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Hábitos cotidianos que dañan el cerebro

22 abril, 2014 20:19

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Un cerebro saludable es fundamental para una vida sana. No obstante, frecuencia se ponen en práctica distintos hábitos que resultan perjudiciales, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Recientemente la prestigiosa entidad ha listado todo aquello que se debe evitar para mantener el cerebro en buen estado, en base a un estudio realizado por neurocientíficos de la Universitat Pompeu Fabra. Algunos parecen obvios pero vale la pena recordarlos por escrito. Otros no son tan evidentes:

1. No desayunar. Las personas que no desayunan no poseen un nivel óptimo en azúcar y proteínas. Estos nutrientes son necesarios v sobre todo en las primeras horas del día, ya que evitan la degeneración del cerebro. De hecho, son varias las investigaciones que han constatado que la omisión del desayuno provoca un estado fisiológico que afecta negativamente a la función cognitiva y al aprendizaje, ya que el cerebro es sensible, a corto plazo, a la omisión de la disponibilidad de nutrientes.

2. Cubrirse la cabeza para dormir. Cuando se duerme con la cabeza tapada aumenta la concentración del dióxido de carbono en el cerebro y ocasiona efectos dañinos en éste. Otros datos: según un estudio publicado en 2008 en la revista Pediatrics, hasta un 25% de los bebés que mueren por el síndrome de muerte infantil súbita suelen aparecer con sus cabezas cubiertas con la ropa de cama. Esto respaldaría las recomendaciones de evitar cubrirles las cabezas a los bebés para reducir el riesgo.

3. Alto consumo en azúcares. El exceso de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y, si el cuerpo no consume correctamente los nutrientes, el desarrollo del cerebro se ve interferido.

4. Falta de actividad física. Sugieren que el ejercicio físico puede cambiar la estructura y el funcionamiento del cerebro, así como lo mantiene saludable. Es bien sabido que sí, que la práctica habitual de ejercicio aporta beneficios inmensurables en nuestra salud mental.

5. Dormir poco. El sueño aumenta la reproducción de las células que participan en la formación de la mielina, el material aislante en las proyecciones de las células nerviosas en el cerebro y la médula espinal. Un estudio británico llevado a cabo por investigadores del departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College London, realizado sobre 5.431 personas, aseguraba que dormir menos de 7 h se asocia con una merma de las funciones cerebrales y cognitivas. Dormir lo suficiente es, en resumen, clave para las normales funciones cerebrales, es reparador, y ayuda a una mejor concentración y a procesar mejor y de forma más rápida nuevas informaciones.

6. Forzar al cerebro durante una enfermedad. Trabajar o estudiar mucho cuando uno está enfermo es muy dañino, ya que puede provocar una disminución en la eficacia del cerebro a largo plazo. Por lo tanto, se recomienda descansar cuando uno está enfermo.

7. Fumar. Ya se sabe que fumar es un hábito que daña la salud en general. Sin embargo, la exposición al cigarro en lugares cerrados durante más de 1 h tiene efectos en la vascularización del sistema nervioso central.

8. Comer demasiado. La investigación publicada afirma que tras permanecer un tiempo a dieta se activan genes ligados a la longevidad y al buen funcionamiento del cerebro. Otro estudio, publicado en la revista Cell en 2008, indicaba también en este sentido que comer de más “enloquece” al cerebro y genera un daño que podría causar diabetes, enfermedad cardíaca y otras dolencias. En concreto, aseguraban, consumir mucha comida parece activar senderos del sistema inmunitario habitualmente dormidos en el cerebro, lo que hace que las células inmunitarias ataquen y destruyan a invasores que no están allí.

9. Vivir en soledad. La corteza prefrontal, situada sobre los ojos, es más grande cuanto aumenta el número de amigos con los que contamos. Es bien sabido que la soledad aumenta las probabilidades de mortalidad en muchas personas, sobre todo de la tercera edad.

10. Vivir en un entorno contaminado. Poco hay que hacer con este mal llamado hábito, porque para muchos no hay más remedio que vivir en una ciudad, por comodidad, por trabajo, o simplemente porque se ha nacido ahí. Sea como sea, siendo conocedores de que el cerebro es el órgano que más oxígeno consume, permanecer en un lugar contaminado disminuye el suministro de oxígeno al cerebro, lo que provoca una insuficiencia del mismo.

11. Tener reacciones violentas y padecer mucho estrés. La reacciones sorpresivas o de estrés provocan endurecimiento de las arterias cerebrales, lo que con el tiempo disminuye nuestra capacidad mental.

Fuente | Periodista Digital