Ángeles Ríos, directora de Orona en Galicia, Asturias y Cantabria.
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Orona: cercanía, conocimiento local y soluciones para acompañar todo el ciclo de vida del edificio
La empresa acompaña a promotores, arquitectos, constructoras, empresas de distintos sectores y comunidades de propietarios desde las primeras decisiones del proyecto hasta el mantenimiento, la modernización o la sustitución del ascensor
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Orona desarrolla soluciones de movilidad vertical para edificios de nueva construcción y para los edificios existentes. Su modelo cooperativo, su capacidad industrial y su implantación local le permiten acompañar a promotores, arquitectos, constructoras, empresas de distintos sectores (textil, industrial, tecnológico, etc) y comunidades de propietarios desde las primeras decisiones del proyecto hasta el mantenimiento, la modernización o la sustitución del ascensor.
En Galicia, comunidad con casi 65.000 ascensores en movimiento diario, los equipos de Orona transportan diariamente a millares de personas. En este contexto, Orona ofrece una visión integral de la movilidad vertical, abarcando desde el diseño y la fabricación hasta la instalación, el mantenimiento, la modernización y la sustitución de ascensores. Una propuesta basada en tecnología desarrollada y fabricada en España, capacidad de adaptación y cercanía con cada cliente.
Hablamos de todo ello con la directora de Orona en Galicia, Asturias y Cantabria, Ángeles Ríos.
¿Qué significa para Orona ser una empresa cooperativa y cómo influye este modelo en su forma de trabajar?
Ser una empresa cooperativa significa que las personas que forman parte de Orona no son únicamente trabajadoras, sino que participan activamente en el proyecto empresarial. Este modelo favorece una cultura basada en la implicación, la responsabilidad compartida, la colaboración y la visión a largo plazo.
No se trata solo de desarrollar una actividad económica, sino de construir un proyecto sostenible en el tiempo, capaz de generar empleo, conocimiento y valor en los territorios en los que Orona está presente. Participando en la vida de la comunidad autónoma y ayudando a mejorar nuestra sociedad.
Esta forma de entender la empresa influye directamente en nuestra manera de trabajar. Las decisiones se abordan con una perspectiva de permanencia, buscando relaciones duraderas con clientes, proveedores y colaboradores. También fomenta una actitud proactiva ante los retos, porque las personas sienten el proyecto como propio y participan de forma directa en su evolución.
¿De qué manera la participación e implicación de las personas se traduce en una mayor cercanía con los clientes?
La cercanía comienza por escuchar y comprender qué necesita cada cliente. En Orona, la implicación de las personas se traduce en una mayor capacidad para acompañar, asesorar y responder ante las particularidades de cada proyecto.
Un ascensor no es únicamente un producto. Forma parte de la vida cotidiana de un edificio y condiciona aspectos tan importantes como la accesibilidad, la seguridad, el confort y la experiencia de quienes lo utilizan. Por eso, cada proyecto requiere entender el entorno, el tipo de edificio, su intensidad de uso y las necesidades presentes y futuras de sus usuarios.
La participación de las personas favorece además una mayor agilidad en la toma de decisiones y una coordinación más estrecha entre los equipos comerciales, técnicos, industriales y de mantenimiento. El resultado es un servicio más próximo, con interlocutores que conocen el proyecto y que pueden acompañarlo durante toda su vida útil.
¿Qué aporta Orona a los proyectos de edificios de nueva construcción y cuáles son sus principales fortalezas en este ámbito?
Orona aporta una solución integral que combina capacidad industrial, conocimiento técnico y acompañamiento local. Diseñamos y fabricamos soluciones para diferentes tipologías de edificios, desde promociones residenciales hasta hospitales, oficinas, hoteles, centros comerciales, infraestructuras de transporte, como la del Metro de Barcelona.
Una de nuestras principales fortalezas es la capacidad de adaptar el ascensor a las necesidades reales de cada proyecto. Un ejemplo de esta integración es el ascensor panorámico situado en Ribadeo, en el Paseo Marítimo. El ascensor, situado en el puerto de Ribadeo, une las calles históricas del casco antiguo con el puerto deportivo y libra un desnivel de 21 metros, facilitando el tránsito de miles de turistas y habitantes de este municipio costero.
