La pintoresca zona de picnic cerca del Faro de Laxe, en la Costa da Morte

La pintoresca zona de picnic cerca del Faro de Laxe, en la Costa da Morte

Escapadas

La ruta para descubrir la Costa da Morte más familiar: mar, faro y vistas inolvidables

Si buscas una ruta de senderismo fácil en la Costa da Morte para hacer con niños, esta es una apuesta segura. Este sencillo recorrido circular, de algo menos de 5 km, bordea el Monte da Insua hasta el faro de Laxe, con vistas increíbles al Atlántico, acantilados, pinares y un final perfecto en la playa urbana de Laxe. Ideal para una escapada en familia todo el año

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La Costa da Morte tiene fama de salvaje y abrupta, pero también guarda rutas de senderismo perfectas para disfrutar en familia sin necesidad de estar en plena forma. Una de las más recomendables es el PR-G 70 Laxe – Punta Insua, un sencillo itinerario circular que combina mar, faro, acantilados y un precioso paseo final junto a la playa de Laxe. Un plan redondo para una escapada de día desde A Coruña o como parte de unas vacaciones por la zona.

Situado en el extremo occidental de la comarca de Bergantiños, Laxe se encuentra a unos 55 minutos de A Coruña y a una hora y diez minutos de Santiago de Compostela, siendo uno de los pueblos más auténticos de la zona.

Una ruta corta, sencilla y con vistas de postal

El sendero PR-G 70 parte del paseo marítimo de Laxe y está homologado como ruta de pequeño recorrido, con unos 4,6 kilómetros totales y dificultad baja, lo que la hace muy adecuada para hacerla con niños. El camino rodea el Monte da Insua a media ladera, siempre con el océano como protagonista y con múltiples puntos donde parar a hacer fotos o simplemente disfrutar del paisaje. Eso sí, el sendero está bastante expuesto a los elementos, por lo que es importante evitarlo en los días de mal tiempo.

Escultura de A Espera, justo antes del faro de Laxe

Escultura de "A Espera", justo antes del faro de Laxe

Tras dejar atrás las últimas casas del núcleo urbano, el itinerario abandona el asfalto y se convierte en una senda de tierra rodeada de helechos, zarzas y pinos, con vistas a la ensenada de Laxe y, al fondo, la desembocadura del río Anllóns. El sendero está bien señalizado, con las clásicas marcas blancas y amarillas de los PR y paneles que indican la dirección hacia el faro y los principales puntos de interés. Aunque la ruta es fácil, hay algunos tramos de ladera cerca del mar y pendientes puntuales, por lo que conviene extremar la precaución si se hace con niños pequeños y evitar los días de fuerte viento o mar muy agitada.

Uno de los momentos más especiales de la caminata es la llegada al faro de Laxe, en el extremo del cabo, un pequeño edificio blanco de 11 metros de altura que se alza a 66 metros sobre el mar, ofreciendo una panorámica espectacular de la costa. Desde aquí se puede contemplar la inmensidad del Atlántico y la silueta recortada de los acantilados, entendiendo por qué esta franja del litoral gallego ha sido bautizada como Costa da Morte.

En la zona hay una pintoresca zona de picnic que recuerda a unos castros, así como un pequeño mirador con una bonita escultura titulada "A Espera", en recuerdo a las personas que esperan el regreso de los marineros, y especialmente dedicada a los que han perecido en el mar.

Un plan perfecto para combinar naturaleza y playa

Después de bordear el Monte da Insua, el PR-G 70 regresa de nuevo hacia Laxe, cerrando el círculo y permitiendo conectar de forma muy cómoda la caminata con un rato de playa o una comida tranquila en el pueblo. Laxe cuenta con un amplio arenal de arena fina y aguas limpias, ideal para que los peques jueguen después de la ruta o para darse un baño si el tiempo acompaña. Además, el casco urbano conserva encanto marinero y una coqueta iglesia, Santa María da Atalaia, que bien merece una breve visita.

Para familias que no están acostumbradas a caminar mucho, la distancia y la escasa duración del recorrido —en torno a dos horas a ritmo tranquilo— lo convierten en una opción muy asumible, siempre que se lleve agua, algo de comida y protección solar, ya que hay pocos tramos de sombra. Es una ruta que se puede hacer prácticamente en cualquier época del año, aunque la primavera y el otoño suelen ofrecer temperaturas más agradables y una luz especialmente fotogénica sobre el mar.

La vistosa Praia dos cristais de Laxe

La vistosa Praia dos cristais de Laxe

Si te apetece alargar el día, muy cerca del recorrido de esta ruta tienes otros puntos interesantes de la Costa da Morte, como la Praia dos Cristais, el mirador de Monte da Insua o, ya en rutas más largas, etapas del Camiño dos Faros entre Laxe y Arou, con paisajes igualmente espectaculares pero de mayor exigencia física, menos indicadas para niños pequeños.

Quienes ya han recorrido esta senda familiar por la Costa da Morte lo resumen de forma muy clara en Google Maps: “Ruta fácil y muy bonita, con vistas espectaculares al mar, ideal para hacer en familia”.