Una fachada curva en la calle Castiñeiras de abaixo de A Coruña

Una fachada curva en la calle Castiñeiras de abaixo de A Coruña Nuria Prieto

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Una fachada curva en la calle Castiñeiras de abaixo de A Coruña

Entre la calle Castiñeiras de abaixo y Doctor Hervada se encuentra un edificio de traza curva y fachada sobria que remata la manzana. Construido a finales de la década de los ochenta es obra del arquitecto Xose Lois Martínez

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En la novela Bonjour Tristesse de Françoise Sagan, uno de los personajes recordaba: “Me tumbaba después en la arena, cogía un puñado, lo dejaba escurrir entre los dedos y la arena caía en una lluvia amarillenta y suave. Pensaba que se escapaba como el tiempo, que eso era una idea fácil y que resultaba grato tener ideas fáciles. Era el verano.” La evocación de una sensación y su conexión con una acción tal como ‘tener ideas fáciles’ parece algo natural y, sin embargo, esa aparente simplicidad nace de un poso latente formado por la experiencia y el conocimiento. Las ideas fáciles, son gratas porque ya formaban parte de un pensamiento o de una intención que se forja poco a poco. La construcción de la ciudad, a veces, tiene algo de idea fácil, otras es simplemente una transformación y en algunos casos más radicales se produce un borrado total, un palimpsesto que anuncia una reconstrucción total desde cero.

La imagen de la ciudad es la capa superficial que permite a sus habitantes comenzar a comprenderla. A partir de ella, la curiosidad personal revela un aprendizaje sobre el propio hábitat. Pero la imagen solo es un rasgo de la estética, es decir, uno de los parámetros, quizás el más sencillo de observar, que permite comprender la relación entre el edificio y su tiempo. El pensamiento de cada época se traslada al arte y la cultura de forma natural, casi como un gesto fácil. Con el paso del tiempo las obras se integran en el lugar y en el contexto social, de tal manera que, décadas después se convertirán en objeto de análisis para determinar el pulso de la historia.

"Nadie disfruta sentándose en un banco o mirando por la ventana para contemplar una calle vacía. Creo que casi nadie hace una cosa semejante. Pero sí hay muchísima gente que se entretiene contemplando la actividad de una calle, de tanto en tanto, desde una ventana o en la acera." - Jane Jacobs

Lo que Jane Jacobs denominó “people watching” como concepto de estudio urbano, alude a la necesidad de la existencia de habitantes en la ciudad, y de cómo son estos los que en último término construyen la ciudad y la dotan de heterogeneidad frente a la homogeneidad lingüística y conceptual de algunos planes urbanos. La arquitectura es un soporte maleable e interactivo capaz de generar un hábitat. Este tipo de análisis propio de arquitectos y pensadores como Jane Jacobs, apoyan el estudio urbano en la percepción y la función, basándose en una perspectiva más realista que la meramente organizativa o compositiva.

Foto: Nuria Prieto

Foto: Nuria Prieto

Volúmenes curvos

En A Coruña, la modernización de la ciudad a partir de la segunda mitad del siglo XX, especialmente a partir de 1970, crea una nueva escala y un conjunto de elementos lingüísticos que transforman la imagen de la ciudad y la adaptan a la nueva estética. Los cambios son siempre más notables en aquellas áreas donde los edificios históricos crean una presencia singular. En A Coruña, los edificios modernos ubicados en áreas históricamente populares resultan más llamativos, generando un contraste natural entre las diferentes estéticas de cada momento.

En A Coruña el edificio situado entre la calle Castiñeiras de Abaixo y calle Doctor Hervada (antigua sede de Emalcsa) es una obra de aspecto sobrio que cierra un complejo remate de fachada. Construido entre 1985 y 1989 este edificio es obra del arquitecto Xose Lois Martínez. La obra, de seis/siete alturas y bajo comercial (incluso dos plantas de sótano), ocupa un remate de parcela que comparte con otro edificio singular de estilo clasicista construido en 1957 y de escala similar. El contraste entre ambos es muy notable puesto que a pesar de que solo les separan poco más de treinta años la estética del primero se ajusta a la estética de su tiempo, mientras que el segundo reproduce un canon clásico en favor de la creación de una imagen más monumental.

El edificio se apoya en la volumetría y el ritmo de huecos para generar una forma sólida y contundente, sin ornamentación. La envolvente continua aún resalta más esa condición, creando una percepción de la escala muy clara y de fácil lectura. Pero el edificio tiene un referente cercano en términos conceptuales que, además se apoya en otro anterior, estableciendo así una cadena de evolución estética en la que es posible comprender cómo en diferentes lugares y diferentes etapas el proyecto es capaz de resolver un problema similar con las variaciones propias de su momento.

