La calle San Andrés de A Coruña tras las obras que han revitalizado la zona.
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Los vecinos del centro de A Coruña piden declarar una Zona Acústicamente Saturada por el ruido nocturno
La Asociación Vecinal Coruña Centro ha registrado una solicitud para que el Ayuntamiento inicie el procedimiento de declaración de Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el entorno de María Pita, Rúa Nova, San Andrés y La Marina tras analizar más de 7.000 mediciones de ruido realizadas durante 2025
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La Asociación Vecinal Coruña Centro ha solicitado formalmente al Ayuntamiento de A Coruña el inicio del procedimiento para declarar una Zona Acústicamente Saturada (ZAS) en el ámbito comprendido entre la plaza de María Pita, Rúa Nova, San Andrés y La Marina.
La petición, registrada el pasado 15 de junio, se apoya en un informe sobre los niveles de ruido registrados durante 2025 por un sonómetro situado en la Autoridad Portuaria y en el que se reflejan superaciones reiteradas de los límites recomendados, especialmente durante las noches y los fines de semana.
Según expone la entidad vecinal en el escrito presentado ante la Concejalía de Medio Ambiente, la elevada concentración de establecimientos hosteleros, locales de restauración, terrazas y actividades recreativas genera una presión acústica continuada que afecta al descanso y a la calidad de vida de los residentes. Los vecinos consideran que la situación se ha convertido en un problema estructural derivado de la intensa actividad de ocio que registra esta zona del centro de la ciudad.
La asociación acompaña su solicitud con un análisis anual de las mediciones realizadas por el sonómetro instalado en la Autoridad Portuaria. Los datos reflejan que, de las 7.118 mediciones registradas a lo largo de 2025, un total de 2.818 superaron los 65 decibelios, lo que representa cerca del 40% del total. Además, se contabilizaron 247 episodios por encima de los 70 decibelios.
El informe señala que los niveles más elevados se registran de forma recurrente durante el horario nocturno de los fines de semana. En enero, por ejemplo, la media nocturna entre viernes y domingo alcanzó los 66,34 decibelios. En agosto fue de 63,02 decibelios, mientras que en diciembre se situó en 62,41. Según la documentación aportada, estas cifras superan de manera habitual el objetivo de calidad acústica de 55 decibelios establecido para el periodo nocturno en zonas residenciales.
Los vecinos sostienen que el patrón observado durante todo el año es compatible con una elevada concentración de personas en la vía pública, actividad hostelera, terrazas y ocio nocturno. Aseguran además que el sonómetro utilizado para el análisis se encuentra a más de 50 metros del establecimiento hostelero más próximo, por lo que consideran que los niveles reales de ruido en otros puntos de la zona podrían ser incluso superiores a los registrados.
En su escrito, la Asociación Vecinal Coruña Centro recuerda que la Ley estatal del Ruido, el Real Decreto 1367/2007, el Decreto gallego 106/2015 sobre contaminación acústica y la ordenanza municipal vigente contemplan la posibilidad de declarar zonas acústicamente saturadas cuando exista una superación reiterada de los niveles sonoros permitidos. La entidad considera que en el entorno delimitado concurren varios de los factores previstos por la normativa, como la elevada concentración de locales de ocio y hostelería, la alta ocupación del espacio público, la movilidad nocturna asociada a servicios y actividades y la persistencia de niveles acústicos elevados durante la noche.
Por ello, solicitan al Ayuntamiento la apertura de un expediente para evaluar la situación acústica de la zona, la realización de un estudio oficial con mediciones específicas en horario nocturno y durante los fines de semana, así como la elaboración de un mapa de ruido que permita determinar el alcance real del problema.
La petición también reclama que, una vez analizados los resultados, se incoe el procedimiento para declarar el área como Zona Acústicamente Saturada. Además, los vecinos piden que mientras se tramita el expediente se estudie la adopción de medidas cautelares o correctoras destinadas a reducir la presión acústica existente, especialmente durante la noche.
La declaración de una ZAS permitiría al Ayuntamiento adoptar medidas específicas para limitar el impacto del ruido, entre ellas restricciones horarias para determinadas actividades, regulación de terrazas, control de eventos, refuerzo de la vigilancia o revisión de licencias, con el objetivo de compatibilizar la actividad económica y hostelera con el derecho al descanso de los residentes.