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Observatorio de la Defensa

Indra y Hanwha abren la vía para fabricar en España los obuses autopropulsados K9 del Ejército de Tierra

Se desconoce el importe, el número de vehículos contemplados y el calendario de entregas.

España habría buscado un mayor nivel de transferencia tecnológica y autonomía industrial.

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Las claves

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Indra y Hanwha han firmado un contrato para fabricar en España los obuses autopropulsados K9, convirtiendo a España en el undécimo país operador de este sistema.

El acuerdo contempla una profunda participación industrial española, con Indra fabricando las barcazas, integrando sistemas propios y manteniendo la autoridad de diseño.

Hanwha aportará la plataforma K9, mientras que la transferencia tecnológica permitirá a España mayor autonomía industrial y la opción de exportar el sistema a terceros países.

El K9 es un obús de 155 mm ampliamente exportado, que destaca por su movilidad, potencia de fuego y capacidad para operar en unidades mecanizadas.

La surcoreana Hanwha Aerospace ha firmado con Indra Sistemas un contrato para exportar a España sus obuses autopropulsados K9, en un acuerdo que convierte al Ejército español en el undécimo operador de este sistema de artillería a nivel mundial.

La compañía surcoreana comunicó este lunes a los reguladores del país la firma del contrato, aunque no ha revelado su importe, el número de vehículos contemplados ni el calendario de entregas. Tampoco ha precisado si se ha completado la autorización de exportación, un requisito previo para que pueda avanzar la transferencia de tecnología.

El contrato supone un nuevo paso en la alianza entre Hanwha e Indra para la modernización de la artillería española. Ambas compañías ya habían firmado en marzo un memorando de entendimiento vinculante para desarrollar conjuntamente una nueva familia de vehículos de artillería sobre cadenas basada en la plataforma K9.

Aquel acuerdo contemplaba un ambicioso programa de 128 vehículos de artillería autopropulsada, 120 vehículos de reabastecimiento de munición, 21 vehículos de recuperación y 11 puestos de mando y control, dentro de un programa de modernización de la artillería española cuyo presupuesto se situaba, según las informaciones entonces publicadas, en unos 4.550 millones de euros.

Indra asegura a EL ESPAÑOL que el programa basado en la plataforma surcoreana K9 "avanza conforme al calendario previsto", tras la firma en marzo de un acuerdo con su socio industrial para desarrollar una solución adaptada a los requisitos del Ejército español.

La compañía española señala que, desde aquel acuerdo, ambas partes han ido definiendo los aspectos contractuales necesarios para impulsar la iniciativa. “Como parte de la evolución natural de dicho acuerdo de marzo, ambas compañías han venido concretando los distintos aspectos contractuales necesarios para el desarrollo de la iniciativa”, explican desde Indra.

“El foco continúa centrado en trabajar conjuntamente en la ejecución del programa, en la transferencia tecnológica asociada y en el desarrollo de una solución adaptada a los requisitos de España sobre la base de la plataforma K9”, indican desde la empresa.

Un K9 fabricado en España

El modelo planteado para España no se limita a la adquisición de un sistema surcoreano terminado. El acuerdo contempla una participación industrial española mucho más profunda que la habitual en otros contratos de exportación del K9.

Indra fabricará en España las barcazas de los vehículos y conservará la autoridad de diseño, mientras que integrará sus propios sistemas de misión, software de gestión del campo de batalla y equipos de comunicaciones. Por su parte, Hanwha aportará la plataforma K9, sobre la que se desarrollará la capacidad de fuego indirecto de largo alcance.

Este reparto de responsabilidades supone un modelo diferente al empleado habitualmente por Hanwha en sus contratos internacionales.

España habría buscado un mayor nivel de transferencia tecnológica y autonomía industrial, incluida la autoridad de diseño en manos de una empresa española y la posibilidad de exportar a terceros países el sistema resultante.

El acuerdo podría convertirse además en una referencia para futuras operaciones del K9 en Europa, al establecer un modelo en el que el fabricante original proporciona la plataforma, mientras que la industria del país comprador asume un papel relevante en el diseño, integración y evolución del sistema.

Un obús de 155 mm

El K9 es un obús autopropulsado sobre cadenas armado con una pieza de 155 mm. Tiene un peso de combate de 46,3 toneladas, puede alcanzar una velocidad máxima de 67 km/h en carretera y dispone de un radio operativo de unos 360 kilómetros.

El sistema se ha convertido en el principal éxito exportador de la industria de defensa surcoreana. Actualmente está en servicio en Australia, India, Egipto, Noruega, Polonia, Corea del Sur, Rumanía, Turquía, Finlandia y Estonia. Con la incorporación de España, serán 11 los países contabilizados por Hanwha como operadores del K9.

Su expansión ha situado a Corea del Sur como uno de los principales proveedores de material militar de los países europeos de la OTAN, sólo por detrás de Estados Unidos.

El éxito del K9 se explica en buena medida por su combinación de movilidad, potencia de fuego y capacidad para operar en unidades mecanizadas, además de por la creciente apuesta europea por reforzar la artillería de campaña tras las lecciones de la guerra de Ucrania.