Este 2019 será presumiblemente el año en el que la venta de vehículos eléctricos (VE) tome impulso. Principalmente, por tres motivos: el Gobierno está a punto de aprobar un plan de ayudas a la compra del VE, y Comunidades Autónomas y la Comunidad de Madrid ya las ofrecen; el precio del combustible (y en particular del diésel) no para de subir 'impuestazo' mediante. Aunque aún faltan muchos años para la prohibición de coches que funcionen con combustibles fósiles (la fecha fijada es 2040), muchos pueden optar a partir del 1 de enero por decantarse por el turismo del futuro. 

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Concretamente, faltan 22 años para que se prohíba la matriculación de vehículos de gasolina, diésel e híbridos, y otros diez más para que se ponga coto a su circulación.

Todavía es mucha la desconfianza que existe hacia los vehículos eléctricos entre los conductores por diversos motivos. Por ello, EL ESPAÑOL intenta resolver las principales dudas que surgen sobre este tipo de vehículos a la hora de comprarlos. 

1- ¿Dónde se pueden recargar, cuánto tardan y cuánto cuesta?

Existen tres tipos de recarga. La vinculada, que es la que se realiza en el hogar o en el lugar de trabajo, y cubre entre el 80% y el 90% de los trayectos que se realizan. Normalmente esta carga tiende a hacerse por la noche, a baja potencia, aprovechando el menor coste energético. Dependiendo de la tarifa eléctrica contratada, usuarios entrevistados por EL ESPAÑOL coinciden en que gastan entre 0,50€ y 1€ por cada 100 kilómetros de recorrido. El tiempo de esta carga es bastante variable; desde cinco horas hasta ocho. "Depende del tipo de conector, potencia del punto y potencia de carga del VE, no todos cargan igual de rápido", explica Salvador Ejarque, delegado en Barcelona de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos.

Un car2go para a cargar.

El segundo tipo es la recarga de oportunidad. Es la que se realiza en establecimientos del sector terciario como hoteles, restaurantes, centros comerciales, tiendas y demás negocios. Se ofrece al cliente como un servicio extra de la empresa y suele ser gratuita. El tiempo de carga y el coste va a depender del modelo de negocio de la empresa y del tiempo que permanezca el coche conectado.

Y el tercer tipo es la carga rápida, la que se realiza en puntos de recarga. Es la idónea para viajes largos (más de 200 o 300 kilómetros). Al ser cargadores de más de 50kW, se reducen considerablemente los tiempos. "Tiene un coste variable en función del operador que gestione el punto de carga. Hoy en día ronda entre los cinco y los seis euros por recarga del 80% de la batería o 30 minutos de carga", detalla Arturo Pérez de Lucía, director gerente de la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE).

2- ¿Es ahora buen momento para comprar un eléctrico o mejor esperarse?

En cuanto al punto de vista económico, cada posible comprador debería estudiar el uso que le vaya a dar a su coche. Hay que tener en cuenta que el VE consume mucho menos en ciudades y que la autonomía es más reducida que los tradicionales diésel y gasolina. Además, los servicios de retención de frenada que permiten acumular energía son más utilizados en ciudades que en carretera.

"Hay que atender varios detalles. 1. La distancia a recorrer. 2. Si es para uso personal o familiar. 3. Si tenemos una plaza de parking de cara a recargarlo o si se vive lejos de un punto de recarga... Todo esto hay que planteárselo antes de comprar un coche eléctrico", explica Ejarque.

En cuanto al miedo que puede existir de que nuestro coche se quede obsoleto (en cuanto a tecnología), ya existen modelos con autonomía superior a los 400 km. Muchos usuarios de este tipo de vehículos se decantan por modelos de financiación como el renting o leasing. "Ya no tiene sentido adquirir y mantener un coche por más de una década", considera Pérez de Lucía.

En base a todo esto, le toca al usuario elegir si es un buen momento para comprarse uno eléctrico. 

 3- ¿Qué mantenimiento tienen?

(Casi) ninguno. Este es uno de los puntos fuertes de los eléctricos. No incorporan piezas de desgaste, ni fluidos. No hay cambios de aceite, de filtros, de líquidos, de correas. Los neumáticos sufren mucho menos. La única pega es el deterioro de la batería. Los fabricantes ofrecen garantías de entre seis y ocho años, pero la vida puede alargarse bastante más.

A esto hay que sumar otras ventajas, como la de no pagar en zonas SER (Servicio de Estacionamiento Regulado) en Madrid, en algunas zonas de España están exentos de pagar peaje, pueden entrar en las zonas con protocolo de contaminación activado y cuentan con beneficios fiscales.

Un coche eléctrico para a repostar.

4- ¿Cuánto consumen?

Depende del coche. Modelos grandes o de lujo, pueden llegar a consumir 20-24 kWh/100km; modelos más corrientes, entre 12 y 16 kWh/100. De hecho, los cálculos económicos ofrecidos al principio del artículo se han realizado en modelos de este segundo grupo.

5- ¿Qué averías tienen?

