El tanque estadounidense M1 Abrams

El tanque estadounidense M1 Abrams NARA & DVIDS Omicrono

Defensa y Espacio

M1 Abrams y Leopard 2, los tanques con los que Ucrania puede dar un vuelco a la guerra

Alemania y EEUU han cedido a las presiones y finalmente enviarán a Ucrania sus respectivos carros de combate pesados.

25 enero, 2023 02:46

Todo elemento sometido a una determinada presión acaba por ceder. Una lección básica de mecánica de fluidos que ha acabado desbordando al gobierno alemán como cuando revienta una presa: ha pasado de negarse a autorizar el envío de sus tanques Leopard 2 a anunciar que enviará una compañía del modelo 2A6 y autorizará la solicitud en firme de Polonia. Una decisión casi paralela a la de Joe Biden, que parece más cerca que nunca de proporcionar un "importante número" de blindados M1 Abrams a las fuerzas ucranianas, entre 30 y 50 tanques. 

Todo se ha precipitado en las últimas semanas, en las que la presión internacional, el anuncio de nuevos envíos de armamento pesado y las continuas peticiones del presidente ucraniano Volodímir Zelenski ante una posible ofensiva rusa han acabado venciendo las reticencias de ambos países. Esta decisión también ha allanado el camino a la reparación y entrega por parte de España de sus propios Leopard 2A4, ya confirmada por el Ejército de Tierra.

La principal diferencia entre estos dos blindados, de los más contrastados en combate y numerosos en los ejércitos occidentales, tiene que ver con aspectos logísticos. Además de las unidades que puedan proporcionar los distintos países de la OTAN (y otros como Finlandia), Rheinmetall, la empresa fabricante de los Leopard 2, cuenta con grandes existencias en sus almacenes, que serían fácilmente trasladados hasta la frontera polaca con Ucrania. Además, la formación de las futuras tripulaciones ucranianas sería más sencilla, lo que ayudaría enormemente a la rápida puesta en servicio de las unidades. 

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Por su parte, el M1 Abrams estadounidense es todo un icono del Army y un carro de combate con sobrada experiencia, pero su cadena logística, la formación del personal y el mantenimiento son mucho más complejos, lo que dilataría su entrada en servicio en el campo de batalla hasta pasados varios meses. Aún así, su potencia de fuego y su facilidad para sortear trincheras lo convierten en una poderosa baza para el ejército del país invadido, hasta ahora superado por tanques rusos como el potentísimo T-90

El Leopard 2 alemán

El tanque más deseado por los ucranianos es un carro de combate desarrollado en Alemania a comienzos de la década de 1970 por Krauss-Maffei-Wegmann (KMW), uno de los fabricantes de armamento más importantes de Europa. Su entrada en servicio se produjo en 1979, como reemplazo del Leopard 1, aunque no entró en combate con el ejército alemán hasta la guerra de Kosovo. Es el principal tanque de más de una decena de países, la mayoría europeos y pertenecientes a la OTAN, y se ha fabricado un total cercano a las 3.500 unidades de sus distintas variantes.   

Un tanque Leopard 2A6 del ejército alemán en unas maniobras

Un tanque Leopard 2A6 del ejército alemán en unas maniobras Reuters Omicrono

Su versión más actualizada es la 2A7+, que incluye numerosas mejoras con respecto al modelo original. Su peso alcanza las 55 toneladas y un blindaje de 800 mm de grosor máximo, con la torre especialmente protegida gracias a una aleación de titanio y wolframio.

En cuanto a su velocidad máxima, el Leopard 2 alcanza los 68 km/h, y cuenta con una autonomía de 500 kilómetros. Para protegerse cuenta con un sistema de supresión de fuego y explosiones, y para disparar dispone de un cañón Rheinmetall de 120 mm (L/44), con un alcance de 2,5 kilómetros. Además, cuenta con dos ametralladoras de calibre 7,62. En su interior, una tripulación de 4 personas es la encargada de conducirlo y atacar los objetivos designados por su comandante.

Carros de combate Leopard.

Carros de combate Leopard. Ejército de Tierra / EP

En concreto, los 14 Leopard 2A6 que va a enviar Alemania incorporan importantes mejoras con respecto a sus predecesores y está considerado como uno de los mejores carros de combate del mundo. En el momento de su primera puesta en servicio, en 2005, el Leopard 2A6 superaba con creces al M1A2 Abrams, el Challenger 2 británico y el Leclerc francés en términos de protección, potencia de fuego y movilidad. 

Una de sus principales mejoras tiene que ver con los elementos defensivos. El Leopard 2A6 está protegido por blindaje compuesto de nueva generación y puede equiparse con bloques adicionales de blindaje reactivo explosivo. En cuanto a su armamento, su arma principal es el cañón liso L55 de Rheimetall, con mayor precisión y alcance en comparación con modelos anteriores. Lo que no cambia es el motor, que se mantiene inalterado, aunque sí dispone de mejoras como la opción de equipar un kit de vadeo profundo para vadear obstáculos de agua de hasta 4 metros de profundidad.

El M1 Abrams de EEUU

De la gran cartera de tanques que tiene el ejército estadounidense, los M1 Abrams en sus configuraciones más reducidas son los que probablemente acaben en manos ucranianas. Nada que ver con los M1A2, la versión más moderna disponible, que tiene el ejército de Marruecos, por ejemplo. Aún así, hasta los modelos 'degradados' sin sistema de control de fuego o de comunicaciones, más fáciles de exportar, son superiores a la inmensa mayoría de blindados de los que dispone Ucrania ahora mismo, a excepción de los Challenger 2 británicos. 

El desarrollo de los M1 Abrams primigenios tuvo lugar en los años 70, cuando el Pentágono buscaba un sustituto del M60 Patton, el tanque estadounidense con mayor protagonismo durante la Guerra Fría. Entró en servicio por primera vez en 1980 y fueron llamados así en honor al general Creighton Abrams, comandante en jefe de las tropas estadounidenses en Vietnam y jefe de Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos entre 1972 y 1974.

El tanque M1A1 Abrams

El tanque M1A1 Abrams Wikimedia Commons Omicrono

Con un peso de más de 62 toneladas, el M1 introdujo varias características innovadoras, como un motor de turbina multicombustible y un sofisticado blindaje compuesto, un sistema de control de fuego por ordenador, además del almacenamiento de munición separado de la torreta de disparo y protección NBQ para la seguridad de la tripulación. Los primeros modelos del M1 estaban armados con un cañón Royal Ordnance L7 de 105 mm, mientras que las variantes posteriores montaban un Rheinmetall L/44 de 120 mm.

Con un coste de unos 5 millones de dólares la unidad, el M1 y el M1A1, su primer sucesor, fueron decisivos durante la Operación Tormenta del Desierto en la primera guerra del Golfo. Pero los años pasan, y hace unos años el Cuerpo de Marines de EE.UU. decidió traspasar toda su flota de M1 al Army, que se suman a los miles que ya tenía almacenados.

Un tanque M1A1 Abrams abriendo fuego

Un tanque M1A1 Abrams abriendo fuego Wikimedia Commons Omicrono

En total, son más de 3.000 blindados cogiendo polvo y óxido en los gigantescos almacenes del ejército estadounidense. Esa abundancia se debe en gran medida a la decisión del Congreso estadounidense de sobreproducir armas como vía para generar empleo en estados como Ohio.

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