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Contraform: joyas hechas en Galicia que se inspiran en lo cotidiano

Su creadora, Agustina Shuan, es ilustradora y diseñadora gráfica y confecciona a mano piezas únicas de metacrilato
Agustina Shuan en el Pont Up Store
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Agustina Shuan en el Pont Up Store
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Agustina Shuan es diseñadora gráfica, ilustradora, y desde hace tres años también crea sus propias joyas bajo el nombre de Contraform, su marca. Tan solo vive en Galicia desde hace cinco años; es argentina y estudió Diseño Gráfico en Buenos Aires.

Tras terminar la carrera, Agustina viajó a Suecia. Allí fue donde Contraform comenzó a idearse, como dice ella, "de manera casual". Trabajaba de diseñadora gráfica en una ONG y utilizaba a menudo la cortadora láser como herramienta para algunos trabajos. En ese uso se generaba mucho material sobrante donde Agustina comenzó a visualizar formas concretas, las primeras piezas.

La idea nació en 2017, aunque Agustina no comenzó a comercializar sus creaciones hasta 2019. Desde entonces, Contraform no ha dejado de ir creciendo poco a poco. Tras una etapa en Vigo, ahora diseña desde Santiago de Compostela.

Proceso creativo sin pausa

El nombre de Contraform surgió a raíz del proceso de tratamiento de las primeras piezas: "Trataba de encontrar formas y contraformas en la naturaleza, en las nubes o entre las hojas, en el espacio hueco que queda en medio", explica la artista. Si se observa con atención el entorno, las ideas pueden surgir de detrás de los árboles, de los edificios, de todo lo que conforma nuestro escenario cotidiano. Y de ahí podemos extraer siluetas tan exóticas como las de las joyas de Agustina.

"Siempre se me están ocurriendo ideas para las colecciones", dice la diseñadora. Saca dos al año con nuevos modelos y propuestas. Su proceso creativo para desarrollarlas comienza por trazar algunos esbozos iniciales que "coteja con sus colegas". Se decide por un par de ideas y continúa trabajando sobre el papel, ilustrando prototipos de piezas.

De todos esos ejemplares vuelve a hacer una selección, descartando algunos y quedándose finalmente con siete u ocho. Esos son los elegidos que se convertirán en pendientes, broches o pasadores para el pelo, los elementos que se venden en Contraform. La mayoría están confeccionados con metacrilato.

Pinzas de la última colección de Contraform.

Las joyas son una forma de pasar las ilustraciones de Agustina a un formato 3D. Ella recalca que no es diseñadora específicamente de joyas; se considera diseñadora gráfica e ilustradora ante todo. El trabajo artesanal, al final, es una extensión de esas profesiones. De hecho, su última colección, "Bodegón", primero fue una serie de ilustraciones de la que sacó varios piezas. Contraform es un proyecto donde Agustina aúna todos sus intereses creativos.

Esa última colección, "Bodegón", muestra cómo Agustina se inspira en lo más cotidiano. "Empecé a copiar las formas de mis propios jarrones que tenía en casa", explica. Jarrones, platos, flores, plantas o frutas; todo un conjunto de objetos del día a día plasmados en su arte.

Lámina "Bodegón", creada por Agustina Shuan y disponible en la tienda online de Contraform.

Instagram como herramienta clave

Cualquiera que se pasee por el perfil de Instagram de Contraform apreciará su imagen cuidada y la calidad de las fotos. La formación de Agustina como diseñadora, aunque no tenga estudios de marketing, le permite desarrollar con naturalidad esa identidad de marca pulida.

Instagram es una herramienta fundamental para pequeños creadores. En la experiencia de la diseñadora esto se cumple. Usa la red social para contactar con clientas o recibir pedidos. Aunque no tenga un community manager detrás del perfil, cree que el carácter más personal de sus publicaciones es lo que atrae a la gente.

Post del perfil de Instagram de Agustina dedicado a su faceta como ilustradora

Al final, Internet puede impulsar el trabajo de creativos menos "conocidos" además de alimentar a las grandes compañías. Agustina Shuan cree que se valora "cada vez más" el trabajo artesanal como el suyo y destaca que en Galicia se apoya el comercio local más que en otros lugares.

Un pequeño negocio

Contrafom es una marca compuesta únicamente por Agustina. Para ella, lo más difícil del negocio es llevarlo sola. La producción de las joyas, el papeleo, las redes sociales o la tienda online son tareas para las que, a veces, la artista echa de menos tener un par de manos más de apoyo.

Pendientes "Jarrón" de Contraform.

"Me gusta muchísimo tener mi tiempo libre y hacer mis cosas, pero lo hago todo yo por ahora porque si doy el salto y contrato a más empleados tengo miedo de que me consuma aún más tiempo", confiesa la creadora.

Contraform es el proyecto que más ocupa su jornada, pero no es el único de Shuan. También hace encargos como ilustradora, vende sus prints y tiene otros trabajos relacionados con el diseño gráfico. Con todo, sí que se plantea para el próximo año buscar esa ayuda extra aunque sea para ensamblar las piezas. Las expectativas de Agustina no son expandir más la empresa, aunque sí le gustaría tener su propio espacio físico donde trabajar y poder abrir ocasionalmente al público.

Las joyas de Contraform están disponibles en su tienda online y en comercios seleccionados de toda España. Se pueden comprar en Vaidhé (en Vigo); en Merlín e familia y El Pájaro (en el mercado de Abastos), ambos en Santiago de Compostela; en Enou Workshop, en Ourense, y en otros puntos de la península.

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