Lanzamiento de misil Patriot
Lockheed Martin y General Motors reducen a sólo 22 días el plazo para producir piezas críticas para misiles Patriot
Antes de esta alianza industrial podía demorarse varios meses e incluso años.
Más información: Lockheed Martin presenta un misil Patriot 'low cost' y un dron interceptor que emite microondas contra enjambres
Lockheed Martin ha anunciado la primera entrega de componentes críticos para el misil interceptor PAC-3 MSE del sistema antiaéreo Patriot producidos por GM Defense, la filial militar de General Motors.
El hito se ha completado en menos de un mes desde la firma del contrato entre ambas compañías, marcando un giro drástico en los tiempos de respuesta del sector armamentístico de EEUU.
La rápida entrega de componentes de la carcasa, que tradicionalmente pueden requerir meses o incluso años para ser completados demuestra cómo se pueden aprovechar las capacidades del sector privado para acelerar la producción y reforzar la base industrial estadounidense, según destaca Lockheed Martin a través de un comunicado.
La colaboración comenzó formalmente el pasado 6 de agosto y culminó tan sólo 22 días después. Para lograr este récord, GM Defense aprovechó sus capacidades de fundición y mecanizado automotriz, adaptándolas para cumplir con las exigentes especificaciones técnicas del ámbito militar.
Tim Cahill, presidente de Lockheed Martin Missiles and Fire Control, ha destacado que este plazo es una prueba del compromiso de la compañía en brindar apoyo a las tropas con mayor rapidez.
"Nuestra colaboración con GM Defense es un ejemplo concreto de cómo estamos integrando la fabricación comercial de primer nivel con las prácticas de producción y la cadena de suministro de defensa, y cómo estamos traduciendo rápidamente esa integración en la preparación para el campo de batalla de Estados Unidos", ha afirmado Cahill.
Por su parte, Stephen duMont, presidente y director ejecutivo de GM Defense, ha enfatizado el orgullo de la compañía al apoyar las capacidades de defensa críticas del país mediante la experiencia de General Motors en fabricación de precisión y su capacidad para producir con calidad a gran escala.
Esta alianza, ha subrayado, busca asentarse a largo plazo, ya que ambas corporaciones prevén aplicar estas prácticas comerciales en otros programas de munición y ampliar sus capacidades estratégicas para futuros sistemas de defensa tanto para EEUU como para sus aliados.
Esta operación responde a un contexto donde Lockheed Martin está actuando con urgencia bélica, colaborando con el Departamento de Guerra de EEUU para implementar contratos de estilo comercial no solo en el sistema PAC-3 MSE, sino también en programas estratégicos como los interceptores THAAD y los misiles de ataque PrSM.
Para sostener este ritmo, la compañía proyecta una inversión de hasta 9.000 millones de dólares (7.842 millones de euros al cambio actual) destinada a aumentar la producción de municiones mediante la construcción de nuevos edificios, ampliaciones e incremento de personal en más de 20 instalaciones a lo largo del territorio estadounidense.
Tras las expansiones previstas, el espacio dedicado a la fabricación y almacenamiento de municiones se incrementará en casi un 50%.