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Indignación en Milladoiro por ladridos, heces y orines de dos perros encerrados en un piso

Los animales llevan siete meses encerrados y, aunque una persona acude a alimentarlos, la situación desespera a los vecinos: ladran día y noche y sus heces y orines caen en sus balcones
Los dos perros en el piso en el que llevan solos siete meses.
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Los dos perros en el piso en el que llevan solos siete meses.

Hace siete meses que dos perros se quedaron solos en un piso situado en la Praza do Porto, en O Milladoiro (Ames). Aunque una persona acude a alimentarlos, la situación está desesperando a los vecinos: los animales ladran día y noche y sus heces y orines caen a sus balcones.

"Se pasan el día entero ladrándole a todo lo que ve y oímos cómo rascan el suelo o cómo golpean una puerta", explica a Quincemil un vecino del edificio, quien relata cómo la persona que acude a alimentarlos -un familiar del dueño del piso- hace caso omiso de sus quejas.

Aunque algunos vecinos sobrellevan la situación cerrando puertas y durmiendo con tapones, la situación es mucho peor para la vecina que vive justo debajo de su piso: no puede dormir y ha tenido que acudir al médico por estrés y ansiedad.

Sin solución

Y es que los vecinos se han encontrado con que tienen poco que hacer para solucionar este problema: el Concello de Ames tan solo ha podido abrir un expediente y el Seprona ha acudido al lugar, pero mientras los perros estén bien alimentados no puede actuar.

"Ella envió un escrito al Concello en julio, yo envié otro en noviembre y en diciembre ya mandamos otro con varias firmas, pero no recibimos ninguna respuesta", denuncia este vecino, quien relata cómo a raíz de sus quejas en redes sociales se ha abierto el citado expediente.

El Seprona también acudió al piso, pero sus agentes "se tienen que atener a lo que ven" y lo que constataron fue la presencia de dos perros alimentados y con buen aspecto, tal y como recogieron en su informe.

"Del dueño del piso no sabemos nada desde hace meses y a la persona que acude a alimentarlos y los tiene en esas condiciones le dan igual las molestias y el perjuicio que le genera a los vecinos", lamenta.

Los vecinos quieren una solución rápida que garantice el bienestar de dos animales que llevan más de medio año sin salir a la calle y que les permita a ellos poder descansar con tranquilidad y recuperar su calidad de vida.

"Para estos casos la legislación no es nada ágil y no vemos una solución: si presentamos una denuncia en el juzgado para cuando se resuelva el asunto ya se habrán muerto los perros", concluye.

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