Lanzamiento misil SM-2

Lanzamiento misil SM-2 Raytheon

Observatorio de la Defensa

Defensa ampliará el arsenal de la Armada con los misiles interceptores SM-2 más modernos por 42,5 millones

El Consejo de Ministros ha aprobado la ampliación del contrato de compra.

Los misiles irán en las fragatas F-100 y F-110, una vez entren en servicio.

Más información: Navantia adjudica al Grupo Amper la construcción de la superestructura de popa del nuevo BAC de la Armada

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El Ministerio de Defensa invertirá 42,5 millones de euros en la adquisición de misiles interceptores SM-2 III/CU para la Armada.

Estos misiles, fabricados por Raytheon, destacan por su sistema de guiado híbrido, mayor maniobrabilidad y compatibilidad con los lanzadores actuales de las fragatas españolas.

Los SM-2 III/CU proporcionarán defensa aérea a las fragatas F-100 y las futuras F-110, con capacidad para interceptar amenazas a una velocidad de hasta Mach 3,5 y un alcance de 170 km.

La Armada también incorporará el misil antibuque NSM de Kongsberg y prevé añadir el SM-6 para fortalecer la defensa ante misiles balísticos, descartando la adquisición del SM-3.

Junto con el programa F-110 para la Armada, además de los propios trabajos de Navantia para la construcción de las fragatas, el Ministerio de Defensa ha ido adquiriendo sistemas y municiones para conseguir unas capacidades plenas desde el primer momento.

Dentro de esta última categoría, en el Consejo de Ministros celebrado el pasado martes 29 de septiembre, Defensa aprobó una segunda enmienda para la adquisición de misiles SM-2 III/CU de factura estadounidense por 42,5 millones de euros.

Esta segunda enmienda llega casi un año después de la primera, cuando se aprobó un gasto de 28 millones para la compra del mismo tipo de munición. Defensa no ha informado sobre el número de misiles que se adquirirán como parte del programa.

La primera referencia reciente a la adquisición de misiles SM-2 III/B, el modelo anterior a los adquiridos ahora, data del 2018. En junio de ese año, la Agencia de Cooperación en Seguridad de Defensa de EEUU aprobó la venta de 20 de estos misiles junto a un paquete de sistemas más amplio que incluía sistemas AEGIS.

Esta munición se erige como uno de los pilares de la defensa aérea de las actuales clase F-100 y serán igualmente importantes en las próximas F-110. La Armada planea poner en servicio la primera de estas últimas en 2028 y, a partir de entonces, ir incorporando una al año hasta completar las cinco de la serie.

Los misiles SM-2 III/CU son uno de los mejores interceptores antiaéreos del mundo. Fabricados por Raytheon, conforman una capa de protección de medio alcance que está alineado con la estrategia de IAMD (Integrated Air and Missile Defense) en la que trabaja la Armada española para las dos clases de fragatas..

La principal novedad de esta munición es la evolución desde los antiguos sistemas de guiado semiactivo hacia una arquitectura híbrida que incorpora detección activa y semiactiva por radiofrecuencia, funciones de control de navegación actualizadas y electrónica interna mejorada, según recogen en Army Recognition.

El cambio del seeker permite operaciones con menor dependencia de la iluminación continua por parte del radar del buque, lo que aumenta la capacidad de ataque y proporciona un control de fuego más flexible en situaciones complejas de defensa aérea.

Al mismo tiempo, mantiene la propulsión y las dimensiones del resto de la familia de misiles SM-2 para garantizar la compatibilidad con los lanzadores ya en servicio.

Lanzamiento misil SM desde fragata española

Lanzamiento misil SM desde fragata española Lockheed Martin

En cuanto a la componente aerodinámica, el III/CU incluye una aleta dorsal rediseñada y la integración de un conjunto de alerones de empuje vectorial que gestiona la actitud y la trayectoria del misil en la fase de despegue y su transición al vuelo propulsado.

Todas estas características se centran en proporcionar una mejor maniobrabilidad durante la fase de salida del lanzador, considerado un punto crítico de las operaciones de lanzamiento vertical como las que ejecutan las fragatas españolas.

Los SM-2 Block III cuentan con una velocidad máxima alrededor de Mach 3,5 (3,5 veces la velocidad del sonido) y un alcance que puede llegar a los 170 kilómetros a una altitud máxima de 25.000 metros.

El guiado combina navegación mediante inerciales con actualizaciones de trayectoria en vuelo que se combina con un sistema activo y semiactivo para la fase terminal. La cabeza de guerra es de tipo fragmentación por explosión, con espoleta de radar y de contacto.

La munición que adquirirá España está diseñada para proporcionar apoyo a misiones de autodefensa y defensa aérea de un despliegue naval o un grupo de combate al completo. Donde se incluye la posibilidad de usar datos recogidos por sensores externos a la fragata lanzadora.

Nuevos misiles

Con la incorporación de las F-110 y la actualización de mitad de vida de las F-100, la Armada ha trabajado en la próxima integración de más misiles interceptores en su panoplia.

El eje de las fragatas son los Mk 41 VLS (Vertical Launching System) desde donde pueden desplegarse una variada panoplia de misiles interceptores, según explicaron a EL ESPAÑOL fuentes de la Armada.

"El VLS tiene que ir modernizándose hacia las nuevas amenazas", aseguran. "Vamos a tener nuevos misiles".

Entre ellos estará el SM-2 Block III/C, el RIM-162 Evolved SeaSparrow y "es probable que también llegue el SM-6".

Según explican, los dos primeros serán los encargados de interceptar amenazas aéreas con especial enfoque en aeronaves y misiles, tanto convencionales como de crucero.

Por su parte, el SM-6 "es el que proporciona capacidad antimisiles balísticos en un terreno endoatmosférico, que es lo que la Armada pretende incorporar".

El que finalmente no entra en la panoplia es el SM-3. Este modelo había estado en las quinielas como interceptor de misiles balísticos, "pero es exoatmosférico y no tenemos previsto adquirir esta capacidad".

"Podremos detectar los misiles balísticos fuera de la atmósfera y enviar la información del seguimiento a otros buques", pero la Armada no contará con un efector para ese escenario.

Otro aspecto fundamental es la incorporación del misil antibuque NSM de la compañía noruega Kongsberg en relevo de los Harpoon.

"El Harpoon es un misil muy antiguo y el NSM es de nueva generación", explican. Gracias a esto, las F-100 actualizadas tendrán capacidad de enfrentamientos a larga distancia tanto a otras embarcaciones como sobre tierra. "Algo que no tenemos actualmente".