Elena Corredoira y Héctor César junto a una de las obras de la artista
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La muestra ARTNARCHISTS reúne en Gures Espacio de Arte Efímero las obras de los coruñeses Elena Corredoira y Jorge Taboada
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Un espacio alejado del concepto tradicional de galería, dos artistas coruñeses de generaciones diferentes y una exposición concebida para durar apenas unas semanas. Gures Espacio de Arte Efímero, situado en el número 25 del Cantón Pequeño de A Coruña, inaugura este jueves una nueva edición de ARTNARCHISTS, una propuesta de Coruña Arte Aberta (CAbe) que busca acercar al público tanto nombres consolidados como nuevas figuras del arte contemporáneo gallego.
En esta ocasión, las paredes del espacio reúnen las obras de Elena Corredoira y Jorge Taboada, dos creadores con estilos y trayectorias diferentes que comparten la libertad a la hora de enfrentarse a la creación artística. La inauguración tendrá lugar a las 20:30 horas y las obras podrán visitarse durante los próximos días.
"ARTNARCHISTS nace de la recuperación de las vanguardias anteriores gallegas, desde los años 70 hasta hoy", explica Héctor César, director de Coruña Arte Aberta. La intención es crear exposiciones de duración limitada que animen al público a no posponer indefinidamente su visita.
Después de varias ediciones centradas especialmente en recuperar la vanguardia coruñesa de las décadas de los 70 y 80, el proyecto comienza ahora a mirar también hacia la creación actual. "Queríamos dar un cambio y empezar a traer un poco lo que son los nuevos valores actuales", señala César.
Elena Corredoira vuelve a pintar: "No lo ha visto nadie"
La exposición supone además un momento especialmente significativo para Elena Corredoira. La artista, nacida en 1972 y formada en Bellas Artes entre Barcelona y la Saint Martins School of Art de Londres, regresa con una obra desarrollada desde la espontaneidad y alejada de las referencias que habían acompañado etapas anteriores de su trayectoria.
Durante los últimos dos meses ha trabajado prácticamente en secreto. "Ni mi familia sabe lo que he pintado estos dos meses", cuenta. La propia artista reconoce que enfrentarse de esta manera al lienzo ha supuesto una experiencia completamente nueva: "Es la primera vez que me pasa. Por eso estoy tan feliz, porque nunca había pintado así".
En Gures se pueden encontrar principalmente obras de gran formato, una dimensión con la que Corredoira se siente especialmente cómoda. Pero esta vez el proceso ha sido diferente. "Lo que me salió fue algo muy espontáneo, sin pensar. Estoy muy contenta por eso, no me he tenido que comer la cabeza. Fue divertidísimo hacerlo y divertidísimo ver el resultado", añade.
La sorpresa llegaba incluso al terminar cada pieza. "Cuando veía lo que acababa de pintar, no tenía ni idea de en qué iba a acabar. Fue todo totalmente a tiempo real", afirma Elena.
Un ojo gigante y la sensación de saber que vas a marcar un gol
Entre las piezas hay una especialmente importante para Corredoira y que ocupa un lugar protagonista dentro de la exposición. Su origen está relacionado con el fútbol, un mundo al que la artista estuvo vinculada desde pequeña.
Quería pintar algo relacionado con un balón o una portería, pero finalmente la idea tomó otro camino. Corredoira comenzó a pensar en ese instante en el que un jugador siente que la jugada va a terminar inevitablemente dentro de la portería: "Cuando estás enchufada y sabes que vas a marcar un gol, que vas a driblar a dos y que va para dentro", destaca.
De aquella sensación apareció sobre el lienzo un gran ojo. La obra terminó convirtiéndose en una representación de esa intuición previa al gol. "Es esa sensación, es como la magia", explica.
No todos los cuadros tienen todavía una interpretación tan clara ni siquiera para su autora. Uno de ellos, titulado Cordero de Dios, continúa siendo una incógnita para ella. Y precisamente ahí reside buena parte del planteamiento de esta nueva etapa.
Corredoira decidió desprenderse de los referentes acumulados durante años. "No quiero saber nada de la obra anterior, es como una renovación total", explica. También ha reducido considerablemente la paleta cromática. Frente al intenso uso del color de trabajos anteriores, en estas nuevas piezas aparecen generalmente uno o dos colores y tonos mucho más apagados. "Esta exposición está basada en el concepto de soltar ideas, que vengan ideas totalmente nuevas, que no haya referentes y que no sea nada copiado ni imitado de algo que haya hecho antes", resume.
La mirada cinematográfica de Jorge Taboada
El otro protagonista de ARTNARCHISTS es Jorge Taboada (A Coruña, 2000), representante de una generación más joven de artistas de la ciudad. Estudió Bellas Artes en la Universidad Politécnica de Valencia y en la Academia de Bellas Artes de Lisboa y completó su formación como asistente de artistas en Oporto y Brighton.
El cine constituye una de las principales fuentes de imágenes de su trabajo y aporta a sus obras un marcado carácter cinematográfico. La narrativa desempeña también un papel fundamental en sus creaciones, trasladando al terreno pictórico algunos de los recursos y posibilidades propias del séptimo arte.
Taboada trabaja principalmente con pastel de óleo, aunque desarrolla también una vertiente más experimental en la que incorpora técnicas mixtas, combinando recursos como el collage, las transferencias o la tinta china.
Su presencia junto a Corredoira responde precisamente a la nueva dirección que ARTNARCHISTS quiere explorar: mantener la mirada sobre las generaciones que marcaron las vanguardias gallegas y, al mismo tiempo, abrir espacio a los artistas que están desarrollando actualmente su obra.
Una exposición para entrar "sin vergüenza"
El propio lugar forma parte de la experiencia. Gures no responde a la imagen convencional de una galería y esa característica encaja con el espíritu que persigue ARTNARCHISTS. "Es un espacio muy distinto, que la gente no está tan habituada a verlo como espacio de arte", explica Héctor César, que define el proyecto como "esa parte punk del mundo del arte": abandonar las galerías y espacios clásicos para instalar las obras en un lugar prácticamente en bruto.
Para Corredoira, además, la ubicación tiene un componente especial: "El Cantón siempre tuvo algo especial, yo creo que para todos los coruñeses, y para mí es un honor estar aquí".
La artista anima especialmente a acercarse a quienes puedan sentir cierta distancia ante una galería. "A veces nos da apuro entrar en un sitio porque dices: 'Bueno, no voy porque no voy a comprar'". Aquí, insiste, la intención es precisamente la contraria: "Que no tengan vergüenza a la hora de entrar, que no pasa nada".
César coincide en la necesidad de romper esa barrera. Una exposición, recuerda, puede visitarse simplemente por curiosidad: “Puedes venir, ver y salir. No hay necesidad de comprar”.
Las obras de la muestra sí estarán a la venta y permanecerán expuestas hasta que finalice ARTNARCHISTS aunque sean adquiridas. Las anteriores ediciones, según explica el director de CAbe, registraron además una elevada afluencia y consiguieron vender buena parte de las piezas expuestas.
Corredoira tiene claro cuál sería para ella el mejor destino de sus nuevos cuadros: "Estos cuadros tienen que estar colgados en un salón y dar felicidad a quien los vea".
La muestra podrá visitarse de miércoles a domingo, con horario de tarde los miércoles y jueves, de mañana y tarde los viernes y sábados y de mañana los domingos. Los horarios concretos de cada jornada estarán disponibles a través de las redes sociales de Gures.