Melanie Payares y Adiela Ron, empleadas de la Confitería la Carballesa en la estación de autobuses de A Coruña

Melanie Payares y Adiela Ron, empleadas de la Confitería la Carballesa en la estación de autobuses de A Coruña Quincemil

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La cafetería de la estación de buses de A Coruña no se muda a la Intermodal: "Vendemos cada día una media de 200 cafés"

La única cafetería de la actual estación de autobuses se mantendrá en su ubicación a la espera del futuro del edificio

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La Confitería La Carballesa, presente desde la apertura de la estación de autobuses de A Coruña en el 75, no se trasladará a la nueva estación intermodal. El negocio continuará dando servicio en la antigua terminal mientras su futuro sigue pendiente de definirse.

La futura intermodal albergará, además de las estaciones de tren y de autobús, una zona de comercio, cafeterías y espacios de ocio. La idea es beneficiar no solo a los viajeros sino también a los barrios de su entorno. Sin embargo, Quincemil ha podido confirmar que la única cafetería y comercio presente en la actual estación de autobuses no formará, en un principio, parte del nuevo proyecto.

Su propietaria, María Campos, indica que seguirán abiertos en la calle Caballeros, el tiempo que el futuro del edificio se lo permita. "Aún no han salido a concurso los nuevos locales de la intermodal, pero no creo que vayamos a solicitarlo. Somos un negocio pequeño y trasladarse supondría un mayor esfuerzo que para un autónomo será complicado", cuenta.

La empresaria explica que el negocio fue abierto por su padre cuando se inauguró la estación el 20 de agosto de 1975 y que, desde entonces, han sido testigos de la evolución de la infraestructura hasta la actualidad. "Antes había de todo: peluquería, sala de juegos, un estanco y otra cafetería. Desde hace unos diez años solo quedamos nosotros, el último en irse fue la sala de juegos", recuerda María.

Adiela Ron, encargada del local, señala que en la actualidad son muchos los clientes que acuden diariamente a coger café. "Vendemos cada día una media de 200 cafés y es evidente que cuando se cambie la estación de buses a la intermodal va a suponer una pérdida en la facturación", dice. "En principio seguiremos aquí, dando servicio a las oficinas de Movilidad", añade.

La empleada explica que los propietarios de la confitería la abrieron en un primer momento en la calle Páramo, en el Agra del Orzán, y que años después se trasladaron a la Estación de Autobuses, primero únicamente como pastelería: "Al principio guardaban la harina y los materiales en los almacenes del edificio. Realmente que vendamos café es algo muy reciente".

La apertura de la intermodal obligará a este pequeño negocio a afrontar una nueva etapa que estará marcada por la pérdida del tránsito diario de pasajeros y la incertidumbre sobre los usos futuros de la vieja terminal.