Fiesta del Desarme en Oviedo

Fiesta del Desarme en Oviedo Cedidas

Escapadas

Así es la fiesta gastronómica más antigua de España que se celebra cerca de Galicia: un menú asturiano que triunda cada octubre en Oviedo

¿Puede una guerra terminar convertida en una fiesta gastronómica? En Oviedo, sí. Todos los años, en octubre, la capital del Principado recupera una tradición centenaria que reúne a miles de personas alrededor de la mesa y devuelve a sus calles personajes del siglo XIX

Publicada

En Oviedo hay una fecha señalada en el calendario en la que manda la cuchara. Cada octubre, restaurantes y sidrerías recuperan un menú que los carbayones se saben de memoria: garbanzos con bacalao y espinacas, callos al estilo de Oviedo y arroz con leche. Tres platos contundentes que componen el llamado “menú del Desarme” y dan sabor a la fiesta gastronómica más antigua de España, con casi dos siglos de historia.

Yo, ovetense de nacimiento, he crecido con esta tradición. En mi casa, cada 19 de octubre, el menú del Desarme era sagrado. Cuando me fui a vivir fuera de Oviedo, me sorprendió observar que aquella costumbre tan familiar para mí era desconocida al otro lado de los Picos de Europa y del río Eo. Han pasado los años y las cosas han cambiado. Hoy, aquella desconocida se ha hecho un hueco en el calendario gastronómico nacional y ya atrae a miles de visitantes.

Viajamos hasta octubre de 1836 en busca de su origen. Fecha en la que Oviedo (ciudad isabelina) resistió el ataque de las tropas carlistas. Cuenta la leyenda popular que los ovetenses derrotaron a sus enemigos después de invitarlos a un banquete tan abundante que para los soldados acabó en una profunda siesta. Momento en el que los isabelinos aprovecharon quitarles las armas y apreasarles.

Los documentos históricos confirman que en 1897 ya los hosteleros de Oviedo anunciaban “Callos y Desarme” como reclamo. Con el paso del tiempo, el recuerdo de aquellos enfrentamientos fue transformándose en una fiesta que reivindica la convivencia. De ahí que también se la conozca como el “Menú de la Paz”. Más de 125 años después, la propuesta sigue llenando restaurantes y lo que durante generaciones fue una «simple» comida vinculada a una fecha concreta hoy reina como una de las grandes fiestas del otoño asturiano. Y no deja de crecer.

Este año, el menú del Desarme se servirá en más de 60 restaurantes durante once días: del 15 al 25 de octubre de 2026. También hay hoteles que han creado paquetes especiales con comida y alojamiento para la ocasión. Las cifras abruman: más de 80.000 menús servidos el año anterior. Dato que muestra la dimensión alcanzada por una tradición nacida por iniciativa popular.

La Cofradía del Desarme, fundada en 2012 por hosteleros ovetenses, ha sido clave en el impulso de la fiesta y en la recuperación de su potencial histórico. Porque durante el Desarme, en Oviedo no solo se sirven garbanzos, callos y arroz con leche.

Durante varios días, el centro histórico se llena de soldados uniformados, personajes vestidos de época y desfiles que recuerdan lo acontecido en 1836. El viernes 16 de octubre, el actor Ramón Langa pronunciará el pregón desde el Ayuntamiento. Y el sábado 17, las tropas carlistas e isabelinas recorrerán de nuevo las calles de la ciudad.

Uno de los momentos más esperados llegará el domingo 18 de octubre, fecha en la que se vive la recreación de la batalla del Desarme. El Parque de Invierno se transformará un año más en un campamento militar lleno de soldados, infantería y cañones. Recreación fiel a la historia que muestra a los visitantes cómo era la vida de las tropas en aquella época.

La programación incluye también concursos, encuentros culturales y el Gran Capítulo de la Cofradía, desfile colorista, muy divertido y sonoro que recorrerá las calles de la ciudad el sábado 24 por la mañana junto a otras asociaciones gastronómicas llegadas de todos los rincones de España.

El Desarme está reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional

El Desarme está reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional Cedida

aspira ahora a lograr la declaración internacional. Un paso más para una celebración que ha conseguido transformar una historia de guerra en un motivo para reunirse alrededor de la mesa.

