La 45ª Tropa de Morteros de Royal Marines realiza fuego real en Noruega Royal Navy
Los Royal Marines afinan su entrenamiento con fuego real en el Ártico antes de los grandes ejercicios de la OTAN
El despliegue británico refuerza la presencia aliada ante el aumento de la actividad militar rusa en la zona.
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Más de 1.500 Royal Marines participan en maniobras dentro del Círculo Polar Ártico para reforzar la presencia aliada frente al incremento de la actividad militar rusa en la región y preparar dos de los grandes ejercicios de la OTAN: el Cold Response y el Lion Protector.
Los comandos británicos han realizado ejercicios con fuego real de morteros bajo el cielo helado de Noruega, en el marco de un nuevo ciclo de adiestramiento operativo, en uno de los climas más desafiantes del mundo donde Rusia busca crecer geopolíticamente.
En la zona de Moen, a más de 300 kilómetros dentro del Círculo Polar Ártico, los comandos británicos han llevado a cabo ejercicios con fuego real. La actividad coincide con el anuncio de una mayor presencia militar del Reino Unido en la región, realizado por el secretario de Defensa, John Healey, durante su visita al campamento Viking, en Øverbygd.
De hecho, el secretario de Defensa británico anunció que el número de tropas desplegadas en Noruega se duplicará en los próximos tres años, pasando de 1.000 a 2.000 efectivos.
La ampliación de estas capacidades se enmarca en el refuerzo del flanco norte de la OTAN y evidencia el renovado pulso por el control del Ártico. En el epicentro de esa disputa vuelve a emerger Groenlandia, convertida en pieza codiciada por la nueva Administración Trump, decidida a recuperar influencia en un territorio clave por su valor estratégico, energético y su posición frente a Rusia y China.
Los Royal Marines emplearon morteros de 81 mm capaces de lanzar hasta 15 proyectiles por minuto. Cada granada viaja a unos 800 kilómetros por hora y puede alcanzar blancos situados a más de cinco kilómetros y medio.
Las unidades operaron desde vehículos todoterreno Viking y BV206, ensayando maniobras de combate con temperaturas cercanas a los -20 grados centígrados.
Estas prácticas forman parte de la preparación para el ejercicio Exercise Cold Response 26, la mayor maniobra ártica de la OTAN este año, que reunirá a unos 25.000 efectivos de 14 países entre el 9 y el 19 de marzo en el norte de Noruega y Finlandia.
“Cold Response y Lion Protector verán este año a miles de tropas desplegarse por el Ártico y el Atlántico Norte, con el Reino Unido liderando el esfuerzo. Royal Navy
Más allá del adiestramiento, el ejercicio tiene una clara lectura geopolítica: demostrar capacidad de disuasión y de respuesta militar en el Alto Norte, una región que ha cobrado creciente relevancia ante la intensificación de la actividad militar rusa.
Moscú ha reactivado viejas bases e infraestructuras estratégicas en el Ártico y ha incrementado su presencia naval y aérea, reavivando la competencia geopolítica en un entorno clave por sus abundantes recursos naturales y por las nuevas rutas marítimas que el deshielo está abriendo en el océano Ártico.
El refuerzo de la cooperación entre el Reino Unido y Noruega responde a la necesidad de consolidar la postura defensiva de la OTAN en el Alto Norte, ante el aumento de la actividad submarina rusa que se extiende desde la península de Kola hasta el mar de Barents y el Atlántico Norte.
"La mayor amenaza desde la Guerra Fría"
Healey fue explícito al describir el contexto estratégico. “Las exigencias sobre la defensa están aumentando, y Rusia plantea la mayor amenaza para la seguridad del Ártico y del Alto Norte que hemos visto desde la Guerra Fría”, afirmó.
“Vemos a Putin restableciendo rápidamente su presencia militar en la región, incluida la reapertura de antiguas bases de la Guerra Fría”.
Ante ese escenario, añadió, “el Reino Unido está dando un paso al frente para proteger el Ártico y el Alto Norte, duplicando el número de tropas que tenemos en Noruega y ampliando los ejercicios conjuntos con aliados de la OTAN”.
Además de Cold Response, Londres liderará en septiembre de 2026 el ejercicio Lion Protector, organizado por la Fuerza Expedicionaria Conjunta (JEF), que integrará capacidades aéreas, terrestres y navales para proteger infraestructuras críticas y mejorar el mando y control conjunto.
“Cold Response y Lion Protector verán este año a miles de tropas desplegarse por el Ártico y el Atlántico Norte, con el Reino Unido liderando el esfuerzo. Entrenamos juntos, disuadimos juntos y, si es necesario, lucharemos juntos”, subrayó el secretario de Defensa.
Movilidad para sobrevivir
En el nuevo tablero estratégico del Ártico, el mensaje aliado es claro: la preparación no es simbólica. Es operativa.
Durante una semana de ejercicios diurnos y nocturnos, los equipos de mortero utilizaron sus vehículos no solo como plataformas de lanzamiento, sino también como medio para desplazarse rápidamente sobre nieve profunda.
Esta táctica reduce el riesgo de detección por radares enemigos capaces de localizar posiciones de tiro estáticas.
El procedimiento permite a los comandos seguir proporcionando apoyo de fuego a tropas en avance mientras cambian de posición con rapidez para evitar el contraataque.
La movilidad, en uno de los entornos operativos más extremos del planeta, se convierte así en un factor decisivo.