Nuevas viviendas en Novo Mesoiro
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Más de 80 familias de A Coruña no pueden entrar a vivir a sus casas: "Nos mintieron con los plazos"
Los propietarios de los portales 17 y 19 de la avenida Novo Mesoiro denuncian meses de retraso en la entrega de viviendas de protección autonómica. Algunos han dejado sus pisos que tenían de alquiler pensando que en diciembre podrían acceder a sus nuevas casas. Pero el problema es que los bancos empiezan a subir intereses al ver que varían los plazos
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Un total de 81 familias de A Coruña no pueden acceder a sus nuevas casas. Las viviendas de protección autonómica (VPA), ubicadas en los portales 17 y 19 de la avenida Novo Mesoiro, ya hace meses que están listas para entrar a vivir. El edificio está terminado, lo que faltan son las llaves.
Los propietarios aseguran estar desesperados. La mayoría firmaron con la promotora, Astuga Inmobiliaria, en 2023, cuando el inmueble no era más que un plano dibujado en un papel. Y, ahora, unos 30 meses después, siguen sin poder acceder a sus viviendas.
Según explican, en los contratos figuraba como fecha límite para la entrega noviembre de 2025 en algunos casos y diciembre del mismo año en otros. Sin embargo, ya estamos en febrero de 2026 y no pueden ni empezar con la mudanza.
Una de las afectadas, Noe, relata que dejaron su piso de alquiler porque les aseguraron que la entrega sería inminente. "No fue así. Desde entonces estamos viviendo en casa de un familiar, a 70 kilómetros de A Coruña. Llevamos más de un año con promesas de entrega que nunca se cumplen", explica. Además, advierte de que podrían perder las condiciones favorables de su hipoteca si no firman antes del 13 de marzo.
Muchos solicitaron hipotecas en base a los plazos que les daba la promotora y, ahora, algunos bancos empiezan a subir los intereses. "Las entidades bancarias nos han ido dando prórrogas para las ofertas hipotecarias, pero ya nos han avisado de que no pueden ampliarlas más y que nos subirán las condiciones. Nosotros también tenemos hasta el 13 de marzo para firmar", asegura Nerea, otra de las afectadas.
En su caso, ya tiene todos los muebles comprados y almacenados. No es la única. La mayoría tienen sofás, electrodomésticos, camas y hasta habitaciones enteras montadas cogiendo polvo en trasteros.
Aun así, siguen sin tener una fecha fija para entrar a vivir. "No tenemos ningún tipo de comunicación por parte de la inmobiliaria. Somos los propietarios los que estamos llamando al Registro y a la Xunta todos los días para intentar saber algo", señala. Nerea vive con su marido y su hija en un piso de alquiler y asegura que avisaron varias veces al propietario de las fechas que les trasladaba la promotora, pero ninguna se cumplió.
Desde junio de 2023 con la ilusión de entrar a vivir en su nueva casa
Germán, otro de los compradores, señala que adquirió la vivienda en junio de 2023 y que inicialmente le indicaron que la entrega sería en el verano de 2025. "Después de ver la vivienda en noviembre envié a la promotora un correo con las incidencias que había que subsanar y no he recibido respuesta", afirma.
Añade que en su caso le están intentando asignar una plaza de garaje distinta a la que figura en su contrato y en la que, según asegura, no cabe su coche. "Desde que envié el escrito no me responden ni telefónicamente ni a través de mi abogado. A día de hoy no tengo plazo de entrega y no he podido amueblar ni colocar nada en la vivienda", lamenta.
Sin respuesta por parte de la promotora
Los afectados echan la culpa a la promotora por la falta de información. Según les trasladan, el problema radica en que falta la calificación definitiva de la Xunta para poder entrar a vivir, pese a que el edificio está terminado desde hace meses.
Insisten en que los plazos "siempre los dio la promotora", que inicialmente habló de mayo-junio de 2025 y fue retrasando sucesivamente las fechas.
Problemas con la hipoteca
No obstante, uno de los principales problemas es el de las hipotecas. En agosto, el BBVA —entidad a la que debían subrogar la hipoteca— comenzó a contactar individualmente con los compradores para presentarles ofertas.
Pero a medida que pasaban los meses, según explican, el BBVA llegó a cancelar ofertas y a subir los intereses del 1,8% al 2%, fijando nuevas fechas límite para la firma. Ante ese movimiento, con el edificio prácticamente terminado, muchos propietarios solicitaron también ofertas en otras entidades.
Caixabank, por ejemplo, también estableció plazos que ahora están a punto de vencer, con previsiones de encarecimiento de las condiciones si deben recalcular las propuestas. "Nos mintieron con los plazos y no vemos el final del túnel", lamentan.
Desde Quincemil nos hemos intentado poner en contacto con la promotora en varias ocasiones para conocer su versión de los hechos, pero hasta el momento no hemos obtenido respuesta.