Foro "Orgullo corporativo. Empresas y diversidad LGTBIQ+" organizado por Repsol en A Coruña
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Repsol reúne en A Coruña a empresas e instituciones para impulsar la diversidad LGTBIQ+ en el ámbito laboral
Durante el foro "Orgullo corporativo. Empresas y diversidad LGTBIQ+", representantes de empresas y administraciones coincidieron en que la inclusión ya no es solo una cuestión de derechos, sino también de competitividad y atracción de talento
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El Club Cámara Noroeste de A Coruña acogió este viernes el foro "Orgullo corporativo. Empresas y diversidad LGTBIQ+", una jornada organizada por Repsol en la que representantes de empresas, administraciones públicas y entidades especializadas analizaron los retos pendientes para construir entornos laborales más inclusivos y diversos.
La directora del Complejo Industrial de Repsol A Coruña, Natalia Barreiro Mata, fue la encargada de abrir el encuentro defendiendo que hablar hoy de diversidad en la empresa "es hablar de derechos, de respeto e igualdad de oportunidades", pero también "de talento, competitividad y futuro".
Barreiro afirmó que "las empresas que incorporan personas por su talento son más competitivas y resilientes", y se mostró convencida de que "las personas dan lo mejor de sí mismas cuando pueden ser auténticas".
Además, subrayó que la diversidad constituye "una responsabilidad para la sociedad, pero también para las empresas y las instituciones" y destacó que encuentros como este ayudan a "crear entornos laborales más inclusivos" y a convertir la diversidad "en una fuerza de transformación para las empresas y la sociedad".
"Es hora de que las empresas salgan del armario"
Como parte del foro se desarrolló una mesa redonda moderada por la codirectora general de la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión LGBTI (REDI), Marta Herraiz Fernández, que arrancó con un mensaje claro: "Es hora de que las empresas salgan del armario y presenten su compromiso respecto a la diversidad". Herraiz expresó su deseo de que Galicia se convierta "en un territorio donde más empresas trabajen esta diversidad para que nadie tenga que elegir entre su profesión y ser auténtico o auténtica".
La responsable de Cultura Corporativa, Diversidad y Experiencia del Empleado de Repsol, María Pilar Rojas Caja, defendió que la diversidad ya existe en la sociedad y que, "si dentro de la empresa no está constatada, es porque existen barreras". "No hacer nada es contribuir a que el colectivo sea invisible", aseguró.
Rojas recordó que detrás del concepto de colectivo "hay personas con nombres y apellidos que necesitaban esta visibilidad" y señaló que la obligación de las empresas "no es decidir quién merece respeto, sino garantizar que todo el mundo lo recibe". Entre las medidas implantadas por Repsol destacó un protocolo específico para acompañar a las personas trans que inician su transición dentro de la compañía.
Desde la Confederación de Empresarios de A Coruña (CEC), Pilar Pallín Lombao incidió en la necesidad de asesorar especialmente a las pequeñas y medianas empresas. Explicó que muchas cuentan con menos recursos para implantar este tipo de políticas, aunque recordó que disponen de apoyo por parte de la Administración.
Pallín defendió además que la vida personal de los trabajadores "no se quede en casa", del mismo modo que no ocurre con las personas heterosexuales, y afirmó que estas políticas "no deben verse como una pérdida de recursos", sino como una herramienta para atraer talento que termina repercutiendo positivamente "en el rendimiento económico de la empresa".
En la misma línea, la Secretaria Xeral de Emprego e Relacións Laborais de la Xunta, Susana Pérez Iglesias, explicó que el Gobierno gallego trabaja para que la diversidad "no quede solo en un cumplimiento normativo", sino que forme parte de la cultura empresarial.
Entre las actuaciones impulsadas destacó los programas de asesoramiento, formación y acompañamiento a empresas, así como el Observatorio gallego contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Según explicó, más de 250 personas ya participaron en las acciones formativas impulsadas por la Xunta, con una valoración media de 9,75 sobre 10. "Si somos más inclusivos y las empresas son más diversas tendremos más capacidad de atraer y retener talento", afirmó, animando a las empresas a realizar un diagnóstico de su situación y aprovechar la experiencia de aquellas que ya han avanzado en este ámbito.
Experiencias personales para visibilizar la realidad
La segunda parte del encuentro estuvo dedicada a testimonios en primera persona, moderados por el periodista Alfonso Hermida Mejuto.
La directora de la Unidad de Servicios de Aplicaciones para Galicia y Asturias de NTT DATA, Marianne Blanco Martiño, aseguró que "la diversidad es una cuestión de derechos sociales, pero también una oportunidad de negocio", y confesó que, en su propia experiencia, "el trabajo fue el último armario" del que salió. Además, defendió que "en todas las líneas que se ha avanzado se puede dar un pasito más".
El propietario de la mercería La Crisálida, Ramón Santos, recordó que "la diversidad está en la calle y en la sociedad" y advirtió de que las empresas no pueden comportarse como si fueran una realidad aislada. Durante su intervención quiso recordar además que "un día como hoy en esta misma ciudad ocurrió el asesinato de Samuel Luiz", un hecho que consideró imprescindible tener presente en un encuentro de estas características.
Por su parte, Belén Villalva Gerónimo, gestora de Relación con Comunidades y Derechos Humanos en Repsol, destacó que "las personas aliadas tenemos el superpoder de cambiar las cosas sin el miedo y las mochilas que pueden tener las personas LGTBI+". También hizo un llamamiento especialmente dirigido a los hombres cis heterosexuales. "Hay muy poquitos en nuestros grupos y os necesitamos". Recordó que "un montón de personas idénticas en un equipo no van a generar el mejor producto" y defendió que la diversidad resulta imprescindible para innovar.
Es muy diferente ser un hombre trans que una mujer trans
Andrés Sánchez Barro, educador social
Villalva denunció además que todavía existen personas que renuncian a ejercer derechos laborales, como los 15 días de permiso por matrimonio, por miedo a visibilizar su orientación sexual en el trabajo, y señaló que muchos comentarios discriminatorios siguen produciéndose "por ignorancia", por lo que considera fundamental abordarlos desde el ámbito empresarial.
El educador social Andrés Sánchez Barro puso el foco en la realidad de las personas trans. Reconoció que "es muy diferente ser un hombre trans que una mujer trans" y señaló que los hombres trans cuentan, en muchos casos, con un mayor "cis passing", aunque defendió que "todos deberíamos tener las mismas facilidades sin importar nuestro aspecto". Además, planteó la necesidad de establecer cuotas legales de acceso al empleo para combatir el rechazo social y visibilizar que "las personas trans estamos en todas partes, no solo en el mundo de la noche".
La clausura corrió a cargo de Mercedes Begoña Rico Rodríguez, coordinadora de centros y programas del Servicio de Igualdad del Concello de A Coruña, quien destacó que las empresas tienen "la misión de visibilizar su compromiso con las personas LGTBI+" y aseguró que comprender una sociedad cambiante "no sería posible sin integrar la igualdad y la diversidad". También felicitó a Repsol por convertirse en un referente al ofrecer "espacios seguros para todos en el entorno laboral".