Edificios de la avenida da Habana en Ciudad Jardín en la década de 1930 y en la actualidad.
Coruña Secreta: el barrio de lujo que financiaron los emigrantes retornados de América
Estas casas unifamiliares se planearon originalmente para solucionar el problema de la vivienda de la clase trabajadora
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Una de las zonas de A Coruña más codiciadas en materia de vivienda es, probablemente, el entorno de Ciudad Jardín. Esta zona de casas unifamiliares muy cerca del centro de la ciudad y a unos pasos de la playa se han convertido en una opción de lujo, aunque inicialmente fueron planeadas para la clase trabajadora, cuando este entorno se consideraba la periferia de la ciudad.
Eran los años 20 del siglo pasado, cuando la ciudad —siempre vinculada a la migración por su puerto— recibía de vuelta a algunos empresarios que habían hecho fortuna en países de América como Cuba y comenzaron a levantar buena parte de los edificios que compusieron este nuevo barrio, algunos de los cuales siguen todavía en pie.
Esta fue también la década de construcción del edificio del Banco Pastor, una muestra del nivel de crecimiento económico e industrial de la ciudad en aquel momento.
La arquitecta Nuria Prieto señala que la de A Coruña "fue una de las primeras Ciudad Jardín de España". La coruñesa es contemporánea a la de Santander y llegó poco después de la de San Sebastián, todas ellas ciudades marcadas por su mirada al mar, lo que condicionó el planteamiento.
Prieto señala que "esta zona era más periférica y todo lo que estuviese cerca del mar en aquel momento era menos valorado que hoy en día. Se colocó ahí porque era el terreno disponible para comprar y estaba lo suficientemente alejado del centro, pero a la vez cerca de él".
Viviendas para la clase trabajadora
El plan inicial era construir viviendas a un precio asequible para las familias de clase trabajadora, en un momento en el que A Coruña experimentaba un fuerte crecimiento. José Ramón Alonso expone en La Ciudad Jardín coruñesa. Textos para un centenario el concepto de "Ciudad Jardín" a principios de siglo, que buscaba "urbanizar el campo y ruralizar la ciudad" pensados para alojar a los obreros cerca de sus centros de trabajo.
Para ello, como explica Manuel Molina en el mismo libro editado por la UDC, se creó en 1921 la Sociedad Coruñesa de Urbanización de la Ciudad Jardín, promotora de estos nuevos hogares en un terreno de unas seis hectáreas.
Sin embargo, lo que comenzó siendo una solución para dar viviendas más higiénicas y salubres a los trabajadores, pronto se transformó en una promoción de hogares para la burguesía de la ciudad.
"Chalets con agua corriente, luz y gas, con cuarto de baño, cocina, calentador de agua y jardín, desde 40.000 pesetas", se podía leer en uno de los anuncios promocionales de la época, que también destacaba su cercanía a la playa de Riazor "con tranvía eléctrico, a cinco minutos del centro de la población".
Así, no es casualidad que una de las principales calles de este entorno, junto al estadio de Riazor, se llame avenida da Habana, ya que aquí se asentaron algunas de las familias cuya fortuna procedía de negocios en países como Cuba.
Tres ciudades en una
El arquitecto Eduardo Rodríguez-Losada Rebellón fue el encargado de realizar el trazado y el planteamiento urbano en el entorno del llamado Balneario de Riazor, que contemplaba una zona residencial y otra dividida en una área educativa y otra deportiva, de la que se encargó Antonio Tenreiro con el estadio municipal como obra principal.
"El proyecto estaba planeado para que fuera el mismo con la Ciudad Escolar y la Deportiva", cuenta Nuria Prieto, que explica que "luego se partió en dos". De esta forma, se entendía todo este ámbito como una ciudad con jardines en la que residir y en la que contar con equipamientos deportivos y centros educativos.
Con el avance de las construcciones, finalmente se optó porque lo que hoy en día conocemos como Ciudad Jardín incorporara también centros de salud, como el Sanatorio del Socorro, o colegios como la Compañía de María; al igual que Ciudad Escolar acabó contando con edificios residenciales.
Sanatorio del Socorro en la Ciudad Jardín de A Coruña.
Arquitectura internacional
A medida que se fue construyendo Ciudad Jardín quedó patente la disparidad de estilos arquitectónicos. Muchos de ellos se vieron influenciados por un estilo montañés con torres rematadas y pendientes con faldones.También fueron frecuentes las inspiraciones del rural, con cubiertas a dos agua a la holandesa o terrazas reconvertidas en galerías.
En las calles detrás de la avenida da Habana se conservan todavía algunas casas inspiradas en la campiña inglesa en un estilo conocido como gingerbread houses (casitas de jengibre).
Viviendas en la Ciudad Jardín de A Coruña.
"Como era gente que había viajado, sus casas tienen un estilo más internacional", apunta la arquitecta. Un ejemplo es Villa Molina "es de Secesión vienesa y el de al lado es ecléctico pero tiene unos tintes de vivienda inglesa o austríaca. Se nota que es gente que ha visto otras cosas. Quienes se iban a Cuba, que en aquel momento era española, vieron mucha influencia inglesa y americana".
En la parte alta, próxima a la calle Gregorio Hernández, se ve otro tipo de arquitectura. Aquí están los edificios llamados "pareados", ideados por Santiago Rey Pedreira, impulsor de la parte de la ciudad deportiva de Riazor.
"Se colocaron ahí porque quedó una bolsa grande de urbanización para la que se montó una promotora dentro de la promotora general", explica Nuria Prieto. En esta zona alta de Ciudad Jardín se acabarían instalando otras familias adineradas de la ciudad pero cuya fortuna era menor que la de quienes habían emigrado a América y por eso edificaron con una estética "más vernácula".
Y así fue como lo que un principio iba a ser una solución habitacional para la clase trabajadora, terminó siendo un nuevo barrio en el que la burguesía de la ciudad apostó por construir sus viviendas con estilos que los diferenciasen del resto de la urbe.