Ángel Boza, el miembro más joven de La Manada, vuelve a prisión. Tras 41 días en libertad -después de que la Audiencia de Navarra decidiese que los cinco sevillanos condenados por abusar sexualmente de una joven en los Sanfermines de 2016-, Boza volverá a dormir entre rejas después de que en la tarde de este miércoles intentase robar unas gafas de sol en un centro comercial y arrolló con su coche a un vigilante de seguridad.

Boza se ha acogido a su derecho a no declarar al ser interrogado por los agentes de la Policía Local hispalense encargados de su caso, que ha sido comunicado a la Audiencia de Navarra como instancia que le ha condenado.

Así lo ha manifestado el abogado de Boza, Agustín Martínez Becerra, según el cual el arresto de este miembro de La Manada ha sido comunicado a la Audiencia Provincial de Navarra a cuenta de la condena que pesa sobre el mismo por un delito de abuso sexual sobre una joven en los Sanfermines de 2016, una sentencia aún no firme al haber sido recurrida ante el Tribunal Superior de Justicia de Navarra.

El detenido, así, sigue en las dependencias de la Policía Nacional de la avenida de Blas Infante a la espera de ser puesto a disposición del juzgado hispalense que ejerza las funciones de guardia, que según Agustín Martínez sería en principio el Juzgado de Instrucción número 16.

Según la Policía Local de Sevilla, Ángel Boza habría acudido la tarde de este pasado miércoles a un centro comercial de la capital andaluza y tras interesarse por unas gafas de sol valoradas en unos 200 euros, se habría hecho con las mismas retirándoles el dispositivo de alarma y colocando otras gafas en el lugar del expositor de venta donde estaban las mismas.

ALTERCADO CON LOS VIGILANTES

Tras ello, se habría desplazado al aparcamiento del centro comercial para subir a su vehículo y abandonar el recinto, siendo abordado por dos vigilantes de seguridad al haberse percatado del hurto uno de los vendedores del centro comercial y dar la alerta. Lejos de atender las indicaciones de los vigilantes, según la Policía Local de Sevilla, Boza embistió contra ellos con su coche, resultando ambos lesionados aunque no de gravedad.

Ángel Boza llega al juzgado sevillano para comparecer.

Y después de que los vigilantes avisasen a la Policía, agentes del Grupo Giralda de la Policía Local interceptaron a Ángel Boza en la avenida Menéndez Pelayo cuando conducía su vehículo, toda vez que Boza ha tenido retirado temporalmente su permiso de conducir en dos ocasiones, a cuenta de sendas condenas de 2014 y 2016 por conducir superando la tasa máxima de alcohol permitida y otras infracciones de tráfico.

No obstante, su permiso está actualmente en vigor al haber cumplido recientemente la segunda de las condenas y haber recuperado el documento.

En cualquier caso, el abogado defensor de Boza ha manifestado que el joven se ha acogido a su derecho a no declarar al ser interrogado por los agentes de la Policía Local hispalense encargados de las diligencias relativas a su arresto, toda vez que la Policía le atribuye un presunto delito de robo con violencia y la Audiencia de Navarra está al tanto de ello.