Disturbios ayer en María Pita

Disturbios ayer en María Pita C. G. Mariñas

Ofrecido por:

A Coruña

¿Qué está pasando en A Coruña? Así se desencadenó la espiral de violencia en las calles de la ciudad

Cronología de un miércoles de disturbios que comenzó con una protesta contra la ultraderecha, seguido de un acto de Vox y una segunda movilización que derivó en una noche marcada por la ira

Puede interesarte: Los disturbios en A Coruña dejan varias personas heridas, una detenida y varios contenedores calcinados

Publicada
Actualizada

A Coruña anoche estaba irreconocible. "La mejor ciudad de España para vivir", según la lista del Oxford Global Cities Index 2026 que salió a la luz hace tan solo un mes. Nadie se habría imaginado lo que acabaría sucediendo este pasado miércoles.

En estas últimas semanas, el ambiente se había ido caldeando hasta el punto de quemarse. Primero fue el desahucio de Maricarmen, luego las acampadas en Sol, que llegaron hasta la plaza del Obradoiro de Santiago, y después, la convocatoria de las elecciones. Las redes sociales hicieron el resto. En cuestión de días, todo eran insultos y ataques de unos a otros. Una crispación que, poco a poco, fue traspasando las pantallas hasta llegar a la calle.

La visita de Abascal a A Coruña no pasó desapercibida. Y es que, mientras que Vox ha ido creciendo de forma considerable en el resto de España, en Galicia apenas tiene representación política. Sin embargo, eso no quiere decir que esté completamente fuera del tablero. Abascal incluyó A Coruña en su "gira" nacional —que no es un mitin— porque en estas elecciones se disputa un escaño con la izquierda. Él mismo lo destacó durante su rueda de prensa este miércoles.

Por ello, su llegada también movilizó a quienes querían mostrar su rechazo a la presencia del dirigente de Vox en la ciudad. Miles de personas se organizaron para convocar una concentración "antifascista" en la plaza de María Pita, a la misma hora que el acto del líder de la formación. Algo, por cierto, bastante criticado por los sindicatos policiales, que cuestionaron que se permitiera la coincidencia de ambas convocatorias ante el riesgo de que acabaran derivando en disturbios. Y eso fue lo que pasó.

Protesta contra el acto de Vox en A Coruña.

Protesta contra el acto de Vox en A Coruña. CGM

Pero, volviendo a la razón de la protesta, fue Galiza Nova (las juventudes del BNG) la que convocó dicha concentración a las 11:30 horas en la plaza de María Pita. Apenas media hora antes de que llegara el dirigente de Vox. Lo hicieron bajo el lema "Contra o fascismo españolista, mocidade nacionalista organizada!". Y, mientras que el Concello contabilizó en 300 los asistentes al acto de Abascal, fueron alrededor de 5.000 los manifestantes que se citaron en su contra.

Una cita que, a los pocos minutos de que Abascal abandonara la plaza de María Pita, no tardó en derivar en disturbios. Hasta el momento, se desconoce qué fue lo que llevó a los policías a realizar las primeras descargas. Las piedras vinieron después, acompañadas de varios objetos. También volaron huevos, plátanos... Y, cuando no quedaba nada por lanzar, pasaron a las mesas y las sillas. El resultado: una quincena de personas heridas, tres de ellas trasladadas al CHUAC, y dos detenidos.

Disturbios en María Pita

Disturbios en María Pita Quincemil

Apenas había terminado la primera protesta cuando ya se estaba convocando una segunda. Precisamente, contra la "represión policial" que decían haber vivido aquella mañana. Surgieron dos convocatorias: una a las 20:00 horas, organizada por el Sindicato de Estudantes de Galiza y los Riazor Blues, y otra a las 19:30 horas, por el BNG, Galiza Nova, Erguer y la CIG. Ambas acabaron confluyendo. Ninguna de estas protestas fue comunicada oficialmente a la Delegación del Gobierno, por lo que no se había informado formalmente de su celebración. Aun así, hubo un gran despliegue policial, con hasta nueve furgones y medio centenar de agentes antidisturbios.

