Fragata de la clase Chungnam Batch III de la Marina de Corea del Sur

Fragata de la clase Chungnam Batch III de la Marina de Corea del Sur HD Hyundai Heavy Industries

Observatorio de la Defensa

Trump considera fragatas de Japón, Corea y Turquía para la US Navy ante la ineficacia de la industria naval de EEUU

Washington contratará astilleros en el extranjero para acelerar las entregas.

La Marina de EEUU señalará su opción favorita antes de que finalice 2026.

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Las claves

Las claves

EEUU evalúa fragatas de Japón, Corea del Sur y Turquía para la US Navy ante los retrasos de su industria naval.

El plan contempla construir los dos primeros buques en el país de origen y luego transferir la producción a EEUU bajo el 'Modelo Finlandés'.

La propuesta incluye transferencias tecnológicas, formación de trabajadores y creación de una cadena de suministro local por parte del fabricante extranjero.

Las opciones analizadas ofrecen ventajas como automatización, eficiencia industrial y especialización antisubmarina, pero enfrentan riesgos de saturación y resistencia política interna.

La Casa Blanca ha comenzado a evaluar tres familias de fragatas diseñadas por países aliados para acelerar la incorporación de buques de combate de superficie a la flota de la Marina de Estados Unidos (US Navy), una iniciativa que supondría un antes y un después en la doctrina naval estadounidense al permitir la construcción de buques militares en el extranjero.

El proceso de selección se centra, según el Instituto Naval de EEUU, en tres modelos con demostrada madurez operativa e industrial: la clase Mogami de Japón, la clase Chungnam (FFX Batch III) de Corea del Sur y la clase Istanbul de Turquía. El plan de Washington contempla un concurso internacional en el que los dos primeros buques de la serie elegida podrían construirse directamente en los astilleros del país de origen.

A partir del tercer casco, la producción se transferiría a instalaciones dentro de Estados Unidos, siguiendo lo que el Pentágono denomina 'Modelo Finlandés'. Para respaldar financieramente este programa de adquisición exterior, la propuesta presupuestaria para el año fiscal 2027 ha asignado 1.850 millones de dólares (1.595 millones de euros).

La US Navy tiene hasta el próximo 12 de noviembre para confeccionar un análisis sobre la o las opciones que mejor se adapten a sus necesidades.

Esta estrategia ha sido visibilizada tras la emisión de un memorando de la Casa Blanca firmado, el pasado agosto, el cual abrió la vía legal para que el Departamento de Defensa recurra a diseños extranjeros mediante una exención por motivos de interés de seguridad nacional.

De este modo, se elude temporalmente la normativa federal que históricamente restringe la compra e incorporación de embarcaciones de guerra fabricadas fuera del territorio nacional.

De entre las tres alternativas, la clase Istanbul de Turquía es la más compacta, con un desplazamiento de 3.100 toneladas y una eslora de 113,2 metros. Por su parte, la clase Chungnam surcoreana alcanza las 4.300 toneladas a plena carga y unos 130 metros de largo. La opción de mayor tamaño corresponde a la clase Mogami de Japón, que ronda las 5.500 toneladas y cuenta con una eslora de 133 metros.

La decisión final servirá para verificar si la Marina estadounidense es capaz de integrar un diseño ya probado en serie, limitando los rediseños locales que en el pasado han provocado retrasos significativos en otros programas, como el de la frustrada clase Constellation.

De acuerdo a las directrices de la Casa Blanca, la empresa extranjera seleccionada deberá construir un nuevo astillero en suelo estadounidense, comprar uno ya existente o asumir la participación mayoritaria en una instalación naval del país.

Asimismo, la compañía tendrá que transferir sus métodos de producción, formar a los trabajadores locales, licenciar sus tecnologías patentadas y articular una cadena de suministro de mantenimiento y construcción con base en Estados Unidos.

Este esquema replica el acuerdo suscrito para la flota de rompehielos de la Guardia Costera con astilleros finlandeses (el mencionado 'Modelo Finlandés') aunque la complejidad de una fragata moderna resulta notablemente superior debido al ensamblaje del casco con sistemas de radar, celdas de lanzamiento vertical (VLS), suites de guerra electrónica y estrictos criterios de supervivencia militar.

Las tres opciones

En el análisis de las candidaturas, el modelo japonés Mogami destaca por ofrecer la plataforma más amplia y un elevado nivel de automatización, operando con una tripulación reducida de unos 90 marineros en comparación con los 125 habituales en buques similares. Esta optimización supone un importante ahorro de personal a escala de flota.

Además, Japón ha mostrado una notable cadencia de producción de dos unidades al año y avanza en la construcción de una variante mejorada -conocida como 'clase Mogami modernizada' o New FFM- de 12 buques adicionales para la Fuerza Marítima de Autodefensa de Japón, cuya entrega está prevista hasta 2033. A estas se suman al encargo de tres unidades destinadas a Australia.

Fragata clase Mogami de Japón

Fragata clase Mogami de Japón Ministerio de Defensa de Japón

No obstante, esta abultada cartera de pedidos representa un riesgo de saturación en los astilleros nipones, lo que podría generar cuellos de botella al competir los hipotéticos navíos estadounidenses con los compromisos asiáticos y oceánicos.

Por su parte, la clase Chungnam de Corea del Sur aporta una plataforma orientada a la guerra antisubmarina, propulsada por un sistema combinado eléctrico y de gas (CODLOG) que reduce sustancialmente la firma acústica.

El gran atractivo surcoreano radica en su capacidad industrial distribuida entre tres gigantes del sector: HD Hyundai Heavy Industries, SK Oceanplant y Hanwha Ocean. La producción del Lote III ha acreditado plazos de construcción decrecientes, pasando de 32 a 26 meses entre la puesta en quilla y la entrega de las unidades.

Esta eficiencia y la posibilidad de solapar la producción en múltiples instalaciones han impulsado visitas oficiales de evaluación por parte de asesores navales y representantes del Congreso de EEUU a las instalaciones coreanas durante el verano de 2026.

Fragata clase Istambul de Turquía

Fragata clase Istambul de Turquía RRSS

Por último, la clase Istanbul de Turquía ofrece un diseño de menor tonelaje pero dotado de un denso volumen de armamento en relación con su tamaño. Equipada con 16 celdas de lanzamiento vertical MiDLAS, la propuesta turca ya se construye de manera simultánea en astilleros privados.

Este proceso refleja la urgencia de Washington por expandir su flota naval de superficie en un contexto geopolítico condicionado por el incremento cuantitativo de la flota de guerra china.

Sin embargo, el plan impulsado por la administración Trump aún debe superar la fiscalización del Capitolio, donde los sectores vinculados a la industria de defensa tradicional podrían oponer resistencia a la asignación de fondos para la fabricación en el exterior.