Michel Saugné, director de inversiones de La Financière de l’Échiquier (LFDE).

Michel Saugné, director de inversiones de La Financière de l’Échiquier (LFDE).

Observatorio de la Defensa

Michel Saugné (LFDE): “El espacio y la defensa están en el corazón de la soberanía y de la economía del futuro”

La defensa europea ha dejado de ser una apuesta coyuntural para convertirse en uno de los pilares de la estrategia de inversión de La Financière de l’Échiquier (LFDE).

Más información: Europa encabezará el aumento del gasto militar y superará el billón de euros en defensa antes de 2035.

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Las claves

Michel Saugné, director de inversiones de LFDE, destaca que el espacio y la defensa son pilares estratégicos para la soberanía y la economía futura de Europa.

LFDE considera que la defensa europea ha dejado de ser una apuesta coyuntural y se ha convertido en una de sus principales estrategias de inversión, ante la fragmentación geopolítica y la necesidad de autonomía.

El sector espacial es visto como infraestructura crítica para la soberanía europea, con una creciente vinculación entre inversiones en defensa y tecnología espacial.

Proyectos como la constelación europea IRIS² y la expansión de las aplicaciones comerciales del espacio abren nuevas oportunidades de inversión y refuerzan la soberanía tecnológica de Europa.

Europa vuelve a colarse en el radar de los grandes inversores internacionales. Y lo hace con la defensa como uno de sus nuevos motores de atracción. Así lo asegura Michel Saugné, director de inversiones de La Financière de l’Échiquier (LFDE), que ve en la defensa y el espacio no simples apuestas coyunturales, sino pilares estratégicos para el crecimiento a largo plazo.

“El espacio y la defensa están en el corazón de la soberanía y de la economía del futuro”, sentenció Saugné. “Europa tiene ahora una oportunidad histórica para posicionarse en ese terreno”.

Saugné destacó que el Viejo Continente está recuperando atractivo por una combinación de factores estructurales. “Los planes de inversión en defensa e infraestructuras, una inflación más controlada y unos tipos de interés más bajos hacen que estemos convencidos de que invertir en Europa será clave en 2026”, aseguró.

El CIO de LFDE realizó estas declaraciones durante un encuentro informativo celebrado en Madrid, en el que la gestora francesa presentó sus perspectivas de cara a 2026, un año simbólico en el que la firma celebrará su 35 aniversario.

Un horizonte que llega marcado por la fragmentación geopolítica, la reindustrialización y el creciente debate en torno a la soberanía estratégica.

No obstante, advirtió de que los mercados parecen moverse con un exceso de complacencia. “Hay muchos riesgos en el horizonte y, sin embargo, la volatilidad sigue siendo baja; el mercado no parece preocuparse”, señaló.

A su juicio, la fase más sencilla del ciclo ya ha quedado atrás: “La parte fácil ya se ha hecho; ahora necesitamos hechos y pruebas, y eso es mucho más difícil”.

En un entorno de creciente incertidumbre global, el analista financiero advierte que el mundo está entrando en un período de cambios significativos en el liderazgo y los equilibrios de poder.

Defensa europea: un pilar estructural

Esta nueva realidad, calificada por algunos analistas como un “nuevo imperialismo”, obliga a Europa a repensar su modelo de soberanía y autonomía estratégica.

El continente busca reducir su vulnerabilidad en sectores clave como la defensa o los materiales críticos, ámbitos en los que la dependencia de potencias como Estados Unidos o China alcanza niveles preocupantes.

En este contexto, la defensa europea ha dejado de ser una apuesta coyuntural para convertirse en uno de los pilares de la estrategia de inversión de LFDE.

La gestora identifica en este ámbito "no solo una oportunidad de rentabilidad, sino también una herramienta de protección frente a la fragmentación geopolítica".

Saugné lo resume así: “El refuerzo de la soberanía económica, industrial y militar de Europa responde a una necesidad profunda y duradera, más allá de la coyuntura inmediata”. Una visión que refleja el giro estructural de la Unión hacia una economía menos dependiente y más preparada para afrontar los desafíos del nuevo orden global.

De izquierda a derecha: Iván Díez, country head de España, Portugal y Latam de La Financière de l'Échiquier (LFDE); Michel Saugné, director de inversiones de LFDE y Francisco Lomba, sales manager de España, Portugal y Latam.

