Inauguración del ciclo de conferencias La emigración galega en Cuba. Camiño de ida e volta en el Museo de Bellas Artes de A Coruña.

Inauguración del ciclo de conferencias "La emigración galega en Cuba. Camiño de ida e volta" en el Museo de Bellas Artes de A Coruña. Quincemil

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La huella de la emigración en A Coruña: "Es levantar una piedra y ver una historia de Cuba dentro de la ciudad"

El Museo de Bellas Artes inaugura un ciclo sobre la emigración gallega a la isla que acompaña a la exposición Habana Mater

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"No podemos contar la historia de Cuba sin Galicia y no podemos contar la historia completa de Galicia sin Cuba". Con esta idea resume Arantxa Fernández Crespo una relación construida durante generaciones a ambos lados del Atlántico y cuya huella todavía puede encontrarse en numerosos rincones de A Coruña.

El Museo de Bellas Artes inauguró este miércoles el ciclo de conferencias "A emigración galega en Cuba. Camiño de ida e volta", una de las actividades organizadas alrededor de la exposición Habana Mater, de Luis Gabú. La primera sesión contó con Fernández Crespo, directora y presidenta de la Cátedra de Cultura Galega Xosé Neira Vilas de la Universidad de La Habana, y con el arquitecto Alberto Fuentes Valcárcel.

La conferencia llevaba por título "Emigrando camiño de América. Sobre a popa dun aleve negreiro vapor", una referencia a Unha noite na eira do trigo, de Manuel Curros Enríquez. Fernández explica que el poema fue durante años una especie de "himno de la emigración" en Cuba y que el verso remite a las duras condiciones que acompañaron a una parte de la diáspora gallega.

La investigadora sostiene que aquella historia presenta realidades muy diferentes. Mientras algunos emigrantes alcanzaron una posición acomodada, otros sufrieron situaciones de explotación y nunca consiguieron regresar.

Una travesía de ida y vuelta

Alberto Fuentes invita, precisamente, a abandonar una visión de la emigración exclusivamente como un viaje de ida. "Hay varias historias", explica. Estaban las de quienes no podían regresar, pero también las de integrantes de la alta burguesía que tenían viviendas y negocios en ambos lados del Atlántico y viajaban varias veces al año entre La Habana y A Coruña.

La relación con Cuba no terminó con el movimiento de personas. Fernández considera que para comprender plenamente la historia gallega es necesario incorporar a ella la diáspora y todo lo que esta produjo durante aproximadamente siglo y medio de intercambios.

"Los símbolos identitarios de la nación gallega moderna contemporánea están construidos en La Habana", destaca. Fuentes recuerda en este sentido el legado inmaterial relacionado con la bandera, el himno y la propia Real Academia Galega, pero también otro mucho más tangible: el dinero procedente de la emigración, que contribuyó a financiar escuelas y otras infraestructuras y tuvo impacto en el desarrollo de las ciudades y de sus puertos, particularmente los de A Coruña y Vigo.

Hablamos más de Cuba en este caso porque la línea directa portuaria era Coruña-La Habana

Alberto Fuentes Valcárcel

En el caso coruñés, Fernández recuerda que parte de aquellas fortunas procedía también de actividades que actualmente resultarían difícilmente aceptables.

"El dinero y la ganancia, incluso a veces ilícita y que hoy nos parecería horrible, ayudó a mejorar y hacer crecer esta ciudad para lo bueno y para lo malo", explica.

La conexión coruñesa con Cuba estuvo especialmente condicionada por el transporte marítimo. "Hablamos más de Cuba en este caso porque la línea directa portuaria era Coruña-La Habana. Si habláramos desde Vigo sería Vigo-Buenos Aires", señala Fuentes.

La consecuencia es una herencia que, según Fernández, continúa apareciendo al recorrer A Coruña. "Hasta el lujo está ahí. Es levantar una piedra y ver una historia de Cuba dentro de la ciudad".

Precisamente, este sábado Fernández y Fuentes dirigirán un roteiro por A Coruña para descubrir esa huella. El recorrido pasará por lugares relacionados con personajes, viviendas y equipamientos vinculados a Cuba y a la apertura del puerto coruñés hacia América.

Paralelismos entre pasado y presente

Fernández encuentra además un vínculo entre aquella historia y los movimientos migratorios contemporáneos. "Galicia parece ser una tierra de acogida sin haber dejado de ser una tierra emigrante", reflexiona.

A su juicio, conocer lo ocurrido con las anteriores generaciones de gallegos permite aproximarse desde otra perspectiva a fenómenos que pueden parecer nuevos, pero que forman parte de procesos históricos mucho más amplios.

"Nosotros fuimos prostituidos y fuimos esclavos. A veces algunos llegaron al éxito y muchos otros no, pero fuimos emigrantes. Está en nuestro ADN", afirma Fernández. Para la investigadora, recuperar esa memoria permite hacer también una lectura de la realidad migratoria actual: "Creo que no podemos estar más al día hablando de nuestro pasado".

La nueva diáspora cubana en A Coruña

La relación entre Galicia y Cuba tampoco pertenece únicamente al pasado. El director del Museo de Bellas Artes, Manuel Mosquera Cobián, explica que alrededor de la exposición existe también una voluntad de incorporar a la comunidad cubana que actualmente reside en A Coruña.

Entre ella hay personas cuyos vínculos con Galicia se remontan a sus bisabuelos y otras que han llegado a la ciudad como parte de una nueva emigración cubana. "La idea fue, a través de dos conciertos y una conferencia, incluirlos en las actividades del museo en relación a la exposición", explica Mosquera.

La inauguración de este miércoles abre así una reflexión que va más allá de reconstruir el pasado. Para Fernández, recuperar la memoria de la emigración permite entender de otra manera tanto la historia de Galicia como algunos de los fenómenos migratorios actuales. Y en una ciudad especialmente vinculada a La Habana durante generaciones, esa historia continúa latente.