Administración de lotería de San Agustín
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¿Quién se llevará los 4,7 millones de euros del boleto sin dueño que cayó en A Coruña? Arranca el juicio de la Primitiva
Catorce años después del sorteo, la Audiencia Provincial juzga el próximo lunes a los dos hermanos acusados de apropiarse del resguardo mientras la viuda del supuesto ganador reclama el premio
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Un 30 de junio de 2012, el primer premio de la Primitiva caía en A Coruña. Nada más y nada menos que 4.722.337,75 euros. La administración de loterías que había sellado el boleto celebraba con champán la noticia.
Esperaron horas, días y después semanas a que el afortunado se pasara a recoger su recompensa. Pero este nunca llegó. En su lugar, el boleto acabó en manos de los hermanos Manuel y Miguel Reija, lotero y delegado de Loterías y Apuestas del Estado en A Coruña, respectivamente.
Sin embargo, catorce años después, ese dinero todavía no ha llegado al bolsillo de nadie. Será a partir del próximo lunes 13 de abril cuando se debata en la Audiencia Provincial de A Coruña a quién le pertenece el premio millonario.
Y es que, en caso de resultar absueltos los acusados, los 4,7 millones podrían ser para ellos, en vez de para la viuda del jugador. O incluso también cabe la posibilidad de que el dinero caiga en manos del Estado.
¿Se lo encontraron o se lo quedaron?
Para entender el caso, hace falta remontarse al mismo día en el que el premio cayó en la ciudad. El 30 de junio de 2012. La combinación 10,17,24,37,40,43, sellada en la administración de Carrefour, resultaba agraciada.
Pero no fue hasta el 2 de julio —dos días después del sorteo— cuando el ganador acudió a comprobar sus boletos. No lo hizo en la misma oficina en la que los había comprado, sino en la de San Agustín, regentada por Manuel Reija. He ahí el error.
Allí entregó cuatro apuestas: dos de la Primitiva y otras dos de El Gordo. El lotero pasó el primer boleto por la máquina de comprobación. En ese momento, la pantalla de la terminal reflejó el siguiente mensaje: "Premio Superior. Llevar resguardo a la delegación".
El lotero no comunicó al ganador el resultado del sorteo
El lotero tenía entonces la obligación de entregarle el comprobante al ganador para poder cobrar la cifra. Sin embargo, según revela el propio escrito de la Fiscalía, este "se lo quedó para sí" y no comunicó al cliente el resultado del sorteo.
De hecho, lo siguió atendiendo como si nada. Continuó verificando los otros boletos, de los cuales en uno le entregó tres euros de premio. Después de esto, el cliente abandonó la administración "sin el boleto y sin justificante alguno de premio". Se volvió a casa prácticamente con los bolsillos vacíos y sin conciencia alguna de que era millonario.
El supuesto ganador fallece sin saber que es millonario
Pero lo peor de todo es que nunca lo llegaría a saber, pues el supuesto dueño del boleto falleció antes incluso de que esto saliera a la luz. Durante años, este boleto estuvo en manos del lotero y de su hermano Miguel Reija, delegado de Loterías y Apuestas del Estado en A Coruña.
Y es que la versión de los hermanos en todo momento fue que ese boleto "se lo habían encontrado", tal y como figura en el escrito del Ministerio Fiscal. Ese relato fue el que contaron a la Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) en Madrid, y el que mantienen a día de hoy.
Manuel Reija, lotero de La Coruña que buscaba al propietario del boleto premiado.
Durante meses, y hasta septiembre de 2013, Miguel Reija no dejó de insistir ante la SELAE en su solicitud de cobro, saltándose el procedimiento habitual llamado "expediente de hallazgo", en el que deben notificar cómo se hicieron con el boleto. Por este motivo, el resguardo permaneció todo este tiempo depositado en la SELAE, "no habiéndose producido el efectivo cobro del mismo".
¿Cómo se descubre el robo?
Como corresponde al procedimiento habitual, cuando un boleto premiado figura sin dueño, el lotero solicita un "expediente de hallazgo" a través del Ayuntamiento de A Coruña. Sin embargo, en el texto publicado en el BOP no había ninguna pista para dar con el ganador.
Fue entonces cuando empezaron a surgir las sospechas y el caso llegó a oídos del periodista Alberto Mahía, de La Voz de Galicia, quedando así constancia de que un boleto premiado de 4,7 millones de euros buscaba dueño.
‘El misterio del boleto millonario’: RTVE trata el caso de la Primitiva sin dueño en A Coruña
La cantidad de personas que se presentó en comisaría diciendo ser propietaria del boleto, con sus respectivas denuncias, fue suficiente para iniciar una investigación policial. Un centenar de personas decían ser las afortunadas.
Una investigación muy compleja
Para entender la investigación es necesario explicar que cada boleto cuenta con un número de identificación único. Así, si compras un boleto, este queda registrado en el sistema de datos de Loterías y Apuestas del Estado. Es posible saber el día, la hora y el lugar en el que se adquirió.
Aun así, la policía necesitaba nombre y apellidos. Por suerte, el supuesto ganador solía comprar siempre el mismo número. Tras comprobar todas las veces que el número 4948907 se había adquirido en distintas administraciones del país, encontraron coincidencias en A Coruña, pero también en otras zonas de la península.
Imagen pixelada del hombre que la Policía ha identificado como propietario del boleto de la Primitiva de A Coruña.
A los investigadores se les ocurrió comprobar los viajes del Imserso desde A Coruña a esas ciudades. Y había un nombre que coincidía en todos ellos: el del presunto dueño del boleto millonario. Fue así como dieron con su identidad, que, aunque falleció en 2014, daría derecho ahora a su viuda a reclamar el premio.
¿Quién se llevará el dinero?
Manuel Reija, lotero de la administración de San Agustín que a día de hoy sigue al frente del negocio, se enfrenta a seis años de prisión por una supuesta estafa. Por su parte, Miguel Reija también se enfrenta a una pena de seis años, así como a una multa del doble del valor del bien, es decir, 9,4 millones de euros. Sin embargo, de ser absuelto Manuel, sería él quien se llevaría el premio.
Por otro lado, la viuda cuenta con el respaldo de la investigación policial, que señala a su marido como dueño del boleto, por lo que tiene bastantes opciones de resultar beneficiaria tras el juicio. En caso contrario, sería el Estado quien se haría con el premio millonario.