De izquierda a derecha: Iván Díez, country head de España, Portugal y Latam de La Financière de l'Échiquier (LFDE); Michel Saugné, director de inversiones de LFDE y Francisco Lomba, sales manager de España, Portugal y Latam. Yolanda Rodríguez

El regreso de la industria de defensa en Europa es un tema de largo plazo, salvo que el mundo cambie de forma abrupta y todos nos volvamos más calmados”, ironizó el gestor, aludiendo a un contexto internacional marcado por la guerra en Ucrania, el rearme global y la creciente fragmentación por bloques.

Europa, recordó el CIO de la gestora francesa, parte de un retraso industrial significativo frente a Estados Unidos, tanto en capacidades productivas como en inversión sostenida. De ahí que muchas empresas del sector se enfrenten ahora al reto de escalar rápidamente su producción para responder a una demanda estructuralmente más elevada.

"Muchas compañías necesitan capital para ampliar sus líneas de producción", explicó, un proceso que está abriendo una nueva etapa en los mercados de capitales.

Las salidas a bolsa y las operaciones corporativas jugarán un papel clave en este escenario. “Estamos empezando a verlo con casos como Czechoslovak Group, que ha salido a cotizar en Ámsterdam, y vendrán otros como KNDS”, apuntó Saugné.

A su juicio, estas operaciones no solo facilitan la financiación del crecimiento, sino que también "renuevan el universo de inversión en defensa europea", incorporando nuevos actores con perfiles industriales sólidos y, en algunos casos, "valoraciones todavía muy atractivas”.

El responsable de inversiones de LFDE advirtió, sin embargo, de que el sector ha entrado en una nueva fase tras el fuerte impulso inicial provocado por el shock geopolítico. “El sector es ahora más maduro”, afirmó, lo que implica "más diferenciación entre compañías, más volatilidad y más dispersión en los resultados".

En este contexto, la selección de valores se vuelve determinante. "Ya no basta con estar expuesto al sector defensa; hay que saber dónde invertir", subrayó Saugné, insistiendo en la importancia de identificar empresas con capacidad real de ejecución, balances sólidos y un posicionamiento estratégico dentro de las cadenas de suministro europeas.

El espacio, una infraestructura crítica

Junto a la defensa, el espacio emerge como otro de los grandes ejes estratégicos para la gestora. Saugné fue tajante al desterrar cualquier visión romántica del sector, a preguntas de EL ESPAÑOL: “El espacio no es un sueño, es una infraestructura. Pertenece a la soberanía europea y mundial, y requiere inversiones masivas. Si no se invierte, será problemático para el ejército y para el funcionamiento de la sociedad”.

En la misma línea se expresó Iván Díez, country head de España, Portugal y Latinoamérica de LFDE, quien destacó la profunda transformación del sector. “Hemos pasado del espacio 1.0 al New Space. Hoy el sector privado se ha dado cuenta de que en el espacio se pueden hacer muchas cosas útiles para mejorar la vida en la Tierra”, afirmó.

Díez puso ejemplos concretos del impacto cotidiano del espacio: “El 78% del gran mercado espacial son aplicaciones comerciales. Desde los relojes deportivos conectados por satélite hasta la agricultura de precisión o la meteorología que vemos cada día en el telediario, todo depende de datos espaciales”.

Defensa espacial y nuevas verticales de crecimiento

La guerra de Ucrania ha sido, según los expertos de LFDE, un punto de inflexión. “A partir de 2022 nos dimos cuenta de la importancia estratégica del espacio para la defensa, la geolocalización y la observación”, explicó Díez.

“La defensa se ha convertido en una inversión estratégica cada vez más ligada a la tecnología espacial”.

En este contexto, destacó proyectos como la futura constelación europea IRIS², con cerca de 280 satélites, y una inversión de unos 200.000 millones de dólares, así como las grandes inversiones de Estados Unidos en sistemas de defensa espacial, como la "Cúpula Dorada".

Europa solo tiene hoy Galileo y Copernicus, pero no una constelación que garantice plenamente su soberanía en comunicaciones. De ahí la magnitud de la inversión”, señaló.

Saugné coincidió en el diagnóstico y cerró con una visión de largo plazo: "El espacio se está democratizando, se está ampliando y se está convirtiendo en un ámbito clave de consumo y de soberanía". Y, en su opinión, "eso abre muchas oportunidades de inversión".

Las constelaciones de satélites en órbita baja (LEO), impulsadas por Starlink, son auténticos “game changers” en telecomunicaciones.