Instante del acto.
"Como me voy a olvidar": A Coruña recuerda el 25º aniversario de la liga del Dépor en el Ágora
Los deportivistas llenan la totalidad del auditorio para festejar el éxito que hace 25 años lanzó a toda una ciudad a la calle
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El auditorio del Centro Sociocultural Ágora acogió el acto organizado por la plataforma de aficionados blanquiazules "Como me voy a olvidar" para conmemorar el 25º aniversario del título de liga del Dépor, dentro del gran cartel de actividades que incluye una exposición fotográfica en el Obelisco y un gran acto mañana en la explanada del Palacio de los Deportes de Riazor.
Los asistentes, deportivistas de diferentes generaciones, llenaron la totalidad de las butacas con sus camisetas azules y blancas, recordando diferentes épocas de la historia deportivistas con una decoración especial para el acto, simbolizando diferentes pancartas y lemas de los colectivos Riazor Blues y Old Faces en la barandilla situada entre la parte superior y la inferior del local.
Mientras esperaban el inicio del acto, aprovecharon para entonar de forma coral diferentes cánticos de ánimo habituales en el estadio, recordando de esta manera el entorno de un partido de fútbol. Incluso algunos de ellos recordaban a Augusto César Lendoiro, presidente de la mejor época deportiva del club.
Al grito de "campeones, campeones"
A las 19:40, las luces del auditorio se fundieron a negro. La megafonía empezó a rememorar sonidos radiofónicos de ese emblemático 19 de mayo del 2000, levantando los aplausos de los asistentes. Sobre una luz azul, se dispuso un escenario con diez asientos y, bajo la introducción del periodista Javi Guillén y de Carlos Seco, explicaron que es "lo mejor que les pasó en la vida" desde el punto de vista blanquiazul. Un grito unánime de campeones fue la respuesta de la grada.
Songoo, Manuel Pablo, Donato, Jokanovic, Jaime Sánchez, Ivan Pérez, José Ramón, Dani Mallo y Augusto César Lendoiro, el que más aplausos levantó entre los asistentes, que incluso se pusieron de pie entonando el "ahora y siempre, Augusto presidente, fueron presentados a modo de once inicial de un partido.
Jokanovic, que hacía muchos años que no pisaba A Coruña, abrió las presentaciones junto a Ivan Pérez, que se recorrieron cientos de kilómetros para estar presentes en el acto.
Un repaso de imágenes del día, de la afición, de los jugadores, del ambiente y de la celebración sirvieron para introducir un coloquio donde los protagonistas recordaron sus momentos más felices del día más feliz, deportivistamente hablando, de muchos blanquiazules.
El miedo, superado
Lendoiro, a pregunta de Javi Guillén, recordó que pesaba lo sucedido hace años ante el Valencia, pero que "la gente estaba muy concienciada. Ya no era la situación del 94, pasaron cosas muy raras, y todo lo que había pasado procuramos que no pasase en el 2000. Por ejemplo, un periódico se había adelantado teniendo una tirada especial de ejemplares que se tuvo que comer, y a partir de ahí dijimos que no podía pasar eso. No volvimos a pedir que la gente fuese de azul y blanco, aunque la ciudad se engalanó, ya cada uno que actuase como quisiese. Entre que el gol de Donato llegó muy pronto y el de Mackay nos tranquilizó, solo pasamos un pequeño susto con la invasión, fue culpa de los que estáis ahí sentados (en referencia al público)", dijo con todo cariñoso, devuelto con aplausos por los espectadores.
Un vídeo de Irureta con el título en pequeño levantó nostalgia. Con un enérgico "Forza Dépor" concluyó su relato, que fue respondido con cánticos de Javo Irureta. Jaime Sánchez recordó algunas de las anécdotas con el entrenador, por ejemplo "los que no jugábamos, los de siempre, nos pagan por entrenar. Jugar depende del entrenador. Jugamos menos que el portero suplente de Oliver y Benji. Al día siguiente me llama Robinson y me dijo que iba a salir el Día Después. Al día siguiente la que se había liado, tuvimos que salir en rueda de prensa. Queríamos enseñar que estábamos comprometidos pero que lo tomábamos con filosofía. Escuché después en copa la de que salga Oliver y Benji y yo dije, la que hemos liado". Recordaron también la entrada a Irureta en una tarea cuando llevaba Jabo un balón en conducción. "Fue esa jugada, no jugó más", recordó. "Hijo mío, lo que no me han hecho de jugador, me lo han hecho de entrenador", le contestó Irureta, levantando las risas del público al decirlo imitando su voz.
