Julio Ferreiro junto con el poema que le han dedicado en la Rúa da Espiñeira, en una foto de archivo.

Julio Ferreiro junto con el poema que le han dedicado en la Rúa da Espiñeira, en una foto de archivo. Quincemil

Santiago

Muere Julio Ferreiro, el artista que transformó Santiago de Compostela con sus mosaicos

Reportero de televisión y músico, cuando se jubiló encontró en el arte una forma de dar rienda suelta a su creatividad

Sobre el autor: Rúa da Espiñeira: la calle de Santiago que Julio Ferreiro transformó con su artesanía

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Santiago de Compostela llora la muerte de Julio Ferreiro. Cámara de televisión y músico durante sus años laborales en activo, en la jubilación encontró la oportunidad de dar rienda suelta a su creatividad transformando las calles de la ciudad.

El cuerpo de Julio está siendo velado en el Tanatorio Municipal de Boisaca, donde mañana martes se celebrará un funeral a las 11:15 horas. Posteriormente, será incinerado en la intimidad familiar, según ha podido confirmar Quincemil.

"O Concello de Santiago de Compostela amosa o seu pesar polo facelemento de Julio Ferreiro, artista e veciño compostelán, que encheu de vida e beleza diversos espazos da cidade cos seus laboriosos mosaicos. Neste momento de dor trasladamos as nosas condolencias á familia e amizades de Ferreiro, unha persoa cuxo nome e arte perdurarán", compartió en redes el ayuntamiento.

Su proyecto con los mosaicos

Ferreiro comenzó la transformación de varios barrios de la ciudad en la rúa da Espiñeira. "Quería mejorar el aspecto de este sitio, hacer de él un lugar agradable, alegre, con luz y color", explicaba a Quincemil hace cinco años.

Aficionado al bricolaje y a las manualidades, Julio Ferreiro comenzó arreglando pequeños desperfectos en la zona y acabó llenándola de color con sus azulejos. Un hobby al que acabó dedicándole muchas horas al día y con el que generaba la admiración de sus vecinos.

Los materiales por los que apostaba eran reciclados y variados: azulejos, espejos, platos… que consigue de restos de obras o almacenes. Julio los rompía con un martillo para cortarlos, pulirlos y pegarlos con cemento y cola.

"Elegí los azulejos porque son duros y lavables, perfectos para el clima de Santiago", afirmaba en la entrevista. El artista se basaba en la técnica del trencadís, que consiste en la utilización decorativa de fragmentos cerámicos en forma de mosaico.

Monumentos como la Catedral, figuras como Rosalía de Castro, Castelao o Frida Kahlo, la banda de rock N.H.U. a la que pertenecía el propio Julio, María y Coralia... La historia de Santiago quedó reflejada en estos bonitos mosaicos gracias al artista.

Y es que un pequeño proyecto que empezó en Santa Marta se extendió poco a poco a otras zonas de la ciudad, que Julio Ferreiro llenó de color.