Un sistema de misiles tierra-aire S-300, fotografiado en septiembre de 2020.

Un sistema de misiles tierra-aire S-300, fotografiado en septiembre de 2020. Fuerzas Armadas de Ucrania.

Observatorio de la Defensa

Ante la escasez de interceptores Patriot, EEUU moderniza los S-300 de Ucrania para reforzar su defensa aérea

El sistema modernizado podría entrar en servicio a finales de 2026.

Permitirá producir "100 o un par de cientos de misiles al año".

Más información: La guerra con Irán habría consumido el 65% de los misiles Patriot de EEUU y cerca del 38% de los THAAD

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Las claves

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EEUU moderniza los sistemas soviéticos S-300 de Ucrania ante la escasez de interceptores Patriot.

La nueva variante de los S-300 podría estar operativa en 2026 y producir hasta 200 misiles anuales.

El rápido consumo de misiles Patriot, clave contra Rusia, ha reducido drásticamente las reservas occidentales.

La modernización de los S-300 busca mantener la defensa aérea de Ucrania mientras se incrementa la producción de Patriot.

El intenso consumo de interceptores Patriot, tanto en el conflicto contra Rusia como en las recientes operaciones en Oriente Próximo, ha reducido de forma significativa las existencias de Estados Unidos y sus aliados. Ante este escenario, Washington ha decidido recuperar un viejo conocido de la defensa antiaérea ucraniana: los sistemas soviéticos S-300.

Estados Unidos trabaja junto a Ucrania en un programa para modernizar los antiguos misiles de este sistema de defensa aérea —o desarrollar una nueva variante con mayores prestaciones— con el objetivo de reforzar la protección del espacio aéreo ucraniano mientras aumenta la producción de los Patriot, un proceso que no dará resultados hasta dentro de varios años.

Así lo desveló por el coronel retirado del Ejército estadounidense Robert Hamilton, presidente del Centro de Investigación Delphi Global, durante una entrevista concedida a PBS NewsHour. Según explicó, el sistema modernizado podría entrar en servicio a finales de 2026 y permitirá producir "100 o un par de cientos de misiles al año".

"Hay un esfuerzo conjunto entre Estados Unidos y Ucrania para adaptar o modernizar los antiguos misiles S-300, o desarrollar una variante más nueva con mejores capacidades", señaló Hamilton. Aunque reconoció que la iniciativa no resolverá de inmediato la falta de interceptores, aseguró que "con el paso de los meses y los años ayudará a cubrir el déficit de misiles Patriot".

La iniciativa responde a un problema que preocupa cada vez más a Washington: la escasez de interceptores Patriot, considerados el sistema occidental más eficaz para neutralizar misiles balísticos como los empleados por Rusia.

"El Patriot es realmente el único sistema fabricado en grandes cantidades capaz de derribar con elevadas tasas de éxito los misiles balísticos rusos", afirmó Hamilton. Sin embargo, recordó que los aliados europeos disponen incluso de menos existencias que Estados Unidos después de haber transferido una parte importante de sus arsenales a Ucrania desde el inicio de la invasión.

El coronel retirado explicó que EEUU fabrica actualmente unos 600 misiles Patriot al año. Aunque existe un contrato valorado en 58.000 millones de dólares para elevar la producción hasta los 2.000 interceptores anuales, advirtió de que "los primeros misiles no llegarán hasta principios de 2029" y la ampliación de la capacidad industrial no estará completada hasta 2032.

El sistema Patriot es lo más avanzado en defensa antimisiles, pero es muy costoso.

El sistema Patriot es lo más avanzado en defensa antimisiles, pero es muy costoso. Raytheon

Hamilton aseguró que el problema ya no es únicamente la capacidad de fabricación, sino el rápido consumo de munición en distintos escenarios.

Según las cifras que maneja, antes del conflicto con Irán Estados Unidos disponía de alrededor de 2.330 misiles Patriot, una cifra que se habría reducido hasta aproximadamente 800.

"Hemos consumido casi dos tercios de nuestros Patriot. No podemos seguir entregándolos porque también los necesitamos para otros teatros de operaciones", explicó. En su opinión, Washington debe mantener reservas suficientes para responder a posibles crisis en Oriente Próximo, Europa o el Indo-Pacífico.

El experto llegó a asegurar que Estados Unidos ha tenido que desviar a sus propias reservas algunos misiles Patriot que habían sido adquiridos previamente por aliados europeos. "Es un problema de cadena de suministro más que cualquier otra cosa", resumió.

Ucrania optimiza

Hamilton también destacó la experiencia adquirida por las Fuerzas Armadas ucranianas tras más de cuatro años de guerra. Según explicó, Ucrania ha recibido aproximadamente 600 misiles Patriot durante todo el conflicto, una disponibilidad muy limitada que ha obligado a emplearlos con gran precisión.

"Los ucranianos se han vuelto muy eficaces utilizando un misil para derribar un misil", afirmó. En cambio, especialistas ucranianos desplazados al Golfo para colaborar frente a los ataques iraníes comprobaron que algunos aliados occidentales llegaron a disparar "entre cuatro y ocho interceptores Patriot contra un único misil balístico iraní", debido a que disponían de mayores existencias y menos experiencia operativa.

El precedente de Ramstein

El programa de modernización de los S-300 tiene un precedente directo. En septiembre de 2024, durante una reunión del Grupo de Contacto para la Defensa de Ucrania celebrada en la base aérea de Ramstein, el entonces secretario de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin, anunció que Washington trabajaba junto a Kiev en el desarrollo de un sustituto para los sistemas soviéticos S-300 y para los misiles aire-aire R-27.

"Con el apoyo de varias empresas europeas, Estados Unidos está trabajando junto con Ucrania para desarrollar y fabricar un sustituto del sistema de misiles superficie-aire de la clase S-300, así como del misil aire-aire R-27", declaró entonces Austin.

Camiones con los lanzadores S-300

Camiones con los lanzadores S-300 Ministerio de Defensa de Rusia

Hamilton no aclaró si el proyecto anunciado ahora corresponde exactamente a ese programa ni detalló qué implica el concepto de "sustituto" utilizado por el Pentágono.

Pero de confirmarse esta iniciativa, podría ser una buena solución para Ucrania.

Una solución de transición

Cuando comenzó la invasión rusa a Ucrania, Kiev disponía de entre 25 y 30 batallones en distintos estados de disponibilidad. Más de cuatro años después, las reservas de misiles para estos sistemas se encuentran muy mermadas, lo que ha incrementado la dependencia de Kiev de los sistemas occidentales de defensa aérea.

Mientras Estados Unidos intenta multiplicar la producción de Patriot y Francia e Italia continúan suministrando sistemas SAMP/T, la modernización de los veteranos S-300 se perfila como una solución de transición para mantener la capacidad defensiva ucraniana frente a las campañas de misiles y drones lanzadas por Rusia.

Hamilton lanzó además una advertencia sobre el impacto estratégico del elevado consumo de armamento de alta tecnología. El agotamiento de misiles Patriot y ATACMS, señaló, constituye el "impuesto del teatro de operaciones" en Oriente Próximo y puede limitar la capacidad de respuesta de Estados Unidos si tuviera que afrontar varios conflictos simultáneos.

"El escenario que siempre ha preparado al Ejército estadounidense es el de múltiples guerras al mismo tiempo. El ritmo de consumo de municiones en el Golfo nos está situando en una posición de riesgo si llegáramos a enfrentarnos a varios conflictos simultáneos", concluyó.