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Tecnología

La espuma para acabar con el petróleo para siempre: es biodegradable y se puede producir en las mismas fábricas

Una nueva espuma biodegradable puede ser producida de la misma manera que los materiales fósiles.

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La dependencia del petróleo sigue siendo uno de los grandes desafíos de la industria moderna, y por eso han nacido muchos proyectos que investigan la creación de nuevos materiales que no tengan esa dependencia. Sin embargo, en muchos casos eso supone acometer cambios extensos y costosos para la economía.

Ahora, un nuevo material puede representar un hito crítico en la transición hacia los materiales sostenibles, aunque más que un material, se puede decir que es una solución de ingeniería para aprovechar las fábricas y plantas de producción actuales basadas en el petróleo.

Se trata de un nuevo tipo de espuma de PBS extruida (xPBS) que ha sido desarrollada por Fraunhofer CCPE (Circular Plastics Economy) en un intento de igualar al polietileno (PE) y al poliuretano (PU) de origen fósil, al mismo tiempo que introduce ciertas ventajas para la industria y el medio ambiente.

La clave de este desarrollo se encuentra en el succinato de polibutileno (PBS) que, aunque ya se conocía en el ámbito de los biopolímeros, ahora ha sido perfeccionado en su formulación con el xPBS y el proceso de formación de espuma mediante extrusión para que sea viable industrialmente.

Se trata de un polímero termoplástico que se puede producir a partir de materias primas renovables como la biomasa y que, a diferencia de los plásticos tradicionales, es biodegradable y completamente reciclable.

El material xPBS

El material xPBS Fraunhofer CCPE

El equipo de investigadores logró ajustar la síntesis del polímero y los parámetros de extrusión para obtener una densidad y una estructura celular comparables a los materiales fósiles, algo que hasta ahora era una de las debilidades de los materiales biobasados.

Pero sobre todo, la gran ventaja del xPBS respecto a otros materiales biodegradables es que puede ser procesado en las líneas de producción existentes, así que las empresas no necesitan invertir millones de euros en nueva maquinaria o reequipar sus fábricas; pueden sustituir directamente el polímero fósil por el biobasado de manera inmediata.

Las propiedades de este material, con densidades equivalentes a los materiales de LDPE (polietileno de baja densidad) lo hacen especialmente apropiado para la producción de embalaje protector y de logística, por su capacidad de absorción de impactos y ligereza.

La sustitución de las espumas de embalaje, como la que se usa para proteger electrodomésticos o dispositivos electrónicos durante el transporte, por xPBS podría eliminar toneladas de residuos plásticos no degradables.

Y es que el xPBS es biodegradable en condiciones controladas, reduciendo la acumulación de microplásticos, y al ser un termoplástico, puede ser fundido y reutilizado.

Otros sectores que se podrían beneficiar de xPBS son los de la construcción (puede servir como aislamiento y para transporte de materiales frágiles) y la industria alimentaria, donde puede ser usado para el envasado de alimentos.