Casa Milá, fotografía de 1911

Casa Milá, fotografía de 1911

Edificio de Álvaro Siza en el barrio de Kreuzberg, 1980

Edificio de Álvaro Siza en el barrio de Kreuzberg, 1980

Coruña, Berlín, Barcelona

Este edificio se relaciona siempre, a primer golpe de vista, con el bloque de viviendas situado en una de las esquinas en el barrio berlinés de Kreuzberg. Obra del arquitecto portugués Álvaro Siza, fue construido en 1980. La obra se relaciona con el tejido urbano de la misma manera que el edificio coruñés, es decir, ocupa un remate de manzana con una envolvente curva que se remata superiormente con un pequeño arco que forma parte del mismo plano. Mirando de manera detenida ambas obras, parece emerger algo extrañamente familiar. Especialmente debido al arco situado sobre la esquina. El referente de Kreuzberg se apoya en una obra que como relata el arquitecto portugués le impresionó profundamente de niño: “Cuando tenía 14 años, (mi padre) nos llevó a Barcelona. Vi la Sagrada Familia de Gaudí por primera vez, y eso fue todo”. Pero no solo visitó esta obra, sino que como ha relatado en otras ocasiones quedó profundamente impresionado por la obra de Antoni Gaudí. La Casa Milá, conocida popularmente como La Pedrera, es un remate de manzana similar al que ocupan los dos edificios anteriores, en el que el arquitecto catalán crea una envolvente dinámica, que parece moverse como un conjunto pétreo que está en constante erosión. En medio de la curva, el edificio se eleva, levantándose como si de un frontón curvo se tratase, algo que se repite recurrentemente en toda la cornisa superior. Sobre esta se colocó una inscripción, y sobre la esquina se iba a disponer una pieza escultórica que finalmente no se construyó. Pero la inscripción sigue en su lugar, y en cada una de esas pequeñas elevaciones aparece una palabra, por lo que, siguiendo el edificio, se puede leer: “Ave – Gratia – M – Plena –Dominus – Tecum”. Volviendo al Berlín de 1980, el edificio de Siza incorpora un hueco en la esquina sobre el que se ‘grafiteó’: Bpnjour Trsitesse, nombre popular por el que ahora se conocer al edificio de Kreuzberg. Con posterioridad se realizó otra pintada más informal de color rojo y mayores dimensiones.

El edificio coruñés toma estas referencias, pero las adapta a su tiempo y su contexto. La regularidad de los huecos y la sobriedad de la fachada contrasta con la leve curvatura de la fachada en la esquina superior y la introducción de un pequeño arco que se ‘conecta’ con el suelo, con quien pasea por la ciudad mediante una línea vertical recta que recorre la fachada. Quizás un intento de llevar la mirada de abajo hacia arriba, hasta el pequeño arco recortado en el frontón. Otro elemento más busca añadir gestualidad a la sencilla envolvente, una leve cornisa que se prolonga desde el edificio próximo (situado hacia la plaza de Cuatro Caminos) y desaparece de manera progresiva.

Foto: Luis Santalla

Foto: Luis Santalla

Constructivamente el edificio es sencillo, desarrollando una crujía continua a lo largo de la traza curva. La estructura resuelta en hormigón crea un volumen sólido que aprovecha la diferencia de cota de ambas calles para colocar un acceso más fácil y económico al garaje en términos constructivos. La fachada se resuelve con una envolvente continua de mortero gris y las carpinterías de aluminio negro crean un discreto contraste. Los portales se sitúan de manera simétrica al vértice virtual creado en la esquina de la manzana de tal forma que la simetría equilibra el conjunto.

Foto: Nuria Prieto

Foto: Nuria Prieto

Foto: Nuria Prieto

Foto: Nuria Prieto

El aura

Pocos edificios cuentan con un texto elocuente sobre su fachada. Al margen de pinturas de carácter vandálico o reivindicativo, los grafismos no suelen estar presentes en la composición arquitectónica de manera deliberada. En el edificio de Siza, o en la Casa Milá las palabras solo parecen reforzar la obra y su carácter singular. Como si las palabras reforzasen un aura que solo será reconocible con el paso del tiempo. Sagan explicaba: “Ciertas frases desprenden para mí un aura intelectual, sutil, que me subyuga, por más que no las comprenda del todo. Sentí no tener una agenda y un lápiz para anotar aquélla.” (Bonjour Tristesse)

Foto: Nuria Prieto

Foto: Nuria Prieto

Las palabras o la pintura aplicadas sobre la arquitectura se constituyen como una de esas capas que refuerzan conceptualmente una obra. Y, en ocasiones, son capaces de establecer un relato más profundo explicando la forma en la que la ciudad se transforma. Quizás, siguiendo la tradición del arte sobre la arquitectura, a este edificio solo le falta un pequeño dibujo. Algo capaz de mostrar el aura de una obra y de un tiempo. Puede que un dibujo o una frase de un pintor como Jorge Cabezas fuese capaz de convertirlo en el Bonjour Tristesse coruñés.

“Guiños, homenajes, versiones, referencias, extensiones, la sublimación de una parte de su cultura plástica adornan sus obras y nos muestran su conocimiento y sabiduría. Todo esto no dejan de ser respuestas sinceras a las sensaciones plásticas que le produjo el enfrentarse a las obras de esos admirados artistas. […] En ocasiones lo anunció sin rubor y de un modo natural, mientras dibujaba: voy a hacer un Cabanas, o un José luis Cuevas o un Seoane. Comienza el dibujo con cualquier imagen de ellos, pero en el mismo momento de empezar a hacerlo se daba cuenta de que lo que está haciendo es ya, ineludiblemente, un nuevo ‘Cabezas’.” - Pedro Vasco, Jorge Cabezas is back!