El recuerdo de los goles
El gol de Donato en el minuto 3 levantó los aplausos del Ágora como lo hizo en Riazor hace 25 años. El protagonista del tanto, visiblemente emocionado, recordó que ese centro de Víctor estaba preparado, algo que Jaime negaba. "El día anterior practicamos ese córner varias veces", dijo Donato. "Lo desmiento totalmente", contestó Jaime.
La proyección del tanto de Mackay, el 2-0 definitivo, levantó también pasiones. La organización confirmó que Mackay quiso venir, pero no pudo por compromisos laborales, pero recordó esa jugada uno de los protagonistas, Manuel Pablo, ahora técnico del Fabril. "Es ensayada", dijo entre risas. "Teníamos a Mackay que ese año metió muchos goles", recordaba. Ivan Pérez recordó también cuando se encontró al ariete hace un tiempo en Alemania y recordaron anécdotas.
Desde el público tomó la palabra Nieves Valcarce, una deportivista que le preguntó a Lendoiro por aquella frase de Barça, Madrid, ya estamos aqui, un cántico que se repitió de forma coral por los aficionados. "Estaba ensayada, como la jugada de Donato, todo iba por el libro", respondió con retranca Lendoiro enseñando el libro.
Un vídeo de Naybet, que se acordó de sus compañeros, quiso dar gracias a todo el mundo y recordó una anécdota con Lendoiro en un restaurante donde le dijo que "íbamos a ganar la liga tras negociar el verano anterior con el Manchester. "Me acuerdo de que volvía y eso es muy importante", aseveró Lendoiro.
La invasión del campo
La invasión del campo fue una parte imprescindible para entender el acto. La proyección de esas imágenes generó nostalgia en todo el auditorio, que incluso rememoró a Augusto celebrando en el palco. Songoo recordó como tuvo que correr desde la portería. "Fue un día muy feliz, yo vi las calles con las banderas, la gente era muy feliz". José Ramón, inédito ese año, contó sus vivencias. "Siempre he estado tranquilo y seguro, teníamos más dudas en el primero que en el segundo, yo estaba esperando la celebración porque todos estábamos convencidos de ello. Yo estaba en la pista, y hay un momento donde el árbitro nos manda para la grada. Al final le hicimos caso, la primera no, la segunda si". Dani Mallo confirmó eso, recordando que "yo casi ni entro al vestuario, no me conocía el de seguridad. Llamasteis por orden de dorsal y casi no salgo. Menos mal que uno de los de seguridad me cogió y dijo que es de los nuestros, de los veteranos, que el resto no me dejaba".
Manuel Pablo se pegó bien a la banda porque sabía lo que iba a pasar. "Llevaba desde que los vi preparado, no me voy a la banda izquierda, estaba pegado a banquillo y a tunel y deseando que pitara. Salgo el primero, llego el primero, ahora a ver quien los paraba".
Jaime recuerda que al vestuario llegó con todo. "A mi me conocían, y a todos, la suerte es que éramos una familia y todos los ayudábamos y nos apoyábamos. Dani tuvo un papel importante los sábados por la mañana. Eramos 15 contra 10 y Dani iba en nuestro equipo. El éxito es de la afición de A Coruña y de todos".
A la caza de camisetas, césped y red
Uno de los aficionados, Daniel Freire, tomó la palabra para recordar que, como muchos deportivistas, saltó al campo y tiene una foto con el portero del Espanyol. "Si hubiese pasado hoy, no sé qué habría pasado". Relató que se hizo un esprint, tropezó con Víctor Sánchez del Amo y le pidió una camiseta que guarda como oro en paño. "Tengo el honor de ser poseedor de una de ellas", explicó tras confesar que se quedó con un poco de red y césped, pero que se perdió en alguna mudanza. ¿El precio? "Si aparece el típico árabe loco llega un momento que vale, pero en precio de mercado, eso no se vende en la vida".
