Caza ruso Su-57 en pleno vuelo

Caza ruso Su-57 en pleno vuelo Wikimedia

Observatorio de la Defensa

India estrecha lazos con Rusia para fabricar localmente el Su-57 mientras mantiene contratos con la industria europea

Las buenas relaciones que mantiene Nueva Delhi con el Kremlin quedan nuevamente patentes en las negociaciones de transferencia tecnológica del caza.

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Nueva Delhi mira a Moscú como socio industrial preferente para su próximo caza de quinta generación y ya se encuentra en una "fase técnica" de negociaciones sobre el modelo Su-57.

Esta nueva colaboración entre ambos países tiene el objetivo de levantar una fábrica de este modelo de aeronave en la India, según dijo Vadim Badekha, director ejecutivo de la United Aircraft Corporation de Rusia.

"Hoy nos encontramos en la fase técnica más avanzada de las negociaciones de este contrato", aseguró el directivo, tal y como recoge la agencia de noticias rusa TASS.

"Estos contratos, dada nuestra experiencia, determinan la trayectoria de nuestra cooperación durante las próximas décadas", afirmó Badekha en un encuentro con periodistas.

Las negociaciones que se están llevando a cabo recogen la transformación de la planta actualmente utilizada para la fabricación de los Su-30 para que, en el futuro, salgan de la línea de ensamblaje Su-57.

Con este movimiento se espera "el máximo aprovechamiento de la industria y los sistemas indios en este avión", por lo que requiere un "estudio exhaustivo".

El núcleo de las discusiones, llevadas a cabo dentro de la feria aeronáutica Wings India, está representado por el caza Su-57E, la versión de exportación que Sukhoi ha diseñado para clientes fuera de Rusia.

El Su-57E incorpora las principales funciones del caza de su contraparte doméstica, pero cumpliendo con los controles y restricciones internacionales de exportación de material militar.

Se trata del caza de referencia de la quinta generación rusa, aunque el programa de diseño y fabricación ha experimentado varios problemas en cuanto al cumplimiento del cronograma pactado y de unidades fabricadas.

Asimismo, la aeronave cuenta con baja firma radar que le confiere capacidades de vuelo furtivo, sistemas avanzados de guerra electrónica, propulsores con empuje vectorial y bahías internas para el armamento.

Caza ruso Su-57 en pleno vuelo

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Si bien se desconocen por el momento los términos de la producción local en India, desde Moscú siempre han sido favorables a un importante grado de transferencia tecnológica que permita al país oriental integrar algunos sistemas propios.

La oferta de Rusia llega en un momento muy complejo del Kremlin. La guerra enquistada en Ucrania y las sanciones internacionales han colocado al país en una situación delicada en el panorama geopolítico.

Sin embargo, las relaciones con la India llevan siendo fructíferas varias décadas, principalmente desde la Guerra Fría. En aquel tiempo, Nueva Delhi apostó por aeronaves rusas para equipar a su Fuerza Aérea.

Modelos de caza como el MiG-21, el MiG-29 y el Su-30 MKI han sido piezas clave para la estrategia aérea india. Este último, en particular, supuso además un paso más allá al diseñarse una versión específica y realizarse el ensamblaje de los cazas en el país bajo licencia.

De hecho, no es la primera vez que ambos países exploran el terreno de los cazas de quinta generación de forma conjunta.

Hace aproximadamente una década, estuvieron trabajando en el programa FGFA como base de desarrollo de una aeronave con características similares al actual Su-57.

En 2018, India decidió retirarse alegando sobrecostes y dudas sobre las futuras capacidades reales del modelo.

Lazos con Europa

Mientras desde Nueva Delhi mantienen las negociaciones con Rusia sobre el Su-57, el país oriental también se abre hacia mercados europeos.

En mayo de 2025, en plena escalada de tensiones con Pakistán por la región de Cachemira, India firmó con Francia la compra de 26 cazas Rafale en su versión naval por unos 6.500 millones de euros.

El acuerdo, refrendado entre el país asiático y la compañía aeronáutica Dassault, fabricante de las aeronaves con sede en París, se compone de 22 cazas de cabina simple y otros 4 de cabina doble.

"La entrega de estos aviones se completará en 2030, y la tripulación recibirá entrenamiento tanto en Francia como en India", según explicó el Ministerio de Defensa indio, quienes esperan recibir la primera unidad entre 2028 y 2029.

Este modelo en particular, conocido como Rafale M, está especialmente diseñado para la operación a bordo de portaviones.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y el primer ministro indio, Narendra Modi (2i) inauguran la planta de la línea de ensamblaje final del avión C295, puesta en marcha por Tata Advanced Systems en colaboración con Airbus España, en la localidad de Vadodara.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez (i) y el primer ministro indio, Narendra Modi (2i) inauguran la planta de la línea de ensamblaje final del avión C295, puesta en marcha por Tata Advanced Systems en colaboración con Airbus España, en la localidad de Vadodara. Efe

Más recientemente, a finales de agosto del pasado año, India anunció que sería el primer usuario del Airbus A321 de alerta temprana.

El avión emplea la plataforma del modelo comercial y Airbus Defence and Space se encarga de modificarlo para integrar todos los sistemas necesarios.

En el marco del proyecto, la Fuerza Aérea de la India obtendrá un total de 6 aviones AEW&C, como se les denomina en inglés por sus siglas, cuyo principal objetivo es convertirse en radares aéreos móviles y avanzados para la detección de todo tipo de amenazas enemigas.

Nueva Delhi adquirió en 2022 los A321 a la compañía aérea nacional Air India y los trabajos de modificación de las aeronaves se llevarán a cabo en España.

De hecho, el anuncio se realizó coincidiendo con una visita del presidente Pedro Sánchez.

Se espera que el proyecto comience a cristalizar en los próximos tres años, alcanzando la operatividad para 2032, y proporcione a las compañías indias participantes una importante experiencia en el ramo de los radares aéreos embarcados.

Las buenas relaciones entre España y la India también están presentes en el programa C-295. Este modelo de aeronave ya se ha comenzado a fabricar en el país oriental tras una transferencia tecnológica por parte de Airbus.