Imagen de un partido de Báquet Coruña de este año.
Coruña Secreta: ¿Por qué el Basquet Coruña viste de naranja?
Nacho Rama, que lo ha sido todo en los orígenes del club, repasa el origen de un color que nació por necesidad y acabó definiendo la identidad
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El color naranja se ha convertido con los años en una de las señas de identidad del Básquet Coruña. Pero detrás de esa elección hay una historia que mezcla casualidad, evolución y un fuerte componente emocional que ha querido recordar Nacho Rama.
El propio exentrenador y director deportivo explica que "repasar la historia del club es entender cómo llegamos al naranja que ahora nos define", situando el punto de partida en el año 2004.
En aquel momento, el equipo, patrocinado por Deportes Cimans, vestía un tono amarillo anaranjado, aunque tras la fusión con el Atlántico Coruña Baloncesto se produjo un cambio importante en la identidad visual.
"Pasamos de aquel amarillo Cimans al azul de la primera equipación y blanco de la segunda", recuerda.
El naranja nunca desapareció
Sin embargo, el naranja nunca desapareció del todo. Durante las temporadas 2005 a 2007 convivieron varios colores, pero ya empezaba a ganar peso.
"La camiseta principal era azul, pero la segunda era naranja, en honor a los antiguos colores del Atlántico", señala Rama. Aquella decisión no fue casual, ya que el equipo buscaba diferenciarse.
"Nos gustaba más, nos daba identidad y nadie jugaba de naranja", añade.
El salto definitivo
El salto definitivo llegó en la temporada 2007-2008, ya en LEB Bronce, cuando el club dio un giro simbólico. "Se invierte el orden: la naranja pasa a ser la principal y la azul queda como secundaria", explica, marcando el inicio de lo que hoy se conoce como la "época naranja".
Pero el origen más profundo es, en palabras de Rama, "muy romántico". Todo se remonta a los inicios del Atlántico, cuando se eligió ese color por una razón muy práctica.
"Era un equipo muy humilde y se pensaba que con el naranja no haría falta segunda equipación porque no coincidiría con nadie", relata.
Con el tiempo, el club evolucionó hacia otros colores, pero esa primera decisión dejó una huella imborrable.
Años después, esa elección inicial terminó consolidándose como símbolo. El naranja no solo diferenciaba al equipo en la pista, sino que reforzaba su personalidad y su historia, convirtiéndose en un elemento clave de su identidad.