Lis Franco, Iñaki Cano, Carlos Alberto Sánchez y Xosé Antón Fraga contaron los problemas derivados de la invasión por la acumulación de personas y el pisar de los cables. Mónica Martínez, Moncho Viña, Óscar Benito, José Gerardo Fernández, Germán Dobarro, Alfonso Hermida y Kiko Novoa, que fue el agraciado con la corbata de Irureta, también compartieron durante el acto sus recuerdos.
Augusto César Lendoiro también se acordó de Pepe Domingo Castaño, fallecido recientemente. Manolo Lama recordó aquel día y los sentimientos del comunicador gallego en aquel día donde fue muy feliz.
Ambos cantaron "vivir na Coruña, que bonito é" aquel día, recordando Augusto que "la entonamos bastante bien. Ese era el gran día de A Coruña, de la gran fiesta, junto a la de María Pita, las dos grandes fiestas que ha vivido A Coruña en toda su historia. Pepe Domingo era un gallego bueno y generoso".
El teñido del pelo de rubio
Acto seguido, apareció en escena Carlos Lourido, quien junto a Pablo y Nacho, fueron los culpables de teñir el pelo. "Surgió con Djalminha en mi peluquería", dijo. "Me faltó Lendoiro, Irureta y Barritos. No contaba con tanta gente para teñir, uno detrás de otro. Teñimos a todos en una hora, creo moda en toda España y en Europa, todo el mundo estaba con mechas y pelos teñidos", comentó.
Pachi Dopico, un padre para muchos
Uno de los consejeros del Dépor en aquella época, Pachi Dopico, subió al escenario entre el aplauso unánime. Quiso acordarse de ocho personas ya fallecidas, que fueron imprescindibles en esa época, entre ellas directivos, empleados y miembros de cuerpo técnico. Dopico era el responsable del área social, una especie de padre para muchos de los presentes, deportivamente hablando.
Suya fue parte de la logística que luego derivó con la celebración en Cuatro Caminos. Esa liga era el único trofeo nacional que le faltaba al Dépor, como recordaban las crónicas del momento.
"No se llegaba a 5.000 socios. Recuerdo aquel marcador donde hoy es pabellón y solían poner en aquella época la taquilla que se hacía en cada partido. Recuerdo alguna que daba grima verlo, trescientas y pico mil pesetas. No daba ni para pagar a porteros, taquilleros, etc. Era el gran boom del Liceo de Hockey, el Dépor eran 17 o 18 años sin pisar Primera y aquello se pagaba de alguna manera", dijo ante el público.
Recordó también cuando al Dépor no se le invitaba al Teresa Herrera: "tuvo que ser cuando un equipo no vino y faltando 48 horas dice que no puede venir, entonces cogieron al Dépor que llevaba tres días de pretemporada. Los jugadores dicen pero habrá que dar un saldo, la prima eran mil pesetas si ganaban al Athlétic de Bilbao. Se le ganó en la prórroga, y algún jugador vivo me comenta aún hoy que aquellas mil pesetas le supieron a gloria. Solo quedan dos vivos".
El camina o revienta volvió a salir a colación. "Batimos todos los récords. El mejor legado que queda presidida por este monstruo (en referencia a Lendoiro) es ese. Los Blues nacen un año antes de entrar en directiva. Hoy me enteré que los Blues no tienen que ver con el Sésamo, con la cabra, pero no, nos llamaban los niñatos. Aquellos Blues del 2000, algunos ya sois abuelos, el mérito grande de vuestro deportivismo ayudó mucho a lo que es hoy la afición del Dépor", confirmó.
Siro López, jefe de prensa en ese momento, tampoco se perdió el acto a través de un vídeo, dado que no pudo estar en persona debido a un viaje familiar. "El día más feliz de mi vida es cuando el Deportivo aprobó esa asignatura pendiente y conseguimos lo que el fútbol nos debía", aseveró tras recordar el mar de llanto que tuvo tras bajar desde la cabina de retransmisión hasta el campo. Pidió una calle y un monumento para Lendoiro. "Como se entere Sirete lo va a poner a parir, aunque es un super deportivista", dijo con sorna sobre el hijo del que fuera jefe de prensa del Dépor.
