El líder del Partido Popular de Santiago, Borja Verea
El nuevo contrato de autobuses de Santiago, pendiente de las tarifas: el PP marca una "línea roja"
Borja Verea asegura que no apoyará unos nuevos precios que eliminen la gratuidad del transporte urbano para los jubilados
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El futuro contrato de autobuses urbanos de Santiago suma un nuevo frente antes de su puesta en marcha. El líder del Partido Popular compostelano, Borja Verea, ha presentado este miércoles dos informes de la Intervención y la Secretaría municipal que, según sostiene, establecen que las nuevas tarifas deberán ser aprobadas por el Pleno antes de que pueda comenzar a funcionar el servicio.
Una circunstancia que sitúa el debate sobre los precios en el centro de la puesta en marcha del nuevo modelo de transporte. "Antes de que pueda comenzar a funcionar el nuevo contrato tienen que estar aprobadas las nuevas tarifas, los nuevos precios, y esas tarifas tienen que pasar por el Pleno", explicó Verea.
El popular considera que ambos documentos "cambian completamente" el escenario actual, al vincular la entrada en funcionamiento del contrato con la aprobación previa de las tarifas sobre las que se sustenta su modelo económico.
Y es precisamente en ese punto donde el PP fija una condición: no respaldará unos precios que supongan acabar con la gratuidad del autobús para los jubilados de Santiago. "La gratuidad del autobús para los mayores es una línea roja para nosotros. Nuestros concejales y nuestros votos nunca van a apoyar unas tarifas que eliminen este derecho", aseguró Verea.
El dirigente popular recordó la composición actual de la Corporación, con 11 concejales del PP frente a los ocho del gobierno municipal, para advertir de que el ejecutivo no contará con sus votos si mantiene la retirada de esta bonificación. "No pueden pretender que los mayores y los jubilados santiagueses pierdan un derecho que ya tenían", señaló.
Verea defendió la necesidad de renovar el servicio y avanzar hacia un transporte público más moderno, pero rechazó que este proceso implique un coste para este colectivo. "Queremos nuevos autobuses y un transporte más moderno, pero no a costa de los mayores", afirmó.
Además, puso el foco en el modelo económico del futuro contrato. El líder del PP sostiene que iniciar el servicio sin tener aprobadas previamente las tarifas podría generar un riesgo económico para las arcas municipales, al no estar garantizados los ingresos previstos.
"Estaría en vigor un contrato que no tendría garantizados sus ingresos. Entiendo que el gobierno municipal no llegará a cometer esa auténtica irresponsabilidad", manifestó.
El portavoz popular cerró este asunto garantizando que su grupo mantendrá su postura mientras sus votos sean necesarios. "Vamos a defender su gratuidad hasta el final. Y, si no podemos conseguirlo ahora, lo haremos en 2027".
Verea califica de "bochorno" la polémica de Fly2Galicia
La comparecencia también sirvió para que Verea se pronunciase sobre la polémica en torno a Fly2Galicia, que calificó como "un bochorno para Santiago".
El dirigente popular considera que lo ocurrido es consecuencia de una política "errática" y de la ausencia de un modelo claro para la ciudad. También acusó al ejecutivo local de haberse precipitado a la hora de respaldar públicamente el proyecto.
"Pasaron de un discurso de 'turistas no' y de desconfianza hacia el turismo a celebrar cada nueva conexión aérea en el balcón de Raxoi como si fuese un gol de la selección española", criticó.
A juicio de Verea, la búsqueda de "la fotografía y el anuncio" llevó al gobierno municipal a vincular Santiago con una iniciativa sin haber realizado antes las comprobaciones necesarias.
El PP asegura estar a favor de que la capital gallega gane vuelos, inversiones y oportunidades, pero reclama más cautela ante este tipo de proyectos. "Un gobierno serio primero comprueba y después apoya; primero comprueba y después pone el nombre de Santiago", afirmó.
Verea cuestionó finalmente la solvencia de la empresa, haciendo referencia a su capital social de un euro y a la falta de experiencia que, según sostiene, acredita para gestionar servicios de esta complejidad.
"Como mínimo, tendrían que saltar todas las alertas antes de poner el nombre de Santiago con esa alegría y esa falta de responsabilidad", concluyó.