Mari Tere Insua, vecina de Adormideras, en A Coruña

Mari Tere Insua, vecina de Adormideras, en A Coruña Cedida

Ofrecido por:

A Coruña

Mari Tere, 40 años viviendo en Adormideras, en A Coruña: "Los días de playa es imposible aparcar"

Esta coruñesa cuenta a Quincemil las ventajas y las desventajas de vivir en un barrio a los pies de la playa de San Amaro y cerca del entorno de la Torre de Hércules

Te puede interesar: María Vilar, 60 años viviendo en Cuatro Caminos, en A Coruña: "El barrio era una familia enorme"

Publicada

Mari Tere Insua (70 años, A Coruña) se mudó hace 40 años al barrio de Adormideras, en A Coruña. Antes había vivido desde niña en Monte Alto, por lo que toda su vida ha estado vinculada a esta zona de la ciudad, bajo la atenta mirada de la Torre de Hércules. "Cuando me vine, la gente decía que no les gustaba nada esta zona porque estaba muy apartada y había poca gente. Ahora estamos hasta el moño de la gente que viene de fuera", dice a Quincemil.

Esta vecina explica que estacionar en el barrio se ha convertido en una misión imposible, especialmente en los meses de verano: "Hay muchas caravanas. El otro día contamos 25, las traen a aparcar aquí y nos quedamos sin sitios para aparcar. Según el Ayuntamiento, tienen derecho a aparcar como vehículos que son, pero no tienen enchufes, ni desagües, ni nada de nada".

Una situación que, asegura Mari Tere, "vuelve locos" a los vecinos, ya que muchos de los edificios no tienen garaje. "Los días de playa es imposible aparcar", añade.

La coruñesa cuenta que si hay una asignatura pendiente para Adormideras es ganar más servicios, para hacer la compra solo cuentan con los puestos del Mercado Municipal de Adormideras, antiguamente un centro comercial privado, donde hay pescaderías, fruterías, panaderías y carnicerías, así como la única cafetería del barrio.

"Me encanta el barrio, pero soy muy de mar. Nuestra playa tiene el agua fría, pero a los que vivimos aquí nos gusta así"

Mari Tere, vecina desde hace 40 años de Adormideras

"No tenemos supermercado, la gente tiene que moverse hasta Monte Alto para poder comprar. Los mayores tienen que subir andando con el carrito una cuesta enorme", señala. En esta línea, cuenta que el Ayuntamiento les prometió hace tiempo instalar unas escaleras mecánicas para ayudar a los vecinos a evitar el esfuerzo de la cuesta, pero a día de hoy siguen sin una solución.

Un barrio con historia vecinal

Hace casi dos semanas que la farmacia volvió a abrir sus puertas, tras recuperar la actividad el pasado 20 de julio. "Cuando me mudé aquí hubo protestas. Paco Vázquez era entonces el alcalde y, en lugar de instalar la farmacia en el centro comercial que existía, se concedió una licencia para construir un chalet en un terreno perteneciente a un familiar del director de Costas. La vivienda llegó a levantarse, pero gracias a las protestas vecinales nunca llegó a habitarse. La oposición que hubo en la zona fue tan fuerte que nos declaramos en huelga y decidimos no acudir a comprar allí. Al final, acabó cerrando, dejando una deuda de 600.000 euros con el Ayuntamiento".

De hecho, Mari Tere recuerda que los vecinos llegaron a organizar una sardiñada y conciertos para recaudar fondos para financiar la demanda: "Ahora han dado una nueva licencia y abrió hace unos días. Y mejor porque era una pena que estuviese el espacio sin utilizar".

Otro de los momentos históricos que recuerda la coruñesa viviendo en este barrio es cuando en el 1992 el petrolero Mar Egeo se hundió al lado de la Torre de Hércules: "Yo trabajaba en el polígono de Sabón y recuerdo que evacuaron a todos los vecinos de Adormideras, así que tuve que llamar a mis padres para que recogiesen a mi hijo y lo llevasen a su casa".

Con playa y a un paso de la Torre de Hércules

"Para mí es la mejor zona de A Coruña, sin dudas", afirma Mari Tere. Un barrio muy cómodo para pasear, es más ella misma atiende a este medio después de pasear por el Parque dos Menhires. "Esta mañana estuve dándome un baño en la playa de San Amaro. Me encanta el barrio, pero soy muy de mar. Nuestra playa tiene el agua fría, pero a los que vivimos aquí nos gusta así", dice.

"No tenemos supermercado, la gente tiene que moverse hasta Monte Alto para poder comprar. Los mayores tienen que subir andando con el carrito una cuesta enorme",

Mari Tere, vecina desde hace 40 años de Adormideras

Por las tardes de verano la playa se llena de personas de otras zonas de la ciudad, pero por las mañanas es el rincón preferido de esta coruñesa: "Se está genial, me gusta mucho". En invierno, Adormideras se vuelve una zona tranquila: "Aunque tener el Club del Mar y el instituto también le da vida".

Vivir aquí también es un privilegio. "Tienes vistas al mar y a todo el parque escultórico que hay hasta la Torre de Hércules", apunta. "Es una gozada. No me cambiaría por nada", concluye.