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Humberto Ramirez, 21 años viendo crecer Novo Mesoiro en A Coruña: "Pasó a tener identidad propia"

Tras 21 años viviendo en Novo Mesoiro, este coruñés repasa la transformación de un barrio que pasó de carecer de servicios a consolidar una fuerte vida vecinal, aunque todavía reclama mejoras en movilidad, educación y equipamientos

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Cuando Humberto Ramirez Fouz llegó a Novo Mesoiro hace 21 años, el barrio apenas comenzaba a llenarse de vida. Las promociones de viviendas acababan de entregarse, las infraestructuras eran escasas y casi todo estaba todavía por construir. Procedente del Agra do Orzán, decidió instalarse allí junto a su familia sin imaginar que acabaría convirtiéndose en uno de los vecinos que mejor ha conocido la evolución de una de las zonas de mayor crecimiento de A Coruña.

"Llegamos cuando nos entregaron las viviendas. Veníamos del Agra y prácticamente hemos crecido al mismo tiempo que el barrio", recuerda. Hoy son cuatro los miembros de su familia que viven en Novo Mesoiro y, después de más de dos décadas, asegura que no cambiaría la experiencia de haber formado parte de sus primeros años.

Aquellos comienzos, explica, fueron muy diferentes a la realidad actual. "Al principio era un barrio dormitorio. Había muy pocos servicios, apenas había infraestructuras y para casi cualquier gestión había que salir de aquí". Sin embargo, con el paso del tiempo la situación fue cambiando hasta dar lugar a un barrio completamente distinto.

Para Humberto, el mayor cambio no ha sido únicamente urbanístico, sino social. "Ahora se hace mucha vida en Novo Mesoiro. Existe un sentimiento de barrio muy fuerte y eso no se consigue solo levantando edificios", afirma.

La comunidad, clave

Gran parte de esa identidad, sostiene, nace de la implicación de los propios vecinos. "La comunidad es muy buena. Es un barrio muy unido y muy conectado. Tenemos varios grupos de Telegram muy activos, algunos con más de 1.600 personas, donde compartimos noticias, avisos, servicios, mercadillos o simplemente hablamos entre vecinos. Hay un trabajo muy importante de los administradores para que todo funcione y muchas veces no se valora lo suficiente."

Uno de los momentos que marcaron un antes y un después en la historia de Novo Mesoiro fue la apertura de la Tercera Ronda. Humberto no duda en señalarla como la infraestructura que más cambió el día a día de quienes viven allí.

"Antes todos los vecinos teníamos que atravesar Mesoiro Vello para entrar y salir del barrio. Era un auténtico caos, especialmente en las horas punta. La apertura de la Tercera Ronda cambió completamente la movilidad y nos dio una conexión mucho más cómoda con el resto de la ciudad", explica.

También recuerda cómo algunos servicios fueron llegando poco a poco. Incluso algo tan cotidiano como recoger una carta refleja, a su juicio, la evolución del barrio. "Primero teníamos que ir hasta Pocomaco para cualquier gestión de Correos. Después pasamos por una caseta de obra y ahora, por fin, contamos con una oficina en Novo Mesoiro, aunque solo abre en horario de mañana. Son pequeños pasos que muestran cómo ha ido creciendo el barrio."

Marian y su tienda, un imprescindible para entender el barrio

Si hay una persona a la que considera imprescindible en la historia de Novo Mesoiro, esa es Marian. Su pequeño comercio fue el primero en abrir las puertas cuando prácticamente no existía actividad económica en la zona.

"A Tenda de Marian fue el primer negocio del barrio hace ya 21 años. Ella apostó por Novo Mesoiro cuando todavía era una incógnita para mucha gente. Hizo barrio desde el primer día y hace solo unas semanas se jubiló. Los vecinos y la Asociación de Vecinos quisimos rendirle un homenaje porque personas como ella forman parte de la historia de Novo Mesoiro", destaca.

Cuando habla de los lugares que más disfruta del barrio, Humberto menciona dos espacios que representan perfectamente esa transformación. El primero es el corredor verde. "Ahora es una zona muy agradable para pasear, pero durante muchos años estuvo completamente abandonada y llena de maleza. Ver cómo se recuperó es una satisfacción porque demuestra que las cosas pueden mejorar."

El segundo es el parque de la tirolina, convertido en uno de los puntos de encuentro habituales para las familias. "Es un espacio que siempre tiene vida. Allí se ve perfectamente la cantidad de niños y familias jóvenes que han elegido Novo Mesoiro para vivir."

Su mejor anécdota, la primera cabalgata de Papá Noel

Entre todos los recuerdos que guarda de estos 21 años hay uno especialmente significativo. No es una anécdota personal, sino un episodio que considera parte de la historia colectiva del barrio.

"En 2007 organizamos la primera Cabalgata de Papá Noel que se hizo en un barrio de A Coruña. No sé si sigue siendo la única, pero entonces fue algo completamente novedoso. Participaron tres carrozas, los Kilomberos de Monte Alto, una banda de tambores y trompetas, había cabezudos y la cabalgata estaba encabezada por dos motos Harley del Ayuntamiento. En las carrozas iban niños y niñas del barrio repartiendo caramelos. Fue un día inolvidable y demuestra la implicación que siempre han tenido los vecinos para organizar actividades."

Necesita mejorar servicios, entre ellos los bancarios

A pesar de los avances, Humberto considera que Novo Mesoiro todavía tiene margen de mejora. Cree que algunos servicios continúan siendo insuficientes para la población que ha alcanzado el barrio en los últimos años.

"Echo en falta que vuelva a haber una oficina bancaria. Antes teníamos dos y ahora solo queda un cajero. También necesitamos un instituto para evitar desplazamientos de los jóvenes, una nueva salida por la parte alta del barrio y seguir mejorando la movilidad", reclama.

Después de más de dos décadas viendo crecer Novo Mesoiro desde sus primeras calles hasta convertirse en uno de los barrios con mayor población joven de A Coruña, Humberto tiene claro cuál es el principal cambio que ha experimentado.

"Lo más importante es que ya no somos un barrio dormitorio. Hoy existe un sentimiento de pertenencia muy fuerte. Los vecinos nos conocemos, participamos y hacemos vida aquí. Novo Mesoiro ya tiene identidad propia y eso es algo que se ha construido entre todos."