Familias que se alojaron en Hogar de Corazones

Familias que se alojaron en Hogar de Corazones Cedida

Salud

El Hogar de Corazones celebra una década en A Coruña: "Nos salvó la vida"

El programa impulsado por la Fundación María José Jove con el CHUAC ofrece alojamiento a familias de niños con cardiopatías que ingresan en el hospital

Más información: 763 familias se han alojado en A Coruña en los últimos 10 años a través de Hogar de Corazones

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Desde hace 10 años, las familias que tienen que desplazarse hasta A Coruña porque uno de sus hijos sufre una cardiopatía congénita tienen la oportunidad de alojarse en el Hogar de Corazones. Estos apartamentos, gestionados por la Fundación María José Jove a iniciativa del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (CHUAC), ofrecen un lugar donde quedarse a familias con menos recursos mientras duran los ingresos hospitalarios.

En la última década, unas 763 familias han pasado por el Hogar de Corazones. Laura es una de las madres que un día tuvo que cambiar su casa por este alojamiento, cuando a su hijo, que todavía no había nacido, le detectaron una cardiopatía. Desde Ourense, la familia viajó hasta A Coruña para tratar al pequeño.

Allí, Laura pudo alojarse en uno de los apartamentos de los que la Fundación dispone en O Portazgo, desde donde podía desplazarse andando o en autobús al hospital y con un supermercado en las inmediaciones. "Coincidió en verano y pudo venir mi otro hijo", cuenta esta madre, a quien su primera estancia le cuadró en los meses estivales del año pasado.

En la UCI, donde pasaban horas, conocieron a otras personas en su misma situación que, de algún modo, se convirtieron en una nueva familia. "En la sala de espera hablas y haces pandilla. Fuimos varios durante mucho tiempo y ya tenemos relación, aunque seamos de lugares distintos", relata.

"Lo bueno que nos dejó este problema fue la gente"

Laura, madre usuaria de Hogar de Corazones

Este apoyo entre familias es una parte fundamental. Laura explica que, además del tiempo de espera, compartían otros momentos como las comidas o se hacían favores. "Te apoyas en ellos", resume, antes de añadir que "lo bueno que nos dejó este problema fue la gente. El personal del hospital y la gente del Hogar también es de 10, todo el mundo se acuerda de ti".

Ahora, tras su paso por el CHUAC, a su bebé de 9 meses le queda alguna operación, "pero cuando sea mayor, si todo evoluciona bien, solo iremos a A Coruña de vez en cuando".

"Nos salvó la vida, en ese momento, tener la tranquilidad de no pensar en nada más", destaca sobre la oportunidad que brinda Hogar de Corazones.

Diez años ayudando familias

Emma Justo, coordinadora del proyecto, explica que este nació cuando el CHUAC detectó la necesidad que tenían muchas familias que llegaban de fuera para tratar a sus hijos en este hospital de referencia.

"Muchas personas dormían en el coche. Era una situación muy complicada. Desde el CHUAC nos propusieron esta idea y decidimos apostar por ello porque veíamos que había una necesidad muy acuciante", relata Justo.

Desde el 2015, cuando una familia llega al hospital por esta situación, una trabajadora social evalúa su situación y ofrece el programa si es necesario. "El alojamiento siempre es gratuito", explica la coordinadora de un programa que, además de progenitores, contempla también que puedan acudir los abuelos de los pequeños o sus hermanos. También hay casos, como el de Laura, en el que las embarazadas con alguna complicación o partos prematuros pueden disponer de este servicio.

En palabras de Justo, "es una forma de que la familia se mantenga unida que, aunque pueda parecer una tontería, es algo muy importante cuando hablamos de meses de ingreso". Las estancias medias duran unos 13 días, aunque son comunes las que se extienden 3 o 4 meses y ha habido casos que han llegado a superar el año.

En esta situación tan dura, el Hogar de Corazones proporciona un alivio. "Cuando recibes la noticia, muchas veces no te la esperas. Es una situación muy complicada pero por lo menos, en ese momento, saben que van a poder estar todos juntos", añade.

Estos apartamentos funcionan como un segundo hogar para estas familias y un lugar en el que escapar del ámbito hospitalario y donde poder desahogarse. Justo explica que "intentamos que sea la casa de estas familias. Brindamos las necesidades básicas que damos por sentado, pero que cuando te trasladan a otro sitio no las tienes".

"Siempre que nos deriven vamos a estar ahí para las familias que lo necesiten"

Emma Justo, coordinadora de Hogar de Corazones

El Hogar de Corazones no paró de funcionar ni siquiera en los meses de pandemia, donde este tipo de intervenciones siguieron siendo necesarias. De cara al futuro, desde la Fundación seguirán apostando por este servicio.

"Es un programa que se necesita porque, por desgracia, la cardiopatía infantil sigue existiendo. Más allá del impacto económico intentamos que no sea un simple alojamiento, sino que sea un lugar donde puedan estar mejor, que sea su segunda casa y se sientan acompañados. Siempre que nos deriven vamos a estar ahí para las familias que lo necesiten", resume Justo.