Carro de combate ligero CFL-120 Karpat

Carro de combate ligero CFL-120 Karpat FNSS

Observatorio de la Defensa

CSG y la turca FNSS desarrollan el carro de combate ligero 'Karpat': 34 toneladas, 70 km/h y un cañón de 120 mm

El vehículo ofrece una capacidad ofensiva comparable a la de los carros de combate principales, pero con un peso inferior y una logística más ágil.

Más información: CSG firma un contrato de munición de gran calibre por 300 millones de euros con un país europeo

Publicada
Las claves

Las claves

CSG y la turca FNSS han presentado el carro de combate ligero CFL-120 Karpat, fruto de una alianza para desarrollar vehículos blindados avanzados.

El Karpat pesa 34 toneladas, alcanza los 70 km/h y monta la torreta HITFACT MkII de Leonardo con un cañón principal de 120 mm y opción de 105 mm.

El vehículo destaca por su movilidad, capacidad de supervivencia y adaptabilidad, incorporando blindaje modular, protección contra armas de destrucción masiva y sistemas avanzados de observación.

Está diseñado para operar con munición estandarizada de la OTAN y puede integrarse en redes de combate, incluyendo sistemas activos contra drones y misiles guiados.

El grupo CSG, entidad matriz de la Fábrica de Municiones de Granada, y la compañía turca FNSS Savunma Sistemleri han formalizado una alianza para el desarrollo y la producción conjunta de vehículos blindados. El fruto más inmediato de esta colaboración es la presentación mundial del CFL-120 Karpat, un carro de combate ligero con el que prometen redefinir los estándares de movilidad y potencia de fuego en el campo de batalla moderno.

El Karpat representa una síntesis tecnológica avanzada que combina la vasta experiencia de FNSS en el diseño de vehículos blindados sobre orugas con la sólida base industrial de CSG en Eslovaquia, según han asegurado las compañías este martes a través de un comunicado. A este conjunto se suma la letalidad de la torreta HITFACT MkII de la empresa italiana Leonardo, equipada con un cañón principal de 120 mm.

Esta configuración permite al Karpat ofrecer una capacidad ofensiva comparable a la de los carros de combate principales, pero manteniendo un peso considerablemente inferior y una logística mucho más ágil.

"Nuestro objetivo común es ofrecer vehículos modernos y competitivos a los clientes de Europa y otras regiones, al tiempo que seguimos desarrollando las capacidades industriales de CSG en el ámbito de los vehículos de combate", ha señalado Jan Marinov, director ejecutivo de CSG Defence.

Por su parte, Selim Başbaş, director ejecutivo y miembro del consejo de administración de FNSS, ha destacado que "el CFL-120 Karpat logra reunir movilidad, capacidad de supervivencia, potencia de fuego y una gran adaptabilidad a las misiones".

El carro de combate CFL-120 Karpat

El carro de combate CFL-120 Karpat CSG

Desde el punto de vista técnico, el Karpat ha sido diseñado para responder a un escenario bélico donde la velocidad de despliegue y la rentabilidad operativa son tan críticas como la protección. Con un peso en orden de combate que alcanza las 34 toneladas, el vehículo es capaz de desplazarse a una velocidad máxima de 70 km/h y posee una autonomía de 450 kilómetros.

Su diseño sitúa el motor diésel y la transmisión automática en la parte trasera del casco, lo que favorece la movilidad en terrenos especialmente difíciles, como suelos blandos o entornos accidentados. Además, el vehículo ofrece una gran versatilidad al poder configurarse también con un cañón de 105 mm si las necesidades del cliente así lo requieren.

La torreta HITFACT MkII utiliza munición estandarizada de la OTAN y cuenta con un diseño que ubica los proyectiles fuera del compartimento de la tripulación, minimizando riesgos en caso de impacto. El armamento se complementa con ametralladoras coaxiales y la posibilidad de integrar estaciones de armas controladas a distancia.

Asimismo, el Karpat incorpora blindaje modular bajo la norma STANAG 4569, sistemas de protección contra armas de destrucción masiva y tecnologías avanzadas de observación diurna y térmica con capacidad hunter-killer. Esta preparación tecnológica asegura que el vehículo pueda operar de manera integrada en entornos de combate en red, contando incluso con sistemas de protección activa contra drones y misiles guiados.