El jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general del Aire Francisco Braco.

El jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general del Aire Francisco Braco. Ejército del Aire y del Espacio

Observatorio de la Defensa

El jefe del Ejército del Aire se pone a los mandos de un F-18 para supervisar un adiestramiento aire-tierra

Comprobación directa de los procedimientos de entrenamiento de las unidades de combate.

“Es necesario entender el trabajo de pilotos, mecánicos y del conjunto del personal", aseguró el JEMA.

Más información: El JEMA advierte que “sin superioridad aérea, todo conflicto desemboca en una guerra de atrición o desgaste”

Alba Almendros
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Las claves

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El jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio, general Francisco Braco, participó en un vuelo operativo a bordo de un caza F-18 durante un ejercicio de tiro aire-suelo en las Bardenas Reales.

La misión, de unas dos horas junto al Ala 12, sirvió para que el JEMA se familiarizara con el uso de munición de práctica aire-tierra y verificara los procedimientos de entrenamiento de las unidades de combate.

Durante el ejercicio se emplearon técnicas de ataque aire-suelo con munición guiada por láser, bombetas y fuego de cañón, validando la precisión y eficacia de los sistemas de armas.

El polígono de Bardenas Reales se consolida como enclave estratégico para el adiestramiento aire-tierra y la preparación operativa del Ejército del Aire y del Espacio.

El jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general del Aire Francisco Braco, ha participado en un vuelo operativo a bordo de un caza F-18 durante un ejercicio de tiro aire-suelo en el polígono de las Bardenas Reales, uno de los principales escenarios de adiestramiento de la Fuerza Aérea Española.

La misión, de aproximadamente dos horas y realizada junto a personal del Ala 12, ha tenido como objetivo principal la familiarización del JEMA con el empleo de munición de práctica aire-tierra, así como la comprobación directa de los procedimientos de entrenamiento de las unidades de combate.

El vuelo se desarrolló tras un ciclo previo de preparación que incluyó un briefing de misión y una sesión en el simulador de cabina del F-18, seguido del ajuste del equipo técnico antes del despegue. “Cada detalle es vital para la seguridad de las tripulaciones; no se debe bajar la guardia en ningún momento”, subrayó el general.

El JEMA a bordo de un caza F-18.

El JEMA a bordo de un caza F-18. Ejército del Aire y del Espacio

Durante el ejercicio, se emplearon diversas técnicas de ataque aire-suelo, con uso de munición guiada por láser (LGTR), bombetas (BE11) y fuego de cañón en perfiles de ángulo alto (HAS) y bajo (LAS). Estas prácticas permiten validar la precisión y eficacia de los sistemas de armas en un entorno controlado.

Tras la misión, Braco destacó la importancia de este tipo de actividades para conocer de primera mano la realidad operativa: “Es necesario entender el trabajo de pilotos, mecánicos y del conjunto del personal implicado en una misión de estas características”.

El polígono de Bardenas Reales continúa consolidándose como un enclave estratégico para el adiestramiento aire-tierra, clave para garantizar la preparación y la capacidad operativa de las unidades del Ejército del Aire y del Espacio.