Las celebraciones del Desarme coinciden con otro evento importante para Oviedo: la entrega de los Premios Princesa de Asturias, que este año tendrá lugar el viernes 23 de octubre. Durante estos días, la ciudad se viste de gala para recibir a los galardonados, a la familia real y a personalidades llegadas de distintos rincones del mundo y late en Oviedo late un ambiente cultural y cosmopolita.

Desarme de Oviedo

Desarme de Oviedo Cedida

Oviedo, donde comenzó el Camino

Pero aunque octubre tenga un sabor especial, Oviedo tiene argumentos de sobra para organizar una escapada en cualquier momento del año. Historia, arte, cultura, patrimonio, buena mesa. Y tradición hospitalaria avalada por ser el Origen del Camino de Santiago. Sí, fue en Oviedo donde, a comienzos del siglo IX, Alfonso II el Casto emprendió el viaje hacia el lugar donde se había descubierto la tumba del apóstol Santiago. Aquel recorrido está considerado el origen de las peregrinaciones a Compostela y su trazado es el actualmente llamado Camino Primitivo, la ruta jacobea más antigua.

Hoy, este itinerario une Oviedo y Santiago a través de algo más de 300 kilómetros que atraviesan paisajes de montaña, pequeños pueblos y ciudades como Lugo. Historia que cobra especial actualidad a las puertas del Xacobeo 2027 y que explica la estrecha relación que existe desde hace siglos entre Asturias y Galicia.

El corazón de esta historia es la plaza de Alfonso II el Casto, presidida por la Catedral de San Salvador. Aquí arranca el Camino Primitivo y se encuentra uno de los grandes tesoros de la ciudad: la Cámara Santa, donde se conservan reliquias como el Santo Sudario, el Arca Santa y las cruces de los Ángeles y de la Victoria. Y aún se recuerda ese dicho que refleja cómo esta catedral fue siempre una parada clave para los peregrinos: “Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y no al Señor”.

Un refrán que recuerda que Oviedo también tenía mucho que ofrecer a quienes caminaban hacia Compostela.

Una ciudad para descubrir caminando

Una de las ventajas de Oviedo es que buena parte de sus atractivos se descubren a pie. La Catedral es un buen punto de partida para callejear por lugares como la plaza de la Constitución, presidida por el Ayuntamiento. O Trascorrales, perfecta para una parada. O El Fontán, con sus fachadas de colores, soportales y su mercado tradicional. También merece la pena visitar el Museo de Bellas Artes de Asturias o el Museo Arqueológico. Y, por supuesto, acercarse a Gascona para tomar unos culinos de sidra. Otra tradición que daría para un reportaje aparte.

Oviedo es también un museo escultórico al aire libre. Entre las obras más fotografiadas están Mafalda, sentada en un banco del Campo de San Francisco; Woody Allen, que parece pasear distraído por el centro; y la “Gorda” (como la llaman los locales), o Maternidad, de Fernando Botero, en la plaza de la Escandalera. Tres artistas muy distintos con algo en común: todos fueron galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Woody Allen en 2002, Quino, el creador de Mafalda, en 2014, y Botero en 2005.

Y si hay tiempo, conviene acercarse al monte Naranco para descubrir Santa María del Naranco y San Miguel de Lillo, joyas del prerrománico asturiano construidas en el siglo IX y declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Con semejante patrimonio y una intensa vida cultural, no sorprende que Oviedo sea una de las ciudades finalistas para convertirse en Capital Europea de la Cultura en 2031. La candidatura ha elegido la Amabilidá como lema central, palabra asturiana que también encaja con esa hospitalidad con la que los ovetenses reciben a quienes llegan de fuera. Porque buena parte del encanto de Oviedo está también en su gente.

Oviedo, más cerca de lo que parece

A veces buscamos destinos para una escapada sin reparar en todo lo que tenemos a pocas horas de casa. Oviedo es una de esas ciudades a las que merece la pena poner en la lista. Y más en octubre, uno de los meses más especiales. El Desarme, los Premios Princesa de Asturias, el ambiente y ese otoño que tan bien le sienta a la ciudad. Razones suficientes para poner rumbo a la capital asturiana, a una escapada sabrosa y que rebosa amabilidá.