Receta de carne ao caldeiro.
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La receta gallega que nunca falla: prepara una exquisita carne cocida con patatas
Tatiana, de Ruido en la Cocina, propone una versión de la tradicional carne cocida con patatas, una receta de toda la vida en la que el Aceite de Oliva Virgen Extra Abril Colleita Propia aporta el toque final para potenciar su sabor
Hay platos que no necesitan grandes artificios para convertirse en imprescindibles. La carne cocida con patatas es uno de esos clásicos de la cocina gallega que ha pasado de generación en generación gracias a una receta sencilla, económica y repleta de sabor. Con apenas unos pocos ingredientes y una cocción lenta, el resultado es un plato reconfortante que sigue ocupando un lugar privilegiado en las mesas de muchos hogares.
La clave está en respetar el producto y el tiempo. Cortes de ternera como el jarrete, la llana, la aguja o la falda son perfectos para este tipo de elaboración, ya que, tras varias horas de cocción, adquieren una textura extremadamente tierna y jugosa. El unto, uno de los ingredientes más característicos de la gastronomía gallega, aporta profundidad al caldo y ese sabor tradicional tan reconocible.
Las patatas, cocidas en el mismo caldo de la carne durante los últimos minutos, absorben todos los aromas de la preparación y completan un plato que solo necesita un buen aceite de oliva virgen extra y una pizca de pimentón para brillar.
Ingredientes (4 personas)
- 1 kg de jarrete, llana, aguja o falda de ternera
- 800 g de patatas
- 1 trozo de unto
- Aceite de oliva virgen extra Abril Colleita Propia
- Sal
- Pimentón dulce o picante
Elaboración de la receta.
Elaboración
- El primer paso consiste en retirar el exceso de grasa de la carne y cortarla en trozos grandes. Una vez salada, se unta ligeramente con aceite de oliva virgen extra y se deja reposar unos minutos.
- Mientras tanto, se calienta una olla y se marca la carne a fuego fuerte por todos sus lados hasta conseguir un dorado uniforme, un paso fundamental para potenciar el sabor final del guiso.
- Después, se cubre con agua, se añade el unto y se cocina a fuego suave, con la olla tapada, durante aproximadamente una hora y media o dos horas. La carne estará lista cuando pueda deshacerse fácilmente al pincharla con un tenedor.
- En ese momento se incorporan las patatas, previamente peladas y cortadas en trozos medianos. Bastarán entre 25 y 30 minutos de cocción suave para que queden tiernas sin romperse.
- Una vez terminada la cocción, se retira y desecha el unto. La carne y las patatas se colocan en una fuente y se riegan con unas cucharadas del propio caldo, un generoso chorro de aceite de oliva virgen extra y pimentón dulce al gusto. Quienes prefieran un toque más intenso pueden añadir también una pizca de pimentón picante.
El resultado es un plato de cuchara convertido en receta de fuente, perfecto para compartir y disfrutar recién hecho, cuando la carne está más jugosa y las patatas conservan todo el sabor del caldo. Más allá de su sencillez, esta elaboración demuestra que la cocina tradicional gallega sigue teniendo un enorme protagonismo gracias a recetas que ponen en valor el producto local, las cocciones pausadas y los sabores de siempre. Un ejemplo de que, en ocasiones, los platos más humildes son también los que dejan mejor recuerdo.