"DRA MATIZAR", obra de Carlos Pazos en Trasanquelos (A Coruña).
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La guillotina de seis metros que sorprende en un rincón de Galicia: "La primera pregunta siempre es si funciona"
La Fundación PazosCuchillo, en Trasanquelos (A Coruña), combina este verano la monumental escultura de una guillotina con una exposición dedicada al libro de artista
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Hay pocas imágenes tan llamativas como una guillotina de casi seis metros de altura levantándose en medio del paisaje rural gallego. Esa es la primera impresión que se lleva quien visita este verano la sede "Mi Path Os Doy" de la Fundación PazosCuchillo, en Trasanquelos (Oza-Cesuras, A Coruña), donde la monumental DRA-MATIZAR, obra del artista barcelonés Carlos Pazos, comparte protagonismo con la exposición Artedicion(es).
Sin embargo, Pazos insiste en que ambas propuestas no nacieron de la mano. "No hay ningún diálogo directo entre esta exposición y la guillotina", explica. La coincidencia responde a que la instalación de la pieza concluyó al mismo tiempo que la inauguración de la muestra, una oportunidad que la fundación aprovechó para presentar ambas al público.
El resultado es una visita que combina una de las obras más impactantes de la trayectoria reciente del Premio Nacional de Artes Plásticas con una reflexión mucho más íntima sobre el libro como soporte artístico.
Todo ello en un espacio que, desde 2018, se ha convertido en uno de los proyectos culturales más singulares del rural gallego.
Una guillotina que no habla de ejecuciones
Aunque la forma remite inevitablemente a uno de los grandes símbolos de la historia europea, Pazos aclara que DRA-MATIZAR no pretende recrear una guillotina histórica, sino utilizarla como metáfora de la creación artística.
"La escultura toma la forma y el concepto de la guillotina como referencia y como metáfora de una forma de entender y hacer arte", explica. Un proceso que, añade, debe ser "drástico, tajante e irreversible", como sugiere el propio título con la onomatopeya "DRA", pero también "reflexivo y autocrítico", en referencia a la palabra "MATIZAR".
Carlos Pazos junto a otros artistas y miembros de la Fundación Pazos Cuchillo de Pazos.
La pieza permanecerá instalada de forma permanente en la denominada zona Meteorito, el nuevo espacio diseñado por el arquitecto Luis Enguita para albergar el futuro estudio-biblioteca del artista y ampliar las instalaciones de la fundación.
La reacción del público ha sido, reconoce, incluso mejor de lo esperado. "Ya hemos tenido tiempo de constatar que es mucho más popular de lo que anticipamos”. Y hay una pregunta que se repite una y otra vez entre quienes la descubren por primera vez: ”¿Funciona?, ¿se puede utilizar?”, seguida casi siempre de otra frase pronunciada entre risas: ”¡Tengo varias propuestas!”.
Los libros como otra forma de exponer arte
Frente al impacto visual de la guillotina, Artedicion(es) propone una experiencia completamente distinta. La novena exposición organizada por la Fundación PazosCuchillo en la sede de Trasanquelos reúne publicaciones de Alauda Negra, La Más Bella, Tinta Invisible y Éditions Camomille, cuatro editoriales muy diferentes entre sí.
Precisamente esa diversidad era uno de los objetivos de la muestra. "Se pueden hacer cosas muy interesantes con medios e infraestructuras muy distintas. Lo importante son las ganas, el talento y la sensibilidad", resume Pazos.
Aunque las cuatro editoriales no mantienen relación entre ellas, el artista identifica un punto de encuentro: todas exploran "los límites del libro como contenedor de ideas" y entienden la edición como un espacio donde dialogan la creación plástica y la literatura. El resto, sostiene, queda en manos del visitante: "El diálogo entre los proyectos debe establecerse, en su caso, en la cabeza del espectador".
Más allá del catálogo
La exposición reivindica además el libro de artista, un formato todavía poco conocido para buena parte del público, pero que, según Pazos, ofrece posibilidades que van mucho más allá de un catálogo convencional.
"Es un objeto que permite experimentar con el formato", explica. Puede disfrutarse sin necesidad de visitar una exposición, convertirse en una pieza de colección, en una lectura, en un recuerdo o incluso "en una compañía". Además, considera que constituye una forma más accesible de acercarse al trabajo de un creador y de apoyar su producción artística.
Exposición en la Fundación Pazos Cuchillo de Pazos (Trasanquelos, A Coruña).
La muestra incluye también un espacio dedicado al artista Evru, cuya relación con los libros ocupa un lugar destacado en el recorrido. Se exhiben varios trabajos, entre ellos el que Pazos define como el primer e-book manipulado por un artista, además de un vídeo en el que Evru reflexiona sobre el papel que los libros desempeñaron a lo largo de toda su trayectoria.
"Arte contemporáneo para todos"
La Fundación PazosCuchillo nació con el objetivo de conservar y difundir la obra de Carlos Pazos, así como su archivo, biblioteca y colecciones, pero con el paso de los años ha ampliado su actividad con exposiciones, conciertos, recitales y performances.
La principal diferencia respecto a un museo tradicional, asegura el artista, es la libertad. "La Fundación nos permite hacer lo que nos apetece", afirma. Sin las presiones de una gran institución y con el respaldo de artistas, patronos y colaboradores, el proyecto ha podido crecer manteniendo un compromiso claro con la divulgación cultural.
Ese espíritu queda resumido en una idea que Pazos toma prestada del poeta Dionisio Cañas: "Arte contemporáneo para todos".
El legado de la fundación
Ocho años después de aquella primera exposición celebrada en 2018, Pazos considera que la fundación ha logrado consolidar un público fiel.
"Cuanto más osada es la propuesta, más entusiasmo genera", asegura. La experiencia le lleva incluso a pensar que el proyecto puede servir de ejemplo para otros espacios culturales alejados de las grandes ciudades.
Así, el deseo de Pazos para quienes visitan este verano Trasanquelos es sencillo: "Lo primero que nos gustaría es que volviese el año que viene". Porque, explica, la auténtica misión de la fundación consiste en despertar la curiosidad y convertirse, aunque sea por unas horas, en la puerta de entrada a artistas y obras que muchos descubren allí por primera vez.