El ministro de Defensa británico, John Healey.

El ministro de Defensa británico, John Healey. Tom Little Reuters

Observatorio de la Defensa

Los incidentes con drones en bases militares del Reino Unido se duplican: de 126 en 2024 a 266 en 2025

Estas incursiones, muchas de ellas con drones pequeños y baratos, muestran cómo estas tecnologías permiten espiar, probar defensas o lanzar ataques precisos.

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Y.R. - Agencias
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Las claves

Los incidentes con drones en bases militares del Reino Unido se duplicaron en un año, pasando de 126 en 2024 a 266 en 2025.

Las incursiones con drones, muchas de ellas protagonizadas por aparatos pequeños y baratos, reflejan el uso de tecnologías accesibles para recabar inteligencia o lanzar ataques de precisión.

El Gobierno británico ha reforzado la seguridad en sus bases y ha dado nuevas competencias a los mandos militares para neutralizar drones y vehículos no tripulados cerca de infraestructuras críticas.

Este fenómeno también ha afectado a otros países europeos, como Bélgica y Dinamarca, donde las incursiones obligaron a cerrar aeropuertos y se sospecha de interferencia rusa.

Los incidentes con drones en bases militares del Reino Unido se duplicaron el año pasado, una señal clara de cómo está cambiando la naturaleza de la guerra y de las amenazas a la seguridad.

Según datos oficiales, en 2025 se registraron 266 incursiones de vehículos aéreos no tripulados cerca de instalaciones de defensa británicas, frente a las 126 contabilizadas en 2024, en el marco de una tendencia más amplia de presión con drones sobre el espacio aéreo europeo.

“El hecho de que se hayan duplicado los drones no autorizados cerca de bases militares en el Reino Unido en el último año subraya la naturaleza creciente y cambiante de las amenazas a las que nos enfrentamos”, afirmó el ministro de Defensa, John Healey, en un comunicado que recoge la agencia Reuters.

Estas incursiones, muchas de ellas protagonizadas por aparatos pequeños y relativamente baratos, reflejan hasta qué punto tecnologías accesibles pueden emplearse para recabar inteligencia, probar defensas o lanzar ataques de precisión contra objetivos sensibles.

El fenómeno no es exclusivo del Reino Unido. En los últimos meses de 2025, incursiones con drones obligaron a cerrar durante horas aeropuertos en Bélgica y Dinamarca, con expertos apuntando a que los incidentes presentaban indicios de interferencia rusa, una acusación que Moscú siempre ha negado.

Estos episodios han alimentado la preocupación de los aliados europeos ante la posibilidad de campañas coordinadas de desestabilización que aprovechen la dificultad de atribuir de forma inmediata la autoría de este tipo de acciones.

Ante este escenario, el Gobierno británico ha decidido reforzar la capacidad de respuesta de sus Fuerzas Armadas.

Healey anunció que los mandos militares recibirán nuevas competencias para neutralizar drones que operen cerca de bases, una facultad que hasta ahora requería la intervención policial.

Estas atribuciones se ampliarán también a drones terrestres y vehículos no tripulados subacuáticos, con el objetivo de cubrir todo el espectro de posibles incursiones en el entorno de infraestructuras críticas.

El ministro añadió que la seguridad en las instalaciones militares ya se ha intensificado, con más vigilancia, protocolos de alerta temprana y sistemas antidron desplegados en puntos sensibles.

Como antecedente, recordó el incidente ocurrido el pasado junio, cuando activistas propalestinos lograron acceder a una base de la Royal Air Force, causando daños y rociando con pintura roja dos aeronaves de repostaje y transporte, un episodio que reforzó la percepción de vulnerabilidad de infraestructuras críticas en un contexto de amenazas híbridas cada vez más sofisticadas.