Andrius Kubilius, comisario de Defensa de la UE.

Andrius Kubilius, comisario de Defensa de la UE. Olivier Hoslet EFE

Observatorio de la Defensa

Consejo de Seguridad, defensa mutua y nuevos miembros: así será la OTAN europea

Los 27 se rearman para la era post EEUU ante la amenaza de Rusia y la presión de Marruecos.

Más información: El Parlamento Europeo condena el "ataque" y la "invasión" de Ceuta y exige una "investigación independiente"

Estrasburgo
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Las claves
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La UE prepara la creación de un Consejo de Seguridad como base para una OTAN europea y reforzar su defensa propia ante la retirada de EEUU.

Se discute la inclusión de Ucrania, Canadá y Reino Unido en el nuevo órgano, así como la adopción de decisiones por mayoría reforzada en vez de unanimidad.

La estrategia contempla asistencia mutua ante agresiones y un enfoque en capacidades estratégicas, con una inversión estimada de 500.000 millones de euros.

La UE reconoce la amenaza híbrida de Rusia y Marruecos y prepara un protocolo específico para responder a este tipo de ataques.

Europa no es ajena a la realidad geopolítica que la rodea. Envueltos en su exasperante lentitud, los 27 se preparan para renovar su estrategia de Defensa. Para ello ultiman ya la creación de una OTAN europea cuyo máximo exponente será el Consejo de Seguridad de la UE.

Se trata el primer pilar de lo que será el nuevo modelo que sirva para ir incrementando el poder defensivo europeo ante la retirada progresiva de Estados Unidos y su traslación hacia el Pacífico.

No sólo eso. Debe ser la base para hacer frente a la constante amenaza rusa en el norte y, aunque es el elefante en la habitación porque nadie en Bruselas quiere hablar de ello, de Marruecos por el Sur.

El Consejo de Seguridad forma parte de lo que el comisario de Defensa, Andrius Kubilius, denomina como la base institucional. Es decir, el "cómo nos organizamos", relata en un encuentro con EL ESPAÑOL y otros medios españoles tras el Debate sobre el Estado de la UE.

Kubilius reconoce que todavía se están analizando los detalles de su creación, sobre todo para lograr que tenga capacidad legal, pero la intención es que sea el máximo órgano decisor.

Las discusiones llevan un año en marcha en el seno de la UE, y ya existen "opiniones jurídicas" muy desarrolladas que van a continuar. ¿En qué sentido? En el de establecer su tamaño, la composición, el cómo se toman las decisiones...

Y este último punto va a ser complejo. Acostumbrados a la unanimidad para tomar normativas, Alemania y Francia propone ahora que se adopte una "mayoría reforzada" en política exterior y en materia de seguridad.

Lo que parece estar claro es que estarán en él los líderes de los países y también a "Ucrania, Canadá y Reino Unido" que no son miembros.

El caso de Ucrania es vital para los 27. El comisario cree que "puede aportar una experiencia militar muy específica", algo que "nos hará mucho más fuertes" y que puede suponer "el primer paso" para poder integrar a Kiev en el seno del club comunitario.

El segundo pilar de la nueva Defensa europea es la política. Es decir, como explica el comisario el tener claro que "mantenemos nuestra voluntad política de luchar en caso de que sea necesario".

Para ello se está analizando el desarrollo de una especie de 'Artículo 4' de la OTAN a nivel europeo. Es decir, "asistencia mutua en caso de agresión armada contra un Estado miembro".

Y ojo, porque aquí hay un cambio esencial respecto a la OTAN. Tal y como explica el comisario, "en caso de una agresión bélica, habrá una crisis muy importante que los Estados deben ayudar a mitigar".

El tercer y último pilar que Kubilius considera básico es la preparación militar. Es decir, todo aquello que está relacionado con los medios, los equipos y las capacidades.

En este punto el comisario hace hincapié en los objetivos de Von der Leyen cuando habla de que se necesita "un nuevo instrumento europeo sobre las capacidades estratégicas habilitadoras".

Para los profanos en lenguaje militar, esto significa tener todo aquello que te va a garantizar el éxito en la batalla.

¿Cuáles? Capacidades espaciales, datos de inteligencia, redes satelitales, conectividad segura... "Todo aquello que no dispara pero que hace que logres alcanzar el objetivo", sentencia.

El problema, como reconoce el comisario, es que esto no se logra de un día para otro. Incluso, informes elaborados ya para la Comisión, establecen en 500.000 millones de euros la inversión necesaria para "sustituir a Estados Unidos" en este ámbito, que es quien nos está dando cobertura en este momento.

El último objetivo, debería ser a su juicio, la creación de un ejército europeo. Es esencial porque Estados Unidos tiene desplegados sobre el terreno a 100.000 militares "que actúan como fuerza rápida".

"¿Si no están cómo los vamos a sustituir?", se pregunta el comisario quien ve con buenos ojos que los 27 den pasos para unificar su ejército en los próximos años ya que es algo que "no va a ocurrir de hoy para mañana".

El comisario de Defensa niega que el nuevo Consejo de Seguridad de la UE pueda entrar en conflicto con el de la OTAN. Al contrario, asegura que servirá para reforzar la cooperación en el nuevo concepto de Alianza Atlántica que está proponiendo Estados Unidos.

Pilares que tendrán que ir asentándose en los próximos meses. Sin prisa pero sin pausa porque el enemigo acecha. Y no es otro que Rusia. El mismo que hace un año, que hace dos y que intensifica su estrategia de acoso sobre Europa sin que esta termine de dar pasos decisivos.

Ceuta

Una frontera norte que está amenazada y a la que se suma ahora también la sur. Marruecos es ese gran elefante en la habitación del que nadie en el Parlamento Europeo ni en la Comisión quiere hablar pero que todos saben que está ahí.

Porque si Ceuta ha sido motivo de discusión política entre los grupos, ha sido precisamente porque el actor principal es Marruecos.

Es cierto que el Parlamento habla ya de "invasión" de la ciudad autónoma. Pero también es verdad que el comisario de Defensa elude hablar de guerra con Marruecos.

Achaca lo ocurrido a una "crisis migratoria que ha sido instrumentalizada" y a la que hay que prestar atención pues forma parte de los ataques híbridos que viene sufriendo la Unión Europea en los últimos años.

Y eso Kubilius lo sabe positivamente. Lituano de origen, ha vivido bien lo que supone "una amenaza para nuestra seguridad y la capacidad de defender nuestras fronteras".

Reconoce que en la guerra híbrida Europa todavía no se mueve bien. De hecho, Von der Leyen insistía en su discurso ante el Parlamento Europeo de este miércoles en que "si tenemos una guerra híbrida, necesitamos una defensa híbrida".

Es por ello por lo que la Comisión prepara un "protocolo" contra este tipo de amenazas que "dejen claro qué instrumentos podemos utilizar para alcanzar determinados objetivos".

¿Y cuáles deben ser las herramientas? Esa es la cuestión a la que se enfrenta el Ejecutivo comunitario. ¿Por qué? Porque el Parlamento exige respuestas tan contundentes como los ataques.

Pero, ¿cómo hacerlo? Es una discusión a la que Kubilius rehúsa comentar porque "es probable que no todos los instrumentos que se pueden incluir en ese playbook sean discutibles públicamente".