Isa y Bego junto a su placa
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El paseo de la fama coruñés suma dos nuevas choqueiras: Isa y Bego ya tienen su propia placa
As Toliñas ya forman parte de la historia del Entroido coruñés, que se suman a la larga lista de nombres de la calle San José
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"Ser choqueiras no es trabajo fácil". Isa y Bego se dejaron el lomo estos Carnavales. Limpia que limpia, se recorrieron toda la ciudad con su plumero para dejarlo todo como los chorros del oro.
Y, de alguna forma, este trabajo tenía que ser recompensado. As Toliñas ya forman parte de la historia del Entroido coruñés. Desde este martes, el paseo de la fama de Monte Alto cuenta con una nueva placa. El nombre de Isa y Bego ya figura en la calle San José.
Con ellas, A Coruña cumple un año más con una de las tradiciones más recientes, pero más esperadas del Carnaval. La de As Toliñas es la décimo octava placa que figura en la vía. La última después de La Paca, choqueira 2025 que esperaba estar presente este martes para otorgar el relevo a Isa y Bego. Por desgracia no pudo asistir por motivos familiares, pero ya lo dio estos últimos días en la fiesta previa.
Sí que estuvieron otras choqueiras que lo vivieron como si volviera a ser su día especial. Tampoco faltó la alcaldesa Inés Rey, que este año entregó el diploma de Choqueiras vestida de crucerista. Chapurreando un poco de gallego, dio paso a Isa y Bego, que pronunciaron un discurso emotivo a la vez que gracioso: digno de Carnaval.
"Ser choqueiras no es fiesta, es una larga jornada. Trabajamos mucho sin poner mala cara", reían. Y es que su atuendo requería de un papel bastante agotador. Típicas madres que no soportan ver ni una mota de polvo por encima de la mesa. Y, siendo de Monte Alto, más te vale no cabrearlas.
Desde hace dos semanas no han parado con el plumero. Primero el ayuntamiento, luego el estadio de Riazor, y este mismo martes la propia calle de la Torre. Pero el trabajo valió la pena. Hoy la placa la limpió otro. Estaba impoluta: los nombres de Isa y Bego relucían a los ojos de más de un centenar de personas que emocionadas veían cómo As Toliñas cumplían un sueño.