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El número de start-ups en Galicia se acerca al millar, el 4% de las detectadas en España

En total son 858 y representa además un ascenso del 2% respecto a las 844 que se contabilizaron el pasado año
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SANTIAGO DE COMPOSTELA, 5 Oct. (EUROPA PRESS) -

Alrededor del 4% de las start-ups detectadas en España son gallegas, concretamente 858 empresas, según el estudio Las empreas start-up en España realizado por INFORMA D&B S.A.U. (S.M.E.).

Esta cifra representa un 5% del total de empresas que permanecen activas de las creadas entre 2016 y 2021 en la comunidad y representa además un ascenso del 2% respecto a las 844 que se contabilizaron el pasado año.

Matizan en el comunicado que da a conocer el estudio que es complicado delimitar el concepto de 'start-up', por lo que para esta investigación han utilizado a un grupo de "empresas independientes de reciente creación que desarrollan una actividad tecnológica o innovadora". "Hay que tener en cuenta que solo una parte de ellas se convertirán en empresas innovadoras de alto crecimiento", insisten.

En el conjunto del país el número de start-ups se eleva a 23.383, el 4% del total de empresas creadas entre 2016 y 2021. Esto supone un crecimiento del 3 % respecto a las 22.771 detectadas el pasado año.

Por comunidades autónomas, el 27 % de las start-ups tienen su sede en Madrid, un 23 % en Cataluña y un 12 % en Andalucía. Si se pone el foco sobre el total de creaciones en cada comunidad, el porcentaje de potenciales empresas emergentes es mayor en La Rioja, un 14 %, Canarias, un 7%, y Navarra, con casi el 7%. Madrid y Cataluña también se quedan cerca de ese porcentaje.

Mayor tasa de supervivencia

La directora de Estudios de Informa D&B, Nathalie Gianese, señala que Analizando las cuentas las empresas creadas los últimos cinco años, "se aprecia que las start-ups tienen una tasa de supervivencia superior al resto de compañías: cerca del 92 % permanecen activas frente al 73 % del resto, desmintiendo la creencia de que tienen mayor riesgo".

Apuntan además que la rentabilidad de estas empresas, start-ups o no, es muy baja, "seguramente debido a los efectos de la crisis sanitaria, del 0,36% y del 0,16% respectivamente". Matizan, sin embargo, que entre las start-ups la cifra de ventas por empresa es superior, por encima del millón de euros, frente a los 725.000 euros entre el resto de compañías.

En cuanto al tamaño, casi el 96% de las start-ups son microempresas, algo más del 2,5% pequeñas, y las medianas y las grandes no alcanzan el 1%.

"Tanto su actividad en el exterior (importaciones/exportaciones), que realiza solo un 5%, como la implantación en el extranjero, el 0,2%, es muy baja, al igual que el grupo de empresas con el que se les ha comparado. Pero sí que son dos veces más activas en redes sociales y medios de comunicación, un 15% frente al 8%", informan.

En lo que respecta a la supervivencia, añaden que se han registrado otros factores que demuestran que este tipo de compañías presentan un nivel de riesgo inferior al resto.

Así, aseguran que su probabilidad de cierre en los próximos 12 meses es menor --el 73% tiene un riesgo medio-bajo o bajo frente al 63% de empresas en esta situación entre el resto--. Su riesgo de liquidez (probabilidad de impagados) también es "muy inferior", sólo el 14% tiene riesgo alto o moderadamente alto frente al 26% del resto. Además, cuentan con un índice de resiliencia más elevado --el 46 % se encuentran en el nivel elevado o medio-alto frente al 39 % de las demás empresas--.

Presentan también una mayor propensión a crear empleo: las start-ups tienen un promedio superior de número de empleados, siete frente a cinco, y de calidad, un 70% son puestos fijos, mientras que en el resto de compañías se queda en el 65%.

Sectores de actividad

Dada la definición utilizada de start-up, aclaran, la mayor parte de estas empresas desarrollan actividades tecnológicas, mientras que relacionadas con actividades no tecnológicas se registran poco más del 3%. Algo más del 80% se dedica a Servicios de alta tecnología o punta (el 47% enfocado a actividades de programación), y el 13% a actividades manufactureras de alta tecnología.

De las no tecnológicas, el 33% se dedica a servicios empresariales, un 19% al comercio y un 13 % a la industria.

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