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El riesgo de regalar mascotas en Galicia: "Algunas protectoras cierran las adopciones en Navidad"

El presidente de la Protectora de Animales y Plantas de Lugo recuerda que los animales no se deben dar como regalo y lamenta el gran número de perros que siguen siendo abandonados cada año
Dos perros en la Protectora de Animales y Plantas de Lugo
Dos perros en la Protectora de Animales y Plantas de Lugo
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Los animales no son para regalar, tampoco en Navidad. Compartir la vida con un animal es una decisión que debe tomarse de forma sosegada, valorando las implicaciones que va a tener su cuidado. Y es que los arrepentimientos al comprobar que la vida con la mascota no es lo esperado derivan en muchas ocasiones en abandonos. De hecho, para intentar paliarlo "algunas protectoras cierran las adopciones cuando llega Navidad", asegura Alberto Losada, presidente de la Protectora de Animales y Plantas de Lugo.

En el año 2022 fueron abandonados en España más de 200.000 mascotas según la Fundación Affinity. A la protectora que preside Losada llegan cada año cientos de esos animales: "Estamos acabando prácticamente todos los años muy parecidos, con 340 perros a nuestro cargo. Entran muchos y también salen muchos, es verdad, pero no damos bajado de esa cifra", explica.

La protectora recibe estos animales a través de la Policía Local, que alerta cuando encuentra algún perro o gato abandonado. "Vamos a buscar el animal, lo llevamos a nuestras instalaciones, se desparasita, se le hace una ficha de entrada y se mira cómo está sanitariamente y si tiene microchip", relata. En caso de que lo tenga, "se llama inmediatamente al propietario", que normalmente lo agradece, aunque han visto casos en los que la persona a cargo no quería al animal.

"Cuando pasan diez días y nadie lo reclama lo publicamos en redes sociales para ver si aparece un adoptante", detalla. Normalmente los cachorros tienen más salida pero aún así actualmente hay perros que llegaron al poco de nacer y ya llevan 7 años en el centro. "Son perros que no saben lo que es vivir en un hogar, y las perspectivas son muy duras, porque ya cuando un perro es un poco viejete es más complicado", lamenta.

Brock, uno de los perros que llegó de cachorro a la protectora

Además de los animales que están en el recinto, otros muchos, alrededor de 200 en estos momentos, se encuentran en casas de acogida. Son personas que no pueden adoptar a un animal pero están dispuestas a cuidarlo hasta que se encuentre una familia definitiva. Losada resalta el caso de un grupo de estudiantes que decidieron acoger a un perro durante el curso. "Les dan mimos y cuidados y también se encargan de buscarles familia en redes sociales. Es un gran salvavidas", asegura.

Losada celebra también que cada vez más gente se anime a adoptar animales en vez de comprarlos, así como que se haya reducido el interés por "la raza y el pedigrí". "La gente antes pensaba que a las protectoras solo llegaban malos perros, y es cierto que llegan perros que han sido maltratados y psicológicamente necesitan una recuperación, pero es muy bonito ver cómo estás consiguiendo que le cambie la vida a un animal que lo ha pasado mal", resalta.

"Si el perro es para regalo, no lo vamos a dar"

En la protectora lucense tienen un estricto protocolo para evitar que los perros y gatos vuelvan a acabar en malas manos. "En nuestra protectora somos bastante restrictivos, a pesar de tener muchos perros no los damos más alegremente por tener más cantidad, preferimos ser conservadores", recalca Losada, que asegura que "hay protectoras de animales que cierran las adopciones cuando llega Navidad para evitar la tentación de regalar un perro".

Ellos no cierran, pero realizan, como hacen siempre, un cuestionario de actitud para determinar las intenciones de los futuros dueños y los cuidados que van a poder ofrecer al animal. "Es verdad que te pueden engañar, pero si sabemos que el perro es para un regalo, no lo vamos a dar", asegura.

En ese sentido cuenta que hace poco recibieron una entrada de 40 cachorros juntos, "y la gente cuando los ve se enamora", pero, recuerda, los cachorros crecen, "y se dan muchos casos de gente que los quiere devolver". "A veces se los llevan por niños que se ilusionan con los perritos pero luego se acaban haciendo cargo su mamá y su papá", prosigue.

También conoció el caso de una chica que buscaba un perro para dárselo de regalo a su jefe. "Ahí les dices, mira, no, puedes regalar unas flores, una caja de bombones o una caja de puros, pero un perro no", zanja.

Más abandonos por la nueva ley

Losada comenta además un factor extra que podría aumentar el número de abandonos: la nueva Ley de Bienestar Animal. Y es que aunque la norma viene a velar por los derechos de los animales, a corto plazo podría suponer que aquellas personas que ya no los cuidaban se deshagan de ellos ante el miedo a ser sancionados

"La ley a lo mejor hace que aumenten los abandonos porque la gente que los tiene bien, los va a seguir teniendo bien aunque les exijan un seguro o hacer un cursillo, pero quien los tenía sin microchip, sueltos, con la finca abierta, saliendo a la carretera sin ningún tipo de control... igual no", detalla, y relata que ya han recibido llamadas de personas interesadas en dejar a su perro en la protectora, pero el centro no admite animales de particulares.

A este respecto, considera que "podrían dar alguna ayuda" por ejemplo, "para poner microchips" y así hacer "más fácil" el tránsito. "Poner un microchip no cuesta tan caro, pero hay gente, sobre todo en el medio rural, que no está por la labor. Ya no te digo desparasitarlo cada tres meses, ponerle las vacunas todos los años...", apunta.

Con todo, Losada subraya que "la ley tiene cosas buenas", como la obligación de que los Ayuntamientos cuenten con un servicio de recogida 24h, pero lamenta que "a corto plazo muchos perros igual la sufren en sus propias carnes".

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