Protesta contra la represión policial

Protesta contra la "represión policial" Quincemil

Los manifestantes organizaron una caminata que partió de la Subdelegación del Gobierno y llegó hasta la Delegación, atravesando los Cantones de A Coruña. Era una protesta pacífica en contra de la "represión policial" y el "auge de la ultraderecha", en la que también exigían la libertad de los detenidos esa misma mañana, entre los que se encontraba un miembro de Galiza Nova. En torno a las 21:00 horas, los representantes de los sindicatos alzaron la voz a través de sus altavoces, con diferentes discursos sobre lo sucedido durante el día.

Nuevos disturbios

Sin embargo, cuando parecía que todo había terminado sin incidentes, un grupo de manifestantes se quedó. Era evidente lo que iba a pasar. Frente a la Subdelegación, se podía ver claramente la posición de batalla: por un lado, los antidisturbios y, por otro, un grupo de manifestantes de alrededor de un centenar de personas. Frente a frente. Entonces, volvieron a sonar los petardos, de ahí pasaron a las piedras y, sin saber muy bien qué fue lo que dio el pistoletazo de salida, la policía arremetió contra los manifestantes. De nuevo, volvieron las cargas a golpe de porra.

Mientras unos estaban tirados en el suelo tratando de evitar los golpes de los agentes, otros aprovecharon las vallas de las obras del Obelisco para organizar una barricada y crear una muralla en mitad de la Marina con la que impedir el paso de los agentes. No sirvió de mucho. Un golpe y la trinchera se vino abajo. Fue entonces cuando el grupo de manifestantes empezó a dividirse.

Manifestantes utilizan vallas como barricada

Manifestantes utilizan vallas como barricada O.M

A su paso, dejaron contenedores ardiendo por las calles del centro de A Coruña: en el Obelisco, en Juana de Vega, en la plaza de Lugo —uno de ellos a escasos metros de la tienda de Zara Home, que casi arde también— y en la calle Sinfónica de Galicia.

Los bomberos tuvieron que intervenir en una noche en la que ardieron hasta una treintena de contenedores. Y, de nuevo, hubo heridos. Esta vez, sin una cifra clara, aunque desde el CHUAC hablaron de "varios" trasladados. A los dos detenidos de la mañana se sumó, también, otro por la noche. Un total de tres.

Así, el 21 de octubre de 2026 será una noche difícil de olvidar para muchos en A Coruña. La ciudad catalogada como la "mejor de España para vivir", pero también una ciudad contaminada por la crispación que se respira en el ambiente y que lleva caldeándose desde hace más tiempo del que nos podemos imaginar.

Cronología

  • 11:30 horas: Miles de manifestantes llegan a la plaza de María Pita para mostrar su rechazo a la presencia de Santiago Abascal en la ciudad.
  • 12:00 horas: El dirigente de Vox llega a la plaza, arropado por cerca de 300 personas, donde ofrece declaraciones a los medios de comunicación.
  • 12:30 horas: Abandona la plaza.
  • 12:45 horas: Primera carga policial que da lugar a los disturbios.
  • 15:00 horas: Grupos nacionalistas y de izquierdas convocan una nueva protesta para esa misma tarde-noche.
  • 19:30 horas: Unos mil manifestantes se concentran ante la Subdelegación del Gobierno en una protesta que no había sido comunicada oficialmente a la Delegación.
  • 20:00-21:00 horas: Organizan una caminata hasta la Delegación del Gobierno, con vuelta al punto de origen.
  • 21:15 horas: Un grupo de manifestantes se queda en las inmediaciones y comienzan de nuevo los disturbios, que se alargan durante toda la noche.