El recuerdo de José Luis Núñez
El que fuera speaker del Dépor, José Luis Núñez, recordó sus detalles de aquel día, cubriendo para TVG (en aquel momento con problemas con el Dépor) todos los detalles. "Me pasó Siro López, que fuera jefe mío. Gracias a Mariñas que cuando solo llevaba dos meses y seis días trabajando me dio la oportunidad. Fue uno de los momentos más felices. Luego no me atrevía a ir a la celebración por el problema del club. Ahora me arrepiento", recordó. "Le estoy muy agradecido a Lendoiro por darme la oportunidad de ser parte de la historia del Dépor al llamarme para hacer de speaker. Augusto César Lendoiro debería entrar en la historia de A Coruña, igual que lo está María Pita, él derrotó a los ingleses, alemanes, etc", declaró.
El discurso de Donato
Hace 25 años, Donato fue uno de los que tomó la voz en el balcón de María Pita. "Fue especial. Fueron años maravillosos. Ganar esta liga fue lo máximo. Yo siempre tuve el deseo de ganar una liga. Pasó lo que pasó en el 94 y lo sentía por la afición. Lo pasamos mal pero en el 2000 ganar esta liga fue lo mejor que me pasó en mi vida en el sentido de mi carrera deportiva y todo, pero sobre todo, siempre dedicando a la afición".
Scaloni, del balcón a la pantalla
No pudo estar presencialmente pero si participó con un video. Scaloni, uno de los héroes de esas fechas, deseó que se vuelvan a repetir esos momentos de felicidad. 25 años después de subirse al balcón, literalmente, de María Pita (se situó en la barandilla con el riesgo de caída), compartió con su afición esos recuerdos de aquella fecha.
Su excompañero Jaime Sánchez recordó su cariño a A Coruña, ya en esa época. "Si me dicen que iba a ser campeón del mundo no nos lo creeríamos. Es una pasada compartir ratos con él", afirmó. Guillén recordó una anécdota del libro, donde Scaloni cuenta que no durmió esa noche: "se tumbó en el sofá un rato y a María Pita".
Gonzalo Castro, con la emblemática indumentaria verde
El concelleiro de Cultura y Turismo, Gonzalo Castro, también subió al escenario. Atabiado con la indumentaria verde de Feiraco, recordó como vivió hace 25 años aquel día en el estadio. "Pasé la segunda parte casi llorando. Me acordaba de cosas como el partido ante el Rayo de los 80 por una cuestión personal, fue la primera vez que vi llorar a mi padre, una persona de carácter fuerte. Cuando tienes 8, 9 años, ver llorar a tu padre impresiona. Ahí es cuando te das cuenta de la importancia que tiene el Deportivo. Tenemos el mejor club del mundo porque tenemos la mejor afición del mundo".
Faltar la Champions
José Ramón fue ambicioso y dejó un debe pendiente. "Nos faltó la Champions, presi, aquella Champions", dijo emocionado y emocionando al público. Una liga, dos copas y tres supercopas son el palmarés, junto a la copa de España del 2012 reconocida hace pocos años por parte de la RFEF, que ahora mismo preside las vitrinas del equipo deportivista.
Un cierre emotivo con Barritos y otros empleados
Varios empleados como el emblemático delegado Juan Ángel Barros Botana "Barritos" subieron para finalizar el acto. "Poco más tengo que añadir, desde que empecé a ir al fútbol con 8 años fui del Dépor y tuve la gran fortuna que mi presidente, Lendoiro, consideró oportuno que fuese el delegado. Aunque estaba en el banquillo yo seguí siendo un aficionado más durante los 31 años. Mis premisas eran defender al equipo y llevar el nombre de Coruña con honor y calidad. A la afición le deseo, desearé y deseé lo mejor porque es lo más importante. Viva la afición y viva el Dépor", resumió una de las caras más conocidas del deportivismo de la época.
Un libro con 25 relatos, uno por año
En medio del acto se aprovechó para presentar el libro "O mellor que me pasou na vida", que se compone de 25 relatos de jugadores, periodistas y aficionados rememorando lo sucedido el 19 de mayo del 2000.