Un niño en el taller de gastronomía molecular

Un niño en el taller de gastronomía molecular

Coruña Secreta

Coruña secreta: el laboratorio para mini chefs donde la ciencia se puede comer

Pencil & Fork ofrece la posibilidad de que los más pequeños de la casa elaboren recetas aplicando técnicas reales de gastronomía molecular

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Cada día son más los niños que se sienten atraídos por la gastronomía. Algunos quieren experimentar; otros sueñan con parecerse a sus referentes. La televisión, las redes sociales, los chefs mediáticos e incluso iniciativas como Coruña Cociña han despertado una curiosidad que ya no entiende de edades. En A Coruña, esa pasión tiene su propio laboratorio.

Se trata de Pencil & Fork, un espacio multidisciplinar que se transforma en un auténtico laboratorio culinario para niños a partir de 8 años. Al frente está David Sánchez González, químico de formación y certificado en Science & Cooking por la Universidad de Harvard, que ha convertido la cocina molecular en una experiencia didáctica y divertida para los más jóvenes.

“En diversos periodos del año abrimos distintos talleres enfocados a niños a partir de ocho años. Uno de los que más triunfa es el de cocina molecular. En este taller, a través de tapas moleculares aprenden sobre ciencia, transformando ingredientes que podrían ser aburridos en creaciones mucho más divertidas”, explica David Sánchez.

Durante una hora y media, los más pequeños de la casa elaborarán varias recetas aplicando técnicas reales de gastronomía molecular. Podrán aprender a hacer esferificaciones, espumas y un llamativo caviar elaborado con zumos, descubriendo al mismo tiempo qué reacciones químicas permiten que un líquido se transforme en pequeñas perlas brillantes o en una nube ligera y estable.

“A los niños les encanta este taller porque descubren la química que se esconde detrás de la cocina como nunca se la habían contado, son partícipes de lo que está ocurriendo”, señala el gerente.

Cada niño puede degustar sus elaboraciones en las instalaciones o llevárselas a casa, compartiendo la experiencia con la familia y presumiendo de nuevas habilidades culinarias.

Un cumpleaños científico

Además del taller, Pencil & Fork ofrece la posibilidad de celebrar cumpleaños incorporando una experiencia más completa para los pequeños chefs. En esta modalidad, los niños no solo elaboran y degustan sus propias creaciones, sino que también disfrutan de una merienda especial pensada para compartir.

En caso de celebración, el horario se amplía ligeramente para incluir el momento de la tarta y permitir que los asistentes disfruten del menú.

La propuesta contempla dos opciones de merienda:

  • Menú A: hot dogs, sándwiches de jamón y queso, sándwiches de nocilla, patatas, gusanitos, zumos y agua.

  • Menú B: mini hamburguesas, croquetas, nuggets, sándwiches de nocilla, patatas, gusanitos, zumos y agua.

Existe la posibilidad de añadir tarta, con varias opciones a elegir: almendra, tres chocolates, carrot cake, limón con chocolate blanco o brownie.