Diego Sanchez en un partido.

Diego Sanchez en un partido. RFGF.

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A Coruña arbitrará en el Mundial 2026 de fútbol: el "puro talento" que cambió el silbato por el banderín

El asistente herculino Diego Sánchez Rojo formará parte del equipo arbitral en la próxima Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá y se convierte en el primer colegiado gallego en participar en la máxima cita del fútbol internacional

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Galicia ya tiene representación en la élite del arbitraje mundial y llevará acento coruñés. El árbitro asistente Diego Sánchez Rojo ha sido designado por la FIFA para formar parte del equipo arbitral del próximo Mundial de fútbol, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá entre el 11 de junio y el 19 de julio, un nombramiento con el que el colegiado herculino entra de lleno en la historia del deporte gallego al convertirse en el primer árbitro de la comunidad en participar en una Copa del Mundo.

La FIFA hizo pública este jueves la lista oficial de árbitros seleccionados para el torneo, en la que figuran cuatro representantes españoles. Alejandro Hernández Hernández acudirá como árbitro principal, Carlos del Cerro Grande ejercerá como árbitro VAR y Diego Sánchez Rojo y José Enrique Naranjo completarán la delegación nacional como árbitros asistentes.

Dentro de esa representación española, el coruñés será uno de los 88 asistentes elegidos por el máximo organismo del fútbol mundial, mientras que Hernández Hernández forma parte de la relación de 52 árbitros principales seleccionados y Del Cerro integra el grupo de 30 colegiados VAR designados para la competición.

La elección de Diego Sánchez Rojo supone un hito sin precedentes para el fútbol y el arbitraje gallego, ya que nunca antes un colegiado nacido en Galicia había sido designado para impartir justicia en la competición más importante del planeta.

Aunque España contará con dos asistentes en la cita mundialista, el herculino será el primer gallego en alcanzar una designación de este nivel.

A sus 34 años, Sánchez Rojo culmina así una trayectoria meteórica marcada por el esfuerzo, el talento y una progresión constante que le ha llevado desde los campos modestos del fútbol coruñés hasta los grandes escenarios internacionales. Su historia con el silbato comenzó muy pronto.

Del "barro" a la élite

Apenas tenía 14 años cuando empezó a arbitrar en terrenos de juego de A Coruña, iniciando un camino que acabaría llevándole a la élite del fútbol profesional.

Con el paso de los años, su evolución fue tan rápida como sólida. Diego se convirtió en el colegiado más joven en debutar en Primera División, categoría a la que llegó en el año 2020 después de haber sido distinguido como mejor árbitro asistente de Segunda División. Sin embargo, antes de alcanzar la máxima categoría tuvo que superar un largo recorrido por el fútbol modesto y semiprofesional.

Durante sus primeros años en el arbitraje ejerció como árbitro principal, aunque su carrera dio un giro cuando decidió especializarse como asistente mientras dirigía partidos en Preferente Autonómica.

Esta fue una decisión clave que marcaría su futuro. Tras esa apuesta personal, su ascenso fue fulgurante: alcanzó Segunda B, donde apenas permaneció una temporada antes de continuar su escalada, compaginando además su progresión deportiva con sus estudios de Económicas en la Universidade da Coruña.

Después enlazó cuatro temporadas consecutivas en Segunda División, consolidándose como uno de los asistentes más prometedores del arbitraje nacional hasta recibir la llamada definitiva de la élite. Desde entonces, su figura no ha dejado de crecer dentro del panorama arbitral español e internacional.

En 2023 obtuvo la escarapela internacional de la FIFA, un paso que le permitió comenzar a participar en encuentros de selecciones y competiciones continentales. Desde entonces, Diego Sánchez Rojo ha sido designado en partidos internacionales de primer nivel y en torneos europeos, acumulando experiencia en escenarios de máxima exigencia antes de recibir ahora la mayor recompensa posible para un árbitro: estar en un Mundial.

Una designación manteniendo la calidad por encima de otros criterios

La propia FIFA explicó que las designaciones se han realizado priorizando la calidad por encima de cualquier otro criterio, manteniendo su filosofía habitual de selección. El organismo tuvo también en cuenta la regularidad del rendimiento ofrecido por los candidatos en competiciones FIFA y en torneos nacionales e internacionales durante los últimos años, un aspecto en el que el coruñés ha destacado con solvencia.

Antes del inicio de la competición, todo el equipo arbitral participará en un seminario de preparación de diez días que arrancará el próximo 31 de mayo en Miami, ciudad en la que la FIFA instalará la sede principal de su equipo arbitral durante el torneo.

Una vez finalice esa concentración, los colegiados VAR se desplazarán a Dallas, donde estará ubicado el Centro Internacional de Radio y Televisión, mientras que los árbitros de campo, asistentes y personal de apoyo permanecerán en Miami.

"Puro talento"

Detrás de ese ascenso meteórico, quienes lo conocen desde sus inicios aseguran que no hay casualidad. Xabier Rodríguez Campos, árbitro coruñés y colaborador de la delegación del Comité Técnico Galego de Árbitros en A Coruña, recuerda perfectamente los primeros pasos de Diego y subraya que ya entonces apuntaba maneras.

"Era un talento puro, tenía un talento brutal y su velocidad le ha ayudado muchísimo en su carrera como asistente", explica en conversación con Quincemil sobre los inicios del ahora internacional gallego.

Su potencial era tal que incluso llegó a ascender como árbitro principal hasta Tercera División, aunque tomó una decisión determinante para impulsar definitivamente su carrera: renunciar a seguir como colegiado principal para centrarse exclusivamente en la labor de árbitro asistente. Una apuesta poco habitual, pero que acabaría resultando acertada.

"Llegó a ascender a Tercera División, pero renunció para centrarse como asistente. Lo suyo ha sido talento y trabajo", resume Rodríguez Campos, que pone en valor tanto sus cualidades naturales como la dedicación que ha mostrado desde muy joven.

Más allá de sus méritos deportivos, desde la delegación arbitral destacan también la implicación personal de Diego con el colectivo arbitral coruñés, pese a su creciente proyección internacional. "Para la delegación es un orgullo enorme. Además, está muy vinculado; cuando está en A Coruña siempre está para lo que se le necesita", señala.

Ese compromiso le ha convertido también en una referencia para las nuevas generaciones de árbitros, que ven en él el ejemplo de que es posible llegar a lo más alto desde Galicia. "Ayuda a los más jóvenes y así tienen un referente. Quién sabe si algún día pueden llegar ellos también", añade Rodríguez Campos.

La Federación, orgullosa de uno de los suyos

Desde la Real Federación Galega de Fútbol han celebrado igualmente el nombramiento de Sánchez Rojo como un día histórico para el deporte gallego, trasladándole públicamente su felicitación y orgullo por una designación que coloca a Galicia en el mapa del arbitraje internacional.

La presencia de Diego Sánchez Rojo en el Mundial no solo supone un éxito individual, sino también el reconocimiento al trabajo de cantera del arbitraje gallego, que ve cómo uno de sus representantes alcanza el mayor escaparate posible en el fútbol mundial.

Porque mientras millones de aficionados centrarán su atención en las estrellas que salten al césped en Norteamérica, Galicia también tendrá a uno de los suyos sobre el terreno de juego. No marcará goles ni levantará trofeos, pero su presencia ya es histórica: la de un coruñés que, bandera en mano, ha llegado más lejos que ningún otro árbitro gallego antes que él.