Los eléctricos llevan pocos años en circulación. En base a esta experiencia, los eléctricos tienen pocas averías. El motor, al trabajar en frío y no alcanzar altas temperaturas, no se deteriora. "Todo lo mecánico desaparece en los coches eléctricos", afirma Abel Simón, responsable de Comunicación del Producto en Nissan España. "El motor de combustión genera rozamientos, vibraciones... Todo eso se traduce en desgaste. Los VE no tienen caja de cambios, correa de transmisión... se simplifica todo", argumenta.

6- ¿Cuánto duran?

Tienen, tanto coche como batería, una vida estimada similar a la de un coche tradicional. "Hay casos de taxistas con coche eléctrico que suman más de un millón de kilómetros y les funciona perfectamente", añade Salvador. "La batería bien diseñada (refrigerada) puede perder un 20% en ocho años o menos y durar mas de 15 años", cuenta Fernando Pina, delegado en Madrid de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos. "Desde Nissan -informa Abel Simón, responsable de Comunicación del Producto de Nissan España-, estamos convencidos de que, como mínimo, duran ocho años. Por eso ofrecemos ese periodo de garantía". Las baterías en concreto cuentan con la ventaja de que pueden tener una segunda vida reutilizándolas como almacén estacionario de energía.

7- ¿Qué pasa si me quedo 'tirado'?

Sucede igual que con los muchos vehículos de combustión que se han quedado tirados en la carretera por falta de previsión en el llenado del depósito. Al realizar viajes largos, se cambia el "chip" frente a los vehículos de combustión. Es conveniente conocer si en la ruta habrá puntos de recarga rápida y, de no haberlos, modificar el itinerario. 

Un coche eléctrico para a repostar.

Actualmente España cuenta con 3.803 puntos de recarga, aproximadamente un tercio del número de gasolineras (11.500). Pero irán a más. Endesa, por ejemplo, ha anunciado un plan por el que pretende instalar 8.500 puntos públicos de aquí a cinco años. Iberdrola, por su parte, entre públicos y privados, pretende instalar 25.000. El objetivo es que no quede una distancia superior a 100 kilómetros sin puntos de recarga. 

Además, el Gobierno pretende destinar una importante partida a la instalación de puntos, aunque por el momento no han detallado nada más.

8- Realmente, ¿no contaminan?

En su uso, no. Nada. No tienen tubo de escape ni emisiones. Lo que contamina es la generación de esa electricidad, siempre y cuando se obtenga a partir de combustible fósil. La intención del Gobierno es seguir la línea de los Acuerdos de París, producir progresivamente más energía de fuentes renovables y reducir las emisiones de CO2.

Otros puntos problemáticos son, por un lado, la obtención del cobalto, obtenido principalmente de la República Democrática del Congo (lo que genera problemas de explotación laboral, de trabajo infantil, conflictos armados, etcétera); por otro lado, su reciclaje, es complicado hoy en día. 

9- ¿Son iguales los seguros que ofrecen las compañías?

Sí. Las ventas totales que suponen los vehículos eléctricos son de momento pocas como para que las grandes aseguradoras hayan sacado pólizas específicas, pero sí existen algunas compañías como Mapfre, Zurich o Línea Directa, que piensan en el conductor de VE. Algunos seguros ofrecen protección ante el posible robo de cables de carga, protección ante pinchazos o daños en los neumáticos (utilizan otro tipo de neumático al convencional, más caro pero más duradero), o asistencia en carretera de hasta 200 kilómetros, por el temor a agotar la batería.

"El precio es igual que el de los coches tradicionales", explica Valenti Esteve Pañello, miembro de la AUVE y agente de seguros de Medialia Group. "El vehículo eléctrico suele ser comprado por personas adultas, con muchos años de experiencia y con pocos accidentes. Por eso suelen gozar de bonificaciones y de un precio de seguro más reducido", aclara Valenti.

Enseñan como cargar un eléctrico en el salón del automóvil.

10- ¿Va a establecer el Gobierno ayudas a la compra de estos vehículos?

El plan VEA pretende entrar en vigor a principios de 2019. Recientemente, el Congreso de los Diputados aprobó la hoja de ruta planeada por el Gobierno para sacar adelante este plan. 

Por lo que se conoce de él, se destinarán 66,6 millones de euros, repartidos en cinco líneas: compra de vehículos alternativos, aumento de la infraestructura de carga, inversión en I+D para mejorar el reciclaje de las baterías y su autonomía, promoción de la movilidad sostenible entre las empresas y fomento de los servicios de bicicletas compartidas.

Al margen del VEA, la Comunidad de Madrid ofreció este mes dos millones de euros en ayudas a la compra de vehículos alternativos. El plan de Movilidad Urbana Sostenible (MUS) tan solo duró unos días debido a la fuerte demanda en relación con la oferta. De él se beneficiaron 550 vehículos.

Este jueves ha anunciado que volverán a lanzar un segundo plan MUS, pero de tres millones, para que llegue a más conductores.