Luis Tosar

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Luis Tosar (54), sobre su infancia: "Vivíamos en una casa vieja que nos prestó un amigo de mi padre. No tenía ni baño"

Aproximadamente un año fue el tiempo que el actor vivió en esta casa en el interior de la muralla de Lugo

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Hace un par de años, Luis Tosar acudió al programa de La Sexta, El Camino a Casa, presentado por Albert Espinosa, donde recorrió su ciudad natal, Lugo, y recordó distintos momentos de su infancia. Durante el recorrido habló de las viviendas en las que vivió, visitó el que fue su colegio, habló de la relación con sus padres y compartió varias anécdotas.

El actor explicó que vivió tanto dentro como fuera de la muralla de Lugo. Junto a Espinosa recordó la casa situada en el casco histórico (intramuros), donde residió durante un breve período de tiempo. "Pasamos allí un año o una cosa así", comentó Tosar, antes de que su familia se mudara a la que acabaría siendo su vivienda el resto de su infancia, ya en extramuros.

"Nos teníamos que bañar en una banqueta"

Tosar es el actor gallego con más premios Goya, sumando un total de tres estatuillas. La primera como mejor actor de reparto en Los lunes al sol (2002) y las siguientes como mejor actor protagonista por Te doy mis ojos (2003) y Celda 211 (2009)

El actor visitó El camino a casa, el programa presentado por Albert Espinosa que La Sexta emitió en mayo de 2023, para recorrer algunos de los lugares que marcaron su infancia en Lugo. Durante el recorrido, el actor recordó varias anécdotas de aquellos años, entre ellas su breve paso por una vivienda situada intramuros, dentro de la muralla de la ciudad.

"Nos prestó esa casa un grandísimo amigo de mi padre, una casa viejita que además en aquella época no tenía ni baño, con lo cual había un retrete y nos teníamos que bañar en una banqueta. Tengo ese recuerdo muy presente", afirmó el actor.

Y añadió: "Estaba tan deteriorada que tenía como cuestitas y yo aprovechaba las inclinaciones con el triciclo para pillar carrerilla y hacer la siguiente subida", bromeaba entre risas. Su estancia allí fue breve. "Fue la única vez que vivimos intramuros, no sé cuánto tiempo pasamos allí, sería un año o una cosa así", explicó.

Después, su familia se trasladó a un barrio fuera de la muralla de Lugo, una zona con bloques de edificios nuevos que, según describió, estaba rodeada de naturaleza. "Todo el resto era, como decimos aquí, leiras. Todo huertas, campos...", recordó.

Muy cerca de aquella vivienda había un matadero y una planta de procesado de carne. "Lo más parecido al Bronx que podíamos encontrar en una ciudad como Lugo. Nos encantaba venir", comentó.

A la planta más alta solía acudir con sus amigos para bailar breakdance y ensayar coreografías. Fue precisamente en este lugar donde vivió una de las anécdotas más sorprendentes de su adolescencia. Un policía los descubrió en la propiedad privada y comenzó a perseguirlos, llegando al punto de hasta disparar. "Había disparado al aire", recordó.

Finalmente, consiguieron evitar que los llevara a comisaría. "Nos costó la vida convencer a este señor de que no nos llevase a comisaría. Logramos convencerlo y libramos", concluyó.