Esta experiencia se apoya en dos plantas productivas situadas en el norte de España y en una elevada capacidad industrial, que sitúa a Orona como número uno en fabricación de ascensores completos en Europa. Diariamente podemos llegar a fabricar más de 90 ascensores destinados a proyectos de todo el mundo. Para visualizar esta capacidad, si colocásemos en línea todos los camiones necesarios para expedir los ascensores fabricados durante un año, cubrirían la distancia entre Santiago de Compostela y el cabo de Fisterra.
A ello se suma una apuesta constante por la innovación. En Orona Ideo, sede corporativa de Orona, conviven la actividad empresarial, la investigación y el conocimiento universitario, favoreciendo el desarrollo de nuevas soluciones aplicadas a la movilidad vertical, la digitalización, la eficiencia energética y la experiencia de usuario.
"Existe una preocupación creciente por mejorar la accesibilidad, la seguridad, el confort y la eficiencia energética de los edificios. Una realidad especialmente relevante en Galicia, una de las comunidades con mayor longevidad y con una población que necesita soluciones de movilidad vertical adaptadas a todas las etapas de la vida"
Ángeles Ríos, directora de Orona
¿Cómo acompaña Orona a promotores, arquitectos y constructoras desde la fase inicial del proyecto hasta la puesta en marcha del ascensor?
El acompañamiento comienza desde las primeras fases de diseño. Trabajar desde el inicio con promotores, estudios de arquitectura e ingenierías permite analizar la movilidad del edificio de forma global y anticipar decisiones que pueden resultar determinantes posteriormente.
Durante esta fase, asesoramos en la definición del número de ascensores, su capacidad, la velocidad, las dimensiones de cabina, el recorrido, los accesos y la distribución de los equipos. También analizamos el tráfico previsto y las necesidades particulares de cada tipología de edificio.
A medida que avanza el proyecto, los equipos técnicos coordinan la solución con el resto de los agentes implicados, facilitando la integración del ascensor en la arquitectura y ayudando a optimizar el espacio disponible.
Posteriormente, Orona se encarga de la fabricación, la logística, la instalación, la puesta en marcha y la legalización de los equipos. Tras la entrega, el acompañamiento continúa a través del mantenimiento, un aspecto esencial para garantizar la seguridad, la disponibilidad y el buen funcionamiento de la instalación durante toda su vida útil.
Esta visión integral reduce la complejidad para el cliente y permite contar con un único interlocutor en todas las fases del proyecto.
¿Qué necesidades están detectando actualmente en las comunidades de propietarios y en los edificios existentes?
Las necesidades son muy diversas, pero existe una preocupación creciente por mejorar la accesibilidad, la seguridad, el confort y la eficiencia energética de los edificios. Una realidad especialmente relevante en Galicia, una de las comunidades con mayor longevidad y con una población que necesita soluciones de movilidad vertical adaptadas a todas las etapas de la vida.
En muchas comunidades todavía existen barreras arquitectónicas, como escaleras entre el portal y la parada del ascensor, cabinas de dimensiones reducidas o accesos que dificultan el uso a personas con movilidad reducida, familias con carros infantiles o personas mayores.
También encontramos instalaciones que, aunque continúan funcionando, cuentan con tecnologías antiguas, consumen más energía, generan mayor ruido o no ofrecen el nivel de precisión y confort que permiten las soluciones actuales.
Otro aspecto relevante es la estética. El ascensor forma parte de la imagen del edificio y de la experiencia de quienes viven en él. Por eso, muchas comunidades buscan renovar la cabina, mejorar la iluminación, actualizar los pulsadores o incorporar nuevas soluciones de información y accesibilidad.
Cada edificio presenta una realidad diferente. La clave es realizar un diagnóstico técnico que permita identificar qué actuaciones son realmente necesarias y priorizarlas de acuerdo con las necesidades y posibilidades de la comunidad.
¿Cómo asesora Orona a una comunidad de propietarios para decidir entre rehabilitar, modernizar o sustituir un ascensor?
