Muro ubicado en el parque de la Torre de Hércules de A Coruña.
Coruña Secreta: ¿Qué es el muro que está en el parque de la Torre de Hércules?
La pieza pintada con un mural forma parte de la señalética del faro conocida como "la vaca"
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En el entorno de la Torre de Hércules hay cementerios, guardianes, embarcaciones y caracolas. También una Rosa de los Vientos y, a tan solo unos metros de esta, se alza un muro de piedra decorado con un mural que se confunde con el paisaje del mar pero que no forma parte del parque escultórico. Esta pieza es parte de la señal sonora del propio faro.
El sistema de la sirena, conocido como "la vaca" o "o boi" por el sonido profundo que emite, se utiliza cuando hay niebla en la zona y no se ve con claridad la luz del faro, que tiene un alcance de unas 23 millas.
Esta sirena sirve como una referencia sonora para quienes navegan cerca de la costa coruñesa. El sonido, que puede confundirse con el que emiten algunos cruceros en su salida de la ciudad, tiene un alcance de 7 millas náuticas, el equivalente a unos 13 kilómetros, aunque este depende de las condiciones del viento.
Eduardo Toba, ingeniero de Caminos y Jefe de la Demarcación de Costas del Estado en Galicia desde 1987 a 1997, explica que el motivo por el que se sitúa fuera del propio faro es el de evitar que las vibraciones afecten a la estructura de cerca de dos mil años de historia.
Esta "vaca" se encuentra junto a los acantilados, en dirección noroeste, pero a tan solo unos metros de la base de la Torre. Desde el parque se puede observar el muro y al otro lado, mirando al mar, están situados unos altavoces o bocinas.
"Cuando se forman bancos de niebla", explica Toba, "un barco se podía equivocar, variar la ruta y dar contra los bajos de la costa".
El ingeniero todavía recuerda cuando, en su juventud, la niebla era habitual en el mes de agosto en A Coruña. Toba cuenta que durante ese mes veraniego se producía "una gran evaporación del agua por el calor dando lugar a bancos de niebla localizados en zonas muy próximas a la costa por la diferencia de temperatura. Esos bancos de niebla se quedaban ahí retenidos y no se podía ver ni la costa ni el faro, así que la única posibilidad era utilizar el sonido. Recuerdo de aquella época ir con mi pandilla de amigos por la zona de la Estrella y los días de niebla eran emocionantes porque a 2 metros no veías a nadie. Era muy divertido".
Esto motivó en 1973 la colocación de la sirena que, desde entonces, complementa la función del faro. "Inicialmente era un vibrador con compresor y ahora es electromagnético", apunta el experto, señalando que el clima en la ciudad ha cambiado mucho por lo que es menos frecuente que se den esas condiciones meteorológicas. Las primeras intenciones de contar con una señal sonora datan de 1916, cuando el Plan General de Señales Sonoras contemplaba ya esta necesidad. Sin embargo, el Proyecto de mejora de las Señales Marítimas de España no se aprobó hasta 1967, dando lugar años después a la sirena.
Como la señal luminosa, la "vaca" también tiene una identificación propia. El ingeniero explica que "como la luz del faro, la Torre tiene un sonido propio ligado a ella. Esta mantiene los cuatro ritmos que permiten identificar a A Coruña y cuando suena se escucha en toda la ciudad". La señal consiste en una repetición de cuatro sonidos cada 20 segundos en un tono grave ya que las frecuencias más bajas tienen un mayor alcance y atraviesan de mejor manera la niebla.
Antes, la sirena la activaban los fareros al detectar una menor visibilidad pero hoy en día su activación depende de un visibilímetro, un sensor láser que mide la transparencia del aire. Este tiene un umbral marcado, de 1 o 2 millas, que hace que, en caso de que la visibilidad caiga por debajo de él, se active la señal sonora.
El faro de la Torre
La luz del faro, por su parte, sí se encuentra en el interior de la propia Torre de Hércules, en su punto más alto, a unos 106 metros sobre el nivel del mar.
Desde aquí cuando el sol se pone se emite una señal luminosa que tiene una frecuencia de luz cada 20 segundos, oscureciéndose a su paso por la ensenada del Orzán ya que aquí no es necesaria la señal. El faro consta de una lente de Fresnel que permite emitir la luz con ocultaciones para que la Torre tenga su identificación propia.
Toba explica también que en todos los faros las antiguas señales no se retiran. Forma parte de su sistema de seguridad de tal manera que, si un sistema más moderno falla —por ejemplo, si se produce un apagón como el del año pasado— se puede utilizar uno más antiguo para garantizar la función del faro como señal marítima.