Fotografía de la exposición de Nicolás Muller
La Galicia de los años 60 revive en Ferrol: “Esta exposición refleja la Galicia que está en el imaginario”
Afundación acoge hasta el 23 de mayo "Nicolás Muller en Galicia", una muestra con cerca de medio centenar de fotografías tomadas por el fotógrafo húngaro durante sus viajes por Galicia
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La sede de Afundación en Ferrol acoge desde el jueves 5 de marzo la exposición "Nicolás Muller en Galicia", una muestra que recupera la mirada del fotógrafo húngaro sobre la comunidad durante la década de 1960. La propuesta reúne cerca de medio centenar de imágenes tomadas durante los viajes que el autor realizó por distintas localidades gallegas y que permiten acercarse a la vida cotidiana de aquella época.
Considerado uno de los grandes fotógrafos documentales del siglo XX, Nicolás Muller (Orosháza, Hungría, 1913 – Llanes, Asturias, 2000) recorrió diversos países europeos y del norte de África antes de establecerse en España. Su llegada al país se produjo tras recibir el encargo de la editorial Clave de realizar fotografías para una serie de libros destinados a mostrar una imagen moderna de España, con el objetivo de atraer turismo e inversión extranjera. Sin embargo, su cámara acabó fijándose sobre todo en las personas y en sus formas de vida.
Las imágenes que ahora se exhiben forman parte de ese trabajo realizado durante sus viajes por Galicia. De las más de 700 fotografías que tomó en la comunidad, la exposición reúne una selección de 49, muchas de ellas inéditas hasta ahora. El proyecto ya pasó anteriormente por el Museo Centro Gaiás, en Santiago, y por Vigo y Lugo, donde sumó miles de visitantes, antes de recalar en Ferrol. La exposición podrá visitarse hasta el próximo 23 de mayo.
Ferrol. Fotografía de Nicolás Muller
Una mirada centrada en las personas
El comisario de la exposición, el fotógrafo José Ferrero, explica que el proceso de selección no fue sencillo. “Ha sido realmente difícil seleccionar solamente 50 imágenes. El criterio principal ha sido elegir las de mayor calidad fotográfica, las que mejor definen el estilo Muller”, señala.
La muestra se organiza en cinco bloques temáticos —territorio, mercado, mar, mujeres y trabajo, y urbanismo y modernidad— que permiten ordenar el amplio abanico de escenas captadas por el fotógrafo. Según Ferrero, esta estructura responde a la necesidad de construir un relato coherente con las imágenes seleccionadas. “La variedad de temas abordada por Muller es mucho más amplia, pero cada tema precisa varias imágenes para plasmar esa visión”, explica.
La exposición pone de relieve la conocida mirada humanista del autor, un rasgo que atraviesa buena parte de su trayectoria. “Prácticamente toda la obra de Nicolás Muller se centra en la actividad humana, dando cobertura a las distintas facetas vitales y laborales, muy especialmente a las tareas más duras desarrolladas por los trabajadores del campo y del mar”, apunta el comisario.
Betanzos. Nicolas Muller
Un fotógrafo europeo en la España del siglo XX
Para Ferrero, la formación y el contexto cultural del fotógrafo también marcaron su manera de trabajar. Muller había crecido y se había formado en el ámbito cultural centroeuropeo, lo que aportó una perspectiva distinta a la fotografía documental que se realizaba en España en aquel momento.
“El conocimiento de las distintas corrientes artísticas de Centroeuropa, su formación intelectual y su particular forma de abordar los temas diferencian su trabajo del que se desarrollaba en España, más próximo al costumbrismo y al pictorialismo”, afirma.
Un viaje al pasado de Galicia
La exposición se completa con un audiovisual que contextualiza la obra de Muller y permite revisarla desde una perspectiva actual. En conjunto, el recorrido propone una mirada al pasado reciente de Galicia a través de escenas de trabajo, mercados, paisajes o espacios urbanos que muestran una sociedad en transformación.
Tras su paso por otras ciudades gallegas, la llegada de la muestra a Ferrol permite seguir difundiendo el legado del fotógrafo y acercar su obra a nuevos públicos. Para Ferrero, la reacción de los visitantes ha sido similar en todos los lugares por los que ha pasado la exposición. “Creo que la admiración al trabajo de Muller es el denominador común”, señala.
No en vano, las imágenes del fotógrafo siguen conectando con la memoria colectiva de la comunidad. “Esta exposición quizás refleje la Galicia que está en el imaginario de esta comunidad, aunque la realidad actual sea bien diferente”, resume el comisario.