La decisión debe tomarse después de analizar el estado general de la instalación, su antigüedad, su nivel de uso y las necesidades de los usuarios.
La modernización consiste en renovar determinados componentes del ascensor para mejorar sus prestaciones sin necesidad de sustituir por completo la instalación. Puede incluir la actualización de la máquina, la maniobra, las puertas, la iluminación, los sistemas de seguridad o los elementos de accesibilidad.
En otros casos, se puede actuar sobre el propio edificio para eliminar barreras arquitectónicas. Por ejemplo, es posible prolongar el recorrido del ascensor hasta el nivel del portal, evitando escaleras de acceso y facilitando la entrada a todas las personas.
La tecnología actual también permite optimizar el espacio disponible en el hueco. Mediante soluciones más compactas y una distribución diferente de los componentes, es posible instalar cabinas de mayor tamaño sin ampliar el hueco existente. Esta mejora puede ser determinante para conseguir una mayor accesibilidad.
Cuando el estado del equipo, su antigüedad o el alcance de las mejoras necesarias hacen que una modernización parcial resulte insuficiente, puede ser recomendable sustituir el ascensor completo. Esta alternativa permite incorporar una solución tecnológicamente actual, más silenciosa, confortable, eficiente y adaptada a las necesidades presentes del edificio.
El papel de Orona es explicar las alternativas de forma clara, aportar información técnica y económica y ayudar a la comunidad a tomar una decisión proporcionada. No todos los edificios necesitan la misma solución ni todas las mejoras deben realizarse al mismo tiempo.
"La relación no termina cuando finaliza la obra. El ascensor requiere un mantenimiento continuado, atención ante posibles incidencias y capacidad de respuesta durante muchos años. Contar con equipos próximos, que conocen la instalación y el contexto del edificio, aporta confianza y permite ofrecer un servicio más ágil y personalizado"
Ángeles Ríos, directora de Orona
¿Por qué la cercanía y el conocimiento local son especialmente importantes en los proyectos de renovación de edificios?
En los proyectos de renovación, el ascensor se encuentra en un edificio habitado y en funcionamiento. Esto exige una planificación especialmente cuidadosa, porque las actuaciones afectan directamente al día a día de las personas.
El conocimiento local permite entender mejor las características del parque inmobiliario, las tipologías constructivas habituales, la normativa aplicable y las necesidades específicas de cada zona. También facilita la coordinación con administradores de fincas, estudios de arquitectura, empresas constructoras y otros profesionales que intervienen en el proyecto.
La cercanía es igualmente importante durante la ejecución. Una comunicación fluida ayuda a anticipar incidencias, informar a las personas usuarias y minimizar el impacto de los trabajos.
Pero la relación no termina cuando finaliza la obra. El ascensor requiere un mantenimiento continuado, atención ante posibles incidencias y capacidad de respuesta durante muchos años. Contar con equipos próximos, que conocen la instalación y el contexto del edificio, aporta confianza y permite ofrecer un servicio más ágil y personalizado.
En Galicia, como en el resto de territorios en los que Orona está presente, nuestra propuesta combina la dimensión industrial y tecnológica de una compañía europea con la proximidad de equipos capaces de acompañar cada proyecto desde el terreno.
Una visión integral de la movilidad vertical
El ascensor es uno de los medios de transporte más utilizados en la vida cotidiana. Facilita la accesibilidad, conecta los distintos espacios del edificio y acompaña a las personas durante décadas.
Por eso, Orona aborda la movilidad vertical desde una perspectiva integral y con una visión a largo plazo: diseñando y fabricando nuevos ascensores, manteniendo las instalaciones existentes y desarrollando soluciones de modernización, rehabilitación y sustitución adaptadas a cada momento de la vida del edificio. Nuestro objetivo es acompañar a los clientes durante toda la vida útil del equipo, alargando su funcionamiento siempre que sea posible y ofreciendo una respuesta adecuada cuando llega el momento de renovarlo o sustituirlo.
Una forma de trabajar basada en la innovación, la eficiencia y el conocimiento técnico, pero también en la cercanía, la escucha y el compromiso a largo plazo con las personas y los edificios.