No se comunicó la protesta

Los disturbios no cesaron hasta bien entrada la madrugada. Y, después de todos los desperfectos ocasionados la noche anterior, lo primero que hizo el delegado del Gobierno en A Coruña esta mañana fue convocar una rueda de prensa "urgente". Pedro Blanco lamentó la "intranquilidad" vivida la pasada noche en la ciudad y señaló a "un grupo organizado" como respondables de los desperfectos ocasionados en la ciudad.

Asimismo, recordó que "las concentraciones y manifestaciones no se autorizan afortunadamente en el sistema democrático en el que vivimos, simplemente se comunican a la autoridad, en este caso a la subdelegación de A Coruña, que toma conocimiento del ejercicio de ese derecho constitucionalmente reconocido".

En este sentído, Blanco respondía así a las críticas de que se hubiera permitido que ambos actos tan contradictorios tuvieran lugar en el mismo lugar y a la misma hora. Y es que sindicatos de policía no se cortaron un pelo al pedir la dimisión tanto de Pedro Blanco como de Marlaska por lo sucedido, al considerar que este hecho se podía haber evitado si no se hubiera dado permiso a dicha protesta.

¿De dónde viene la violencia?

Y si los altercados de la mañana ya habían dividido a los diferentes partidos políticos con representación en el Concello de A Coruña, los de la tarde lo hicieron aún más. La alcaldesa también se pronunció y mostró su "más absoluta condena" a la violencia, en referencia tanto a los hechos ocurridos por la mañana como a los de la tarde.

"Voy a ser muy clara. El fascismo se combate en las urnas, se combate con política, con debate de ideas y, sobre todo, votando. Ese es el mensaje que creo que deberíamos dar aquellos que tenemos responsabilidades públicas", añadió en una rueda de prensa ofrecida este jueves por la mañana.

Afirmó, de hecho, que con este tipo de conductas "se da alas a la ultraderecha". "Hay gente que piensa como nosotros y otra que no, pero la violencia no está justificada para defender una idea", indicó. Si bien, reconoció que Vox lo que buscaba era "provocar". Y lo consiguió.

Mientras que Inés Rey condena la violencia, en general, Avia Veira, candidata del BNG en A Coruña, arremetió contra la violencia "hacia los manifestantes". De hecho, calificó de "pacífico y ejemplar" el comportamiento de la "inmensa mayoría" de las personas que este miércoles participaron en las movilizaciones convocadas.

"Las cargas policiales fueron absolutamente desproporcionadas", juzga Veira, "con agresiones sin mediar palabra y con medios como gases lacrimógenos y pelotas de goma". La candidata asegura que el BNG "nunca se quedará de brazos cruzados mientras la derecha criminaliza una movilización organizada con un objetivo que se intenta distorsionar".

En este sentido, Miguel Lorenzo, portavoz del PP de A Coruña, reclama a todos los partidos que también condenen la violencia de forma "firme y rotunda". "Todos, sin excepción, deben condenar lo que sucedió ayer. No puede existir la mínima sombra de duda", proclamó Lorenzo, que pide a los dirigentes políticos que "reflexionen a la hora de medir sus palabras, pues de estos polvos vienen estos lodos".

Y es que el candidato del PP dispara contra la alcaldesa, Inés Rey, y contra la portavoz del BNG, Avia Veira. Critica a la primera por haber calificado a los populares de extrema derecha: "Sus mensajes de polarización, ayer mismo ante los hechos, son una irresponsabilidad".

Nueva convocatoria

El tema continúa en boca de todos. Mientras los políticos discuten acerca de quién tiene la culpa, los mismos sindicatos que convocaron la protesta vuelven a recriminar la "represión policial" vivida en las últimas horas. Incluso ya han convocado otra protesta para este domingo.

Pero también la propia policía se ha pronunciado acerca de lo sucedido. Y es que los agentes también recriminan una "falta de medios" que, según sostienen, les llevó a actuar de esa manera. Además, han expuesto que hubo agentes heridos durante los disturbios, una cifra que sitúan en más de una docena.