Tanto Sevilla, Valencia o Santiago de Compostela son ciudades de España que ya se han abierto a la que promete ser la siguiente revolución del transporte urbano: los taxis voladores. Compañías de todo el mundo llevan muchos años refinando tecnologías y diseños para cambiar, en un futuro muy cercano, la manera de moverse dentro de las ciudades.

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Una parte importante del desarrollo tecnológico que han conseguido proviene gracias a la experiencia acumulada en el campo de los drones y de la movilidad eléctrica. Dos mundos, unidos desde hace mucho, que por el momento no han logrado dar con la tecla correcta para solventar algunos de sus mayores problemas.

Uno de los últimos y más ambiciosos proyectos proviene de la empresa estadounidense Talyn, con sede en Los Ángeles. Que, con ingenieros provenientes de compañías tan punteras como SpaceX, ha desarrollado una forma de despegar y aterrizar aeronaves utilizando drones. Algo digno de una película de ciencia ficción.

El dron ascensor

Una de las limitaciones -y a la vez punto fuerte- más importantes de los taxis voladores es su capacidad para despegar y aterrizar en vertical para operar en los centros de las ciudades. Al igual que lo hace un helicóptero en la actualidad, solo que empleando otros tipos de tecnologías mucho menos ruidosas y contaminantes.

Aterrizaje del Talyn Cruise Talyn Omicrono

Debido a esto, los taxis voladores que hemos visto hasta ahora necesitan de un conjunto de propulsores para elevarse en la vertical y otros tantos para desplazarse longitudinalmente. Contar con estos dos tipos de hélice supone un aumento considerable de peso al tiempo que 'ensucia' la aeronave desde el punto de vista aerodinámico.

Los rotores para despegar y aterrizar se convierten prácticamente en frenos para el desplazamiento horizontal lo que limita notablemente la autonomía del conjunto de la aeronave. La idea de los ingenieros de Talyn rompe con todo lo establecido hasta ahora y empleará drones 'ascensores' para que la aeronave eléctrica tan solo cuente con el sistema de propulsión longitudinal.

Talyn Cruise y el dron elevador acercándose para aterrizar Talyn Omicrono

El dron que han ideado se asemeja mucho al concepto de aeronave con la que Virgin Galactic pretende llevar a los turistas al espacio. Algo así como un avión nodriza. En el caso de Talyn, el dron elevador ascenderá a la aeronave donde van los pasajeros hasta alcanzar una altura segura y comenzará a moverse en la horizontal para coger velocidad. Una vez la sustentación sea óptima, Talyn Cruise -como se llama el avión- arrancará sus motores y el dron elevador lo soltará para que emprenda su viaje rumbo a otra ciudad.

La idea de Talyn no es la de convertirse en un 'sencillo' fabricante de aviones, sino en encargarse también de toda la parte de la infraestructura punto a punto. De esta forma, si la ciudad de destino cuenta con una base de vehículos Talyn, el aterrizaje se realizará igual que el despegue, pero a la inversa. El dron elevador se anclará en el Talyn Cruise y lo hará descender a un helipuerto en cualquier punto de la ciudad.

Aunque una de sus principales ventajas es la de poder aterrizar y despegar desde helipuertos, la compañía apunta a que la aeronave puede utilizar la pista de cualquier aeropuerto. Eso sí, lo que no aclara es la disminución de la autonomía -que se da por sentado- en caso de emplear unas instalaciones aeroportuarias tradicionales.

De Madrid a Barcelona

Aunque las especificaciones se encuadran dentro de las de una aeronave de muy corto radio, cuenta con un par de ases en la manga: la capacidad de volar utilizando solamente energía eléctrica almacenada en baterías y que podrá operar en helipuertos.

La ficha técnica del Talyn Cruise indica que es capaz de transportar a un total de 5 pasajeros a una distancia de más de 500 kilómetros a 300 kilómetros por hora. Para ponerlo en perspectiva, podemos establecer un ejemplo muy cercano si conectamos las ciudades más importantes de España: Madrid y Barcelona. El Cruise tardaría algo menos de dos horas en cubrir este trayecto tan demandado y lo posicionaría como un competidor directo del AVE, que tarda 2 horas y media, y del avión, que hace el viaje en 45 minutos.

Talyn Cruise Talyn Omicrono

La principal ventaja respecto a una aeronave tradicional es que el Cruise podría despegar y aterrizar desde helipuertos céntricos de las ciudades. Ahorrando un tiempo considerable en los siempre congestionados accesos a los aeropuertos mediante coche.

La propia compañía pone algunos ejemplos sobre el ahorro de tiempo de viajar en un Talyn Cruise en comparación con un vuelo normal. Uno de los más llamativos es el trayecto entre Boston y Nueva York. Según Talyn, un desplazamiento entre ambas urbes suele tener una duración de tres horas y media en un itinerario que va de puerta de nuestro origen a la puerta de nuestro destino.

En cambio, gracias a que el Talyn Cruise puede despegar y aterrizar desde helipuertos la duración se reduce hasta los 45 minutos. En un primer momento habrá un piloto en cada aeronave, pero el objetivo es que en un futuro la operación sea completamente autónoma. Algo que dependerá de la legislación de cada país.

Actualmente se encuentran inmersos en varios proyectos junto con la Marina y la Fuerza Aérea de Estados Unidos para la construcción de varios prototipos a escala que consigan demostrar la tecnología. Enfocados en el transporte logístico de mercancías y